El Sevilla estará en el bombo de octavos de final de la UEFA Europa League a pesar de salir derrotado 1-0 de Molde tras un gran partido de los noruegos
Objetivo cumplido con más dificultades de las previstas antes del inicio. Si alguien pensaba que el Molde iba a darse un paseo por el césped artificial de su Estadio estaba más que equivocado. El Sevilla sigue sin ganar fuera de casa en una competición que no sea la Copa del Rey, y hoy era un día más que propicio para ello, aunque visto lo visto en Vallecas tiene muy mala pinta lo de este equipo en tierras lejanas a Nervión. El 3-0 de la ida convertía el encuentro de esta noche en un trámite, y los noruegos lo transformaron en un partido de fútbol.
Césped artificial, cómoda ventaja, partido el domingo en el Camp Nou y la persecución al Villarreal propiciaron las obligadas rotaciones de Unai Emery, que introdujo a Fazio y Kolo en el centro de la defensa, a Escudero en el lateral, y un doble pivote con Iborra y Carriço, posición en la que el portugués ofrece habitualmente un nivel muy pobre. Hoy de nuevo se notaron sus problemas a la hora de jugar el balón desde ahí, y el centro del campo se resintió como pocas veces durante esta temporada. Aportó Llorente arriba, lo intentó sin ningún éxito Konoplyanka, y desapareció el equipo bajo una noche helada y nevada con presencia de unos 50 sevillistas en las gradas.
El partido tuvo un inicio muy similar al del Ramón Sánchez-Pizjuán, donde el Molde puso las primeras ocasiones y el miedo en la mente del sevillista que se encontró a los suyos de nuevo muy apagados en ataque y permisivos atrás. La inexistente contención en el centro del campo convertía la defensa sevillista en un muro de arena frente a las oleadas noruegas que iban a remontar claramente la eliminatoria. Un equipo en pretemporada y sin más preocupación que esta, se ha comido a los nervionenses que pasaban por allí. Con el paso de los minutos el control visitante fue creciendo aunque no con determinación, pero si propició las ocasiones más claras del partido. Llorente la ha tenido de cabeza y Banega envió un balón al larguero que se cantaba como gol. Escudero y Mariano han actuado como una montaña rusa y el Molde ha aprovechado las subidas para salir rápido a la contra por bandas y por el centro. El partido parecía controlado porque el peligro en las ocasiones del rival era mínimo, pero justo antes del descanso un balón mal despejado por Federico Fazio, cayó en los pies de Hestad que la cruzó a la izquierda de David Soria. El Molde ponía de repente la eliminatoria patas arriba con 45 minutos por disputarse y con un rival que parecía no enterarse muy bien de que película estaban interpretando.
Tras el descanso el equipo no salió igual, salió peor. El Molde tenía claro que podía y siguió achuchando. A los treinta segundos ya tuvo la primera de la segunda mitad. A pesar de ello el Sevilla estrelló otro balón en la madera por medio de Kolo, pero hoy no iba a entrar. Los noruegos se plantaban con una facilidad pasmosa en tres cuartos de campo rival y rondaban la media luna constantemente. La falta de pegada jugó un papel importante en la ida y aún más importante hoy para los sevillistas, que empequeñecieron algo al rival con la entrada de Khron Dheli mediada la segunda parte. Su asociación con Banega habitualmente dota al Sevilla de posesión infinita. Hoy no fue tanto, pero si dio un respiro a un doble pivote castigadísimo. Así se fue calmando el partido y con el paso de los minutos la tensión y el miedo al segundo gol se fueron esfumando. Tras un par de llegadas finales, concluyó una nueva salida sevillista con derrota, que corta su racha invincto desde que perdiese en Granada 2-1 el 3 de enero.
Mañana a las 13:00 horas será el sorteo donde el Sparta de Praga, el Sporting de Braga y el Anderletch serán los rivales que se pidan los cuatro españoles. El resto son auténticos cocos, que han puesto la competición preciosa a falta todavía de muchas eliminatorias por disputarse. A pesar de la derrota de hoy, el Sevilla sigue siendo uno de los claros favoritos al título, y mañana volverá a estar en el bombo europeo.

























