Una de las grandes favoritas al título, Brasil, ha notado el efecto de sus carencias este domingo en su debut en el Mundial de Rusia ante Suiza que supo aprovechar los fallos de la Canarinha.
Philippe Coutinho abría el marcador en el minuto 20 con un tanto que quedará, sin duda alguna, en el recuerdo de este Mundial que apenas acaba de comenzar. Desde el borde del área, el centrocampista definió un tiro a la escuadra izquierda en el que nada pudo hacer al guardameta suizo, Sommer.
Los brasileños parecían conformarse con el tanto y poco a poco el ritmo del encuentro fue perdiendo intensidad. Sin embargo, la selección suiza no bajó los brazos. Manteniéndose firmes en su estilo, supieron como poner a los amarillos contra las cuerdas.
Apenas había empezado la segunda parte cuando, a la salida de un córner, Zuber remató de cabeza consiguiendo el empate.
Despertaba de nuevo la Canarinha que tras varias jugadas estuvo a punto de volver a adelantarse en el marcador. De nuevo Coutinho tuvo en sus botas una inmejorable ocasión para desnivelar el resultado, pero tras deshacerse de la defensa suiza con un mágico control con el pecho, disparó desviado.
Insistían ambos conjuntos pero los brasileños dominaban el juego. Firmino hacía intervenir a Sommer en un gran cabezazo, mientras que Miranda remataba fuera a la salida de un córner rozando el final del partido.
Acababa así otro encuentro de una de las favoritas a alzarse con el trofeo el próximo 15 de julio. En este inicio de campeonato se están dando bastantes sorpresas lo que hace de este uno de los Mundiales más igualados en la historia. Selecciones humildes son capaces de hacerles mucho daño a las grandes favoritas que no podrán relajarse en ningún momento.

























