Triunfo histórico de la Juventus en Londres, en el estadio de Wembley, por 1-2 ante el Tottenham, en la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones. Tres minutos dorados le bastaron a la Juventus para voltear el marcador del partido y de la eliminatoria con un brillante Higuaín y un letal Dybala, a partir de ahí excelsa defensa orquestada bajo palos por un Buffon que no se quería despedir tan pronto de la máxima competición continental.
Los primeros compases del encuentro fueron muchos más pausados que los de Turín, esta noche ambos equipos se estuvieron tanteando, midiendo capacidades, conscientes de lo decisivo del partido. Con el paso de los minutos se pudo ver a un Tottenham que llevaba la iniciativa ante una Juventus que esperaba salir al contragolpe para sorprender a la adelantada defensa londinense. Harry Kane tuvo la primera gran ocasión del partido, tras encarar y marcharse de Buffon, se escoró demasiado y estrelló su disparo en el lateral de la red. El partido pudiera haber cambiado al cuarto de hora de juego si el colegiado polaco Marciniak hubiera señalado un penal claro de Vertonghen sobre Douglas Costa que ni el propio belga se creía que no hubiese sido pitado.
Heung-Min Son dispuso de un buen disparo lejano que blocó Buffon con seguridad. El surcoreano posteriormente sufriría por parte de Barzagli una de las acciones más antideportivas que se pueden ver, el defensor italiano le pisó la parte anterior de la rodilla, bajó la mirada a dónde pisaba, y volvió a pisar. Acción que se le escapó totalmente a Marciniak que claramente no estaba teniendo su día. Son se vengaría posteriormente de la mejor forma posible, tras recibir dentro del área un pase de Trippier el atacante remató de una forma extraña pero efectiva a un Buffon medio vencido, adelantando así al Tottenham en el marcador en el minuto 39. Antes del descanso, la réplica de la Juventus, con un disparo de Pjanic ajustado al palo que se marchó fuera, la mejor ocasión bianconera del primer tiempo.
Tras la reanudación, la Juventus no dio un gran paso adelante precisamente, prácticamente se puede decir que continuó la tónica predominante de la primera mitad, un Tottenham llevando el peso del partido, mientras que el cuadro de Allegri esperaba el error de los locales. Al cuarto de hora de la segunda mitad, el técnico livornés reajustó su defensa condicionada por las tarjetas y con un tono defensivo, por una Juventus con mayor alegría y profundidad. Se marchaban Matuidi y Benatia por Asamoah y Lichsteiner, pasando Barzagli al centro de la defensa junto a Chiellini. Tres minutos después de realizarse las sustituciones ya tuvieron su efecto, centro desde banda derecha de Lichsteiner al área, lo cabecea Khedira e Higuaín alarga la pierna en un complicado remate introduciendo la pelota en el fondo de la portería de de Lloris. Vendaval juventino que dos minutos más tarde, con un excelso Higuaín, recibe un pase de Pjanic a treinta y cinco metros de la portería del Tottenham, el argentino, como si de un ‘diez’ se tratase, gira sobre sí mismo y da un pase en profundidad magistral para Dybala que en el mano a mano ante Lloris, no duda, no se pone nervioso, y lo bate por alto, remontando así la eliminatoria. Eran los dos primeros disparos a puerta de la Juventus.
Tras los dos goles italianos, el Tottenham volvió a tener el balón pero sin encontrar la fórmula de hacer daño a los de Allegri. Pochettino retiró al mediocentro Dier para dar paso a un jugador más ofensivo como Lamela. El mejor jugador del Tottenham, el que más peligro estaba llevando era Heung-Min Son, un disparo desde veinte metros con mucha intención se le marchó rozando el palo. Los de Pochettino no podían hacerle daño a balón parado a una Juventus que se estaba defendiendo de una forma excelsa, una exhibición de saber sufrir y saber contener a un rival desesperado por igualar la eliminatoria y llevarla a la prórroga. Desesperado estaba el Tottenham, que terminó atacando con Llorente en punta, que entró sustituyendo a Dele Alli. En el 89, Kane, en fuera de juego no señalado por Marciniak, remató de cabeza al palo un balón que se paseó sobre la línea. La Juventus se supo defender bien en el tiempo añadido, e incluso Sturaro tuvo la oportunidad de sentenciar el partido con un remate blando, fácil para Lloris.
La Juventus de Allegri, presente en dos de las últimas tres finales de Liga de Campeones, se clasifica de esta forma entre los ocho mejores equipos de Europa junto a Manchester City, Real Madrid y Liverpool. La semana próxima se dirimirán los otros cuatro competidores en la lucha por proclamarse campeones en Kiev.




