El Molinón se emociona por el añorado Quini y la hija de Luis Enrique Martínez, Xana
Los prolegómenos del encuentro estuvieron marcados por un cálido acto con una gran foto del mítico delantero desplegada en la grada y un emotivo minuto de silencio en memoria de la pequeña
Los dobletes de Rodrigo y Alcácer, lo mejor de un partido donde a España le bastó con la pegada de sus dos puntas para tumbar a la débil Islas Feroe
Alejandro Rozada (@alexrozada)
Todo tenía que salir bien y salió. El día disponía a ello: Día de Asturias, sol, buena temperatura, la Vuelta en Asturias y la selección española de fútbol, de vuelta por Gijón 6 años después para rendirle homenaje a Enrique Castro ‘Quini’ y a Luis Enrique Martínez tras el fallecimiento de Xana, su hija de 9 años, el pasado 29 de agosto. La goleada final (4-0) fue el broche a una noche feliz en El Molinón dedicada a dos mitos. No jugaba el Sporting, pero como si lo hubiera hecho; la noche tuvo un inconfundible aroma a sportinguismo.
El homenaje arrancó, en los prolegómenos del partido, con la proyección de un vídeo sobre la carrera de Quini. Después, los ex jugadores del Sporting e internacionales, Eloy Olaya y Juan Carlos Ablanedo, entregaron sobre el césped una camiseta firmada por los internacionales de la selección a la familia de Quini, que recibió su nieto Pablo.
Pero el homenaje no se quedó ahí. En la grada este de El Molinón se desplegó una enorme lona con la imagen del eterno Quini vestido con la camiseta de España en su etapa como internacional. Como no podía ser de otro modo, la grada de su querido Molinón, donde precisamente ayer también se inauguró el “Espacio Quini”, rompió en una cerrada ovación hacia su memoria. No es nada nuevo. Las ovaciones hacia el Brujo ni son flor de un día ni son post mortem a partir de su llorado adiós el año pasado; ya lo eran en vida, en cada partido y celebración en el estadio municipal gijonés, como aquel inolvidable domingo 15 de junio de 2008 coincidiendo con el ascenso a Primera del Sporting de Manolo Preciado, cuando Quini fue uno de los más ovacionados al encontrarse en plena recuperación de una intervención quirúrgica por un tumor en la garganta, Sin olvidar su grito de guerra, que hoy se volvió a entonar en el minuto 9 (“Ahora, Quini, ahora”), un cántico que se lleva coreando décadas en el municipal gijonés. “Esto no se paga con nada”, volvería a decir ahora un emocionado y agradecido Quini si levantara la cabeza, tal y como ya hizo hace 11 años, al ver el tributo que se le volvió a tributar anoche en su campo.
La fiesta se transformó en un silencio profundo tras los himnos nacionales de las Islas Feroe y España, cuando se dio paso a un respetuoso y emotivo minuto de silencio en memoria de Xana, la hija de Luis Enrique Martínez, ese símbolo sportinguista y de la Escuela de Fútbol de Mareo que evoca a los yogurinos, la quinta de oro del Sporting. La gaita asturiana aumentó aún más la emoción antes de que todo el estadio rompiese en un aplauso interminable. A partir de ahí, echó el balón a rodar y el protagonismo lo tuvieron los de rojo.
Ramos alcanzó a Casillas
Robert Moreno presentó una revolución total respecto al equipo que ganó a Rumanía (1-2) el pasado jueves: solo Sergio Ramos, que esta noche alcanzaba a Iker Casillas como el futbolista con más partidos (167) en toda la historia de la selección española, y Rodrigo Moreno repitieron en un once titular plagado de caras nuevas con la vuelta de De Gea a la portería, Carvajal al lateral derecho, Mario Hermoso al centro de la defensa, Gayá al lateral izquierdo, Rodrigo Hernández, Thiago y Parejo como mediocentros Suso como interior derecho y Oyarzabal como interior izquierdo.

Fue una pachanga de verano revestida de la pompa y el boato que siempre tienen los partidos de selecciones, con el componente atractivo y estadístico además de ser un encuentro de clasificación para la Eurocopa del próximo verano. Y por una cosa y otra, España fue la clara dominadora del partido aunque sin encandilar. Haciendo honor a su ubicación en el mapa, las Islas Feroe se agazaparon bien atrás y cedieron a la selección española toda la iniciativa. “Pies, y balón, para qué os quiero”, pensaron los feroeses. Los españoles, espoleados por los ánimos incesantes de sus aficionados, que comenzaron a hacer la ola en la grada en cuanto empezó el partido, tocaban y mimaban con paciencia el cuero. El “ahora, Quini, ahora” que atronó en el minuto 9 estimuló sobremanera a Rodrigo Moreno, el 9 titular de España, aunque en la práctica lleve el dorsal 19.
Thiago se aprovechó de una indecisión en la salida de balón de los feroeses, mientras reclamaba falta en la frontal, el balón le cayó a Oyarzabal, que estaba habilitado mano a mano frente al portero pero, en vez de chutar, prefirió regalarle el gol a Rodrigo Moreno para que el delantero del Valencia marcase a placer a puerta vacía. Tuvieron que pasar más de 20 minutos desde el gol en el minuto 14 para que España tuviera otra buena ocasión; fue otra vez Thiago Alcántara el que se encontró con un balón bombeado en la frontal y enganchó una tremenda volea a la que respondió con una estirada felina el guardameta rival, Nielsen, en su mejor y casi única parada del partido. No hubo más que llevarse a la boca hasta el bocata del descanso. España lo intentaba, tenía hambre, pero los feroeses no querían preparar el menú aparte de poner la mesa. Vale que no crearan más peligro que un suave disparo que atrapó De Gea sin problemas, pero tampoco iban a dar concesiones en defensa para regalarles una goleada de escándalo a los nuestros.
Los cambios, goles y ovaciones fueron lo mejor del segundo tiempo, incluso el paradón de De Gea, que entre ejercicios y paseos para no enfriarse, e incluso algún toque de calidad con los pies en la salida de balón, deleitó a la abnegada hinchada que no le paró de gritar y animar desde detrás de su portería con una gran intervención con los pies para salvar un mano a mano. Dejado atrás su catastrófico Mundial de Rusia, el portero del Manchester quiere ponérselo difícil a Robert Moreno a la hora de elegir entre él y su colega del Chelsea, Kepa Arrizabalaga.
Pero los grandes protagonistas del segundo tiempo fueron los dos puntas, ambos con pasado y presente valencianista. El presente, Rodrigo Moreno, completó su actuación goleadora anotando el segundo tras perfilarse en el área y batir al portero de Islas Feroe con un remate que se coló por el palo largo aunque para ello contó con la colaboración de Vatnsdal. Después empezó el carrusel de cambios con la entrada del ídolo de Dortmund e icono valencianista, Paco Alcácer, que sustituyó a Oyarzabal. Y Alcácer aprovechó su oportunidad: primero marcó con el pie, anticipándose por el palo corto y cruzándola por el largo tras un buen servicio de Thiago; después lo haría con la cabeza aprovechándose de un medido envío de Gayá, un viejo amigo y socio en el Valencia, que le puso el balón en la cabeza para que se volviera a anticipar por el primer palo. Ojo a los números de Alcácer tras el doblete en El Molinón porque sale a gol cada 76 minutos con España; de los jugadores que han disputado un mínimo de 500 minutos con la selección tiene el segundo mejor promedio de todos los tiempos (solo superado por Lángara: 1 gol cada 69 minutos). La suplencia, y ya no decir su no convocatoria, es un lujo demasiado grande para esta selección.
Y si el partido empezó con ovaciones a Quini, Luis Enrique y Xana, terminó con aplausos. No solo hubo la ovación de rigor a la selección española por su triunfo, sino también para un hombre en concreto, Sergio Ramos, que hizo historia alcanzando a Iker Casillas con 167 internacionalidades con la selección española. Lleva el de Camas (Sevilla) al máximo nivel internacional desde 2005 y bien merecida se tenía la ovación de los 23.644 espectadores que acudieron a El Molinón este domingo. Aunque no se llenó el municipal gijonés, fue una entrada mejor de lo que vaticinaban las 18.500 entradas (sobre un aforo de 29.000) que se habían vendido este viernes y que mejora a su vez las registradas en los dos partidos del Sporting como local en Segunda División esta temporada.
FICHA TÉCNICA
ESPAÑA: De Gea; Carvajal, Sergio Ramos (Unai Núñez, min. 84), Mario Hermoso, Gayà; Parejo, Rodri Hernández, Thiago; Oyarzabal (Alcácer, min. 60), Suso (Sarabia, min. 68) y Rodrigo.
ISLAS FEROE: Nielsen; Vatnsdal, Gregersen, Baldvinsson (Eriksen, min. 55); Vatnhamar, Hendriksson, Hansson, Davidsen; Edmundsson (Bartalsstovu, min. 66), Bjartalio y Olsen (Egilsson, min. 87).
GOLES:
1-0, min. 13: Rodrigo.
2-0, min. 50: Rodrigo.
3-0, min. 89: Alcácer.
4-0, min. 90+3: Alcácer.
–ÁRBITRO: Krzysztof Jakubik (POL). Amonestó con tarjeta amarilla a Thiago (min. 44) y Sergio Ramos (min. 72) por parte de España.
–ESTADIO: El Molinón-Enrique Castro Quini, 23.644 espectadores.
–INCIDENCIAS: Antes del partido se guardó un minuto de silencio por Xana Martínez, la hija pequeña del exseleccionador español Luis Enrique Martínez, fallecida recientemente.




