PACO CAVALLER (Barcelona)
Está ya en marcha el Gran Premio de Bahréin, que, lógicamente, inició este mediodía con la primera sesión de entrenamientos libres. Por lo general, hubo poca actividad en pista. Como siempre, los equipos dispusieron de un juego extra de neumáticos medios (los más duros que Pirelli ha traído a Sakhir) durante los primeros 30 minutos, así que trataron de aprovecharlo y salieron pronto a dar los primeros giros.
Button, sin embargo, se quedó con las ganas. Salió enseguida, como todos, pero su MP4-30 le dejó tirado en la primera curva de su primera vuelta cronometrada. Al llegar al garaje reportó un “corte de potencia”. De este modo, queda en entredicho la palabra de la gente de Honda, que durante toda la semana aseguró que, solucionados los problemas de fiabilidad, en Bahréin se atreverían a exprimir mayor potencia a su propulsor. En su defensa, sin embargo, hay que recalcar que Fernando Alonso pudo desarrollar a la perfección el plan de trabajo. El español completó 18 vueltas y terminó en séptima posición con un 1:38.598 sólo 0.771 segundos más lento que Raikkonen.
Ferrari golpea primero… pero Mercedes se esconde
El finlandés fue el más rápido de la sesión con un 1:37.827 conseguido en el tramo final. En la primera media hora, con el neumático extra, fueron los dos Mercedes quienes más pronto lograron tiempos y más rodaron. Durante la segunda media hora hubo poca acción sobre el asfalto. El motivo es obvio, pues tanto la Clasificación como la Carrera se disputarán de noche, bajo luz artificial, y con temperaturas unos 7-8 grados más bajas. Por lo tanto, la información obtenida en estos Libres 1, aún bajo luz solar y con una temperatura del asfalto superior a los 50 grados, no resulta muy útil.
De todos modos, en el tramo final, los equipos consideraron que la pista mejoró lo suficiente como para ir a por unos primeros cronos fiables. Lo creyeron los Ferrari, pues lograron los dos mejores tiempos por vuelta. Vettel se quedó a 0.202 segundos de Kimi y Bottas, tercero en discordia, a 0.563 segundos.
Pese a su buen tiempo, Vettel sufrió problemas al principio de la sesión. Reportó un problema en la unidad de potencia y desde el garaje le pidieron que llevara despacio el SF15-T al pit-lane. Tras revisarlo, la Scuderia aseguró que el problema no fue a mayores, pero lo cierto es que, aunque el alemán terminó dando 12 giros, algo continuó sin funcionar del todo correctamente.
Mientras tanto, los Mercedes desarrollaron un programa de viernes totalmente inusual e incluso chocante. Desde el primer momento fueron a por tandas largas, como si estuvieran trabajando pensando ya en el domingo. Ya hemos comentado que ello no tendría mucho sentido por la hora en la que tuvo lugar la sesión. Rosberg fue decimoquinto con un 1:39.293 y Hamilton decimosexto con un 1:39.532.
Buenas sensaciones para los españoles
Pese al problema de Button, Fernando Alonso sí gozó de una sesión de libres de lo más corriente. McLaren fue uno de los pocos equipos que desarrolló pruebas aerodinámicas plausibles (principalmente visibles en el uso de parafina). El piloto de Oviedo completó 18 giros muy valiosos para el equipo y terminó en una séptima posición que, si bien no es real, sí es halagüeña de cara a lo que puedan hacer los de Woking este fin de semana. El 1:38.598 de Alonso vuelve a abrir el arco de la Q2.
Por su parte, las sensaciones en Toro Rosso mejoraron enormemente respecto a China. Verstappen terminó sexto. Sainz, cuarto. Entre los dos dieron 36 giros sin reportar problemas en el coche, por lo que parece confirmarse lo que se venía diciendo durante la semana. Toro Rosso sufrirá menos en el desierto. De todos modos, habrá que ver si sus motores resisten. Verstappen ya rompió el suyo en Shanghái y Sainz dispone ahora de la misma especificación, por lo que, por desgracia, los problemas son temidos en su box.
También pueden estar satisfechos en Manor. Merhi dio 15 vueltas y Stevens 12. El británico estuvo 1.3 segundos más rápido que el castellonense, aunque cabe matizar lo que ya se supo en China: Roberto Merhi dispone de una unidad de potencia con 5 km/h menos de velocidad punta que su compañero. Es un hándicap importante de cara a Bahréin debido a las largas rectas, alguna de ellas con desnivel ascendente, muy exigentes para los propulsores.
Sin sorpresas en la zona media
Bahréin es un circuito muy exigente, además de para el motor, para los sistemas de frenada. Al haber largas rectas, también hay fuertes frenadas (típico de los trazados Tilke), así que uno de los equipos a los que más hay que vigilar es Red Bull, que ya pasó en China de usar Hitco a usar Brembo y no por ello se evitó dolores de cabeza.
De hecho, en esta primera hora y media de pruebas, ya hemos visto a muchos monoplazas con problemas, sobre todo en la curva 10. Es una de las más complicadas, ya que la frenada en subida genera mucha carga lateral. Verstappen fue uno de los que más veces se la comió, debido en parte a su condición de debutante en el trazado de Sakhir. Hulkenberg también le cogió el gusto a la escapatoria. Force India, por cierto, fue quien más parafina aplicó a su monoplaza. Fue en el lateral trasero izquierdo y en los últimos minutos, también contrariamente a lo que suele ser habitual.
Quien apenas cometió errores fue Jolyon Palmer, que una vez más se subió al Lotus de Grosjean para correr en los Libres 1. Con su padre apoyándole desde el box, Palmer volvió a completar una buena sesión. Dio 31 vueltas (fue el que más con diferencia) y terminó decimocuarto a 1.456 segundos de la cabeza. Grosjean, que hoy cumple 29 años, se lo miraba desde el muro.
Habrá que ver dónde se sitúan Force India, Lotus, Toro Rosso, Red Bull… y si McLaren puede acercarse a la pelea. La primera sesión, tan anómala, deja muchas dudas de momento. En la segunda, ya bajo la luz artificial y con temperaturas similares a las que se esperan para Clasificación y Carrera, las tandas largas y las comparativas de neumáticos nos permitirán empezar a ver dónde se sitúa cada escudería. Tras el estreno, todo el paddock se pregunta lo mismo: ¿Qué trama Mercedes?






























