
Fernando Torres se desplomó sobre el césped de Riazor despíes de sufrir un fuerte golpe en la cabeza tras una disputa por el balón con Bergantiños. Gabi y Vrsaljko le atendieron junto al personal sanitario antes de que le trasladaran a un hospital coruñés.
Estremecidos todavía por el gran susto que nos llevamos al ver desplomado a Fernando Torres en Riazor, resumimos una jornada intersemanal que no ha sido para nada una más. Deseando ante todo una pronta recuperación al Niño, lo más llamativo es el cambio de líder. El Barcelona se ha puesto primero tras golear al Sporting antes de que el Madrid empatara gracias a una épica remontada en el segundo tiempo contra una inmensa UD Las Palmas. A pesar de esta gran noticia para los culés, Luis Enrique revolucionó el patio anunciando después del partido que no continuará en el Barça la próxima temporada. Ese notición se merece que modifiquemos La Prórroga de esta jornada y la convirtamos en el debate a dos bandas de esta semana a cargo de nuestros compañeros Aday Olivero (@ultraperiferico) y Alejandro Rozada (@alexrozada) sobre la marcha de Luis Enrique, la cara y la cruz de los últimos días.
En el tiempo reglamentario

Resultados de la 25ª jornada: set del Barça al Sporting, empate con remontada del Madrid, victoria muy sufrida del Sevilla, punto irrelevante del Atlético en Riazor, tablas en el derbi guipuzcoano, goleada del Villarreal en el campo del colista y otro apurado triunfo del Granada en Los Cármenes.
El Fútbol Club Barcelona ya depende solo de sí mismo para revalidar el título de Liga. Su goleada al Sporting (6-1), ante el que ha logrado un resultado acumulado de 11-1 en los dos enfrentamientos de la presente temporada (la temporada pasada fue de 9-1), deja como líderes a los chicos, todavía, de Luis Enrique, que recuperaron el liderato (algo que solo habían logrado en la primera jornada) en el día que el míster anunció su marcha. Si ganan los 39 puntos por disputar serán campeones, porque ya aventajan en un punto al Real Madrid, al que tienen que visitar en el Santiago Bernabéu (una victoria del Barça en este partido haría estéril el triunfo de los blancos en el partido aplazado frente al Celta). Logicamente también se puede ver el vaso medio lleno a favor de los blancos, que siguen dependiendo de sí mismos e incluso les valdría con empatar frente al Barça para ser campeones si ganan el resto de partidos. No podrán ceder, eso sí, muchos puntos como los que dejaron escapar esta semana ante Las Palmas (3-3), que sigue siendo el equipo que ha jugado más partidos oficiales en el Bernabéu (37) sin ganar ninguno. Con un hombre menos por la expulsión de Bale, Cristiano Ronaldo marcó dos goles, el segundo de ellos el número 9.000 en la historia blanca en partidos oficiales, y le anularon tres goles (el último legal) a Morata.
El Sevilla ya está a solo dos puntos del liderato, y a uno del Madrid, tras conseguir una sufrida victoria (1-0) ante el Athletic de Bilbao. Con 5 victorias seguidas igualan su mejor racha con Sampaoli (ya ganó cinco partidos seguidos entre septiembre y octubre) y es el equipo que más ha mejorado de un año a otro: suman 14 puntos más que en la 25ª jornada de la última Liga (de 41 a 55). Lo más destacado del empate del Atlético (1-1) frente al Deportivo fue el terrible susto que nos dio Fernando Torres a todos, cuando cayó desplomado al suelo tras una disputa de balón con Bergantiños. El delantero fue atendido primero en el mismo césped y después trasladado en una camilla a un hospital, donde le practicaron diversas pruebas y confirmaron que está fuera de peligro. Todo lo demás pasó a un merecido segundo plano.
La cuarta posición sigue siendo para la Real Sociedad tras su empate contra el Eibar (2-2) en un partido marcado por la absurda e injusta expulsión de Juanmi por levantar su camiseta en la celebración de su gol para lucir otra con un mensaje de apoyo a Pablo Ráez. Este empate permite al Villarreal ponerse a tres puntos de la Real después de la goleada del Submarino en El Sadar (1-4). El Villarreal, que no marcaba cuatro goles fuera de casa en la Liga desde el 2-5 en Vallecas en enero de 2014, se distancia tres puntos por delante del Eibar, su principal perseguidor por la sexta plaza.
El árbol del descenso se empieza a agitar. A un solo punto de la salvación está el Granada, antepenúltimo después de su sufrida victoria ante un Alavés que acabó con uno menos (2-1); los de Lucas ya han ganado 3 partidos de Liga seguidos en su campo, algo que no conseguían desde marzo de 2014. Dos puntos menos tiene el Sporting, que cae a la penúltima posición tras el set encajado en el Camp Nou, a tres de la salvación antes de recibir al cuarto por la cola, el Deportivo, en El Molinón. Ocurra lo que ocurra en este partido, los de Mel seguirán por encima de los de Rubi. Y Osasuna sigue con su particular calvario camino de Segunda, ya a un mundo de 10 puntos de una permanencia imposible. Llevan encajando tres goles como mínimo en sus cinco últimos partidos, con Sirigu bajo los palos, 14 jornadas sin ganar a pesar del cambio de entrenador (como el Burgos en la 92-93 y el Sporting en la 97-98) y son, junto al Sporting de esa temporada, el peor equipo en la 25ª jornada en Primera con solo un triunfo, 7 empates y 17 derrotas (el conjunto gijones llevaba también una victoria, por 3 empates y 21 derrotas).
La cara (a favor de Luis Enrique)

Luis Enrique ha ganado 2 Ligas, 2 Copas, 1 Champions, 1 Mundial, 1 Supercopa de Europa y otra de España en dos temporadas.
Aday Olivero: En general nunca estuve de acuerdo con las formas de Lucho durante su etapa en el Barça. Será por el recuerdo de Pep. No obstante, en este caso, creo que ha acertado con el modo y con el momento de decirlo. Desde el bache del año pasado, el Barcelona no ha logrado encontrar la forma de conservar su estilo y hacer funcionar al tridente a la vez. Lo que era una solución y hacía del Barça un equipo imbatible era la conservación de su estilo y la combinación de este con el vértigo, pero desde hace un año la velocidad y la pegada se han impuesto. No digo que sea malo, pero en este club desde Cruyff el cómo importa mucho. Por eso creo que el momento ha sido el idóneo. La relación no se ha roto -alargarla podría haber sido contraproducente- y da para un esfuerzo final, por cerrar bien una de las mejores etapas de la historia del club. Ahora necesitamos volver a las bases, al toque, al juego de situación -que diría Lillo-, a la cantera. Con Messi, la transición será más fácil. El recuerdo de la etapa de Luís Enrique en el Barça será grato y eso no tiene precio.
La cruz (en contra de Luis Enrique)

La presión mediática, el 4-0 de París y la mala relación con algunos jugadores motivaron la decisión de Luis Enrique de dejar el Barça.
Alejandro Rozada: Han ganado los malvados. Antes de que acabe la temporada, Luis Enrique Martínez ha echado rodilla en tierra y ha decidido rendirse. Impropio en un paisano y un ironman de postín como es el actual entrenador del Fútbol Club Barcelona. Líder en Liga, finalista en Copa y con opciones de lograr ante el PSG la remontada del siglo en Champions, Luis Enrique no debería haber dado tan pronto su brazo a torcer. Es lo que quería la caverna mediática que le ha sometido a una persecución atroz desde su primera temporada en el banquillo del Barcelona (ahí están las hemerotecas, fonotecas y videotecas después del partido de Anoeta a principios de 2015), los madridistas que se la tienen jurada desde que cogió el puente aéreo en 1996 y algunos jugadores de la actual plantilla que le estaban haciendo la cama. Han ganado, ya se han cobrado la cabeza de la presa a la que llevaban acechando desde hace años y pueden presumir de haber hecho dimitir al mejor entrenador que ha tenido el conjunto azulgrana tras Cruyff y Guardiola. El palmarés canta y Luis Enrique ha dejado una huella imborrable en Can Barça. Ojalá descanse, recargue las pilas y sea el próximo seleccionador español. El nuevo Luis Aragonés. A más de uno le daría un ataque porque tendrían que tragar todavía más bilis de la que tragaron con el añorado Luis y con su tocayo Lucho desde que tomó el testigo del Tata Martino en 2014. Pase lo que pase de aquí al final de esta temporada se puede ir con la cabeza alta, aunque no será feliz. Hubiese alcanzado la felicidad si se hubiera quedado sentado en el banquillo del Camp Nou a ver pasar por delante los cadáveres de las momias que le han amargado la vida en los últimos años, empezando por los periodistas a los que no les concede entrevistas mamadoras, no les ríe las gracias, no les filtra cosas y no les invita a comer. Menudo papelón que le deja a Bartomeu y su junta. A ver quién es el guapo que sustituye a este señor entrenador. Difícilmente subirá el nivel.


























