
Ridículo. Patético. Incomprensible. 2 de 9…
El F.C. Barcelona volvió a pinchar ayer en el partido que le enfrentó al Athletic de Bilbao. La afición culé ya se ve con la autoridad suficiente para hablar de crisis, para hablar de vergüenza, y para hablar del desastre que representa hoy en día el conjunto azulgrana. Después del empate contra el Girona y de la derrota ante el Leganés, el Barça no fue capaz de levantar la cabeza para hacerse con los tres puntos ante el equipo bilbaíno.
Una vez más (y cada vez con más razón), el máximo señalado del pinchazo del Barça es Ernesto Valverde. El entrenador del Barça, cada vez más cuestionado, ha demostrado no saber asumir el calendario que se le presenta al equipo para poder conjugar unas determinadas alineaciones que sacaran el máximo rendimiento posible a los partidos planteados.
El técnico alineó, en primer lugar (en lo que a rotaciones respecta), a Lenglet, que sustituyó al lesionado Umtiti, cambio lógico cuanto menos. Los cambios que más dieron que hablar fueron los que llevaron al banquillo a los que probablemente son los dos mejores jugadores el Barça, Sergio Busquets y Leo Messi. Estos dos fueron sustituidos por Sergi Roberto y Arturo Vidal respectivamente (Valverde optó por un 4-4-2 frente al 4-3-3 habitual).
El partido empezó más accidentado de lo que debería para un equipo como el Barça. A pesar de tener alguna que otra ocasión para inaugurar el marcador, la ocasión más clara surgió en las botas de Iñaki Williams, quien no supo definir correctamente un regate a Ter Stegen. Aún así, el primer gol del encuentro lo vimos en el minuto 40. El Athletic se adelantó en el marcador gracias a un gol de De Marcos, que, tras adelantarse en picardía a un Sergi Roberto poco efectivo, remató a puerta con la pierna derecha para hacer el primer gol de la tarde. (0-1)
Con este resultado nos fuimos al descanso y, nada más empezar la segunda parte, Valverde volvió a recurrir al recurso de otras jornadas. Deshacer las rotaciones y confiar en que Leo haga magia. Busquets salió por un Sergi Roberto con molestias, y Messi sustituyó a Arturo Vidal. A partir de estos cambios el Barça comezó a ser más ofensivo y a poner en mayor peligro a los pupilos de Berizzo.
De hecho, una vez más, el capitán azulgrana, Leo Messi, estrelló un balón en el palo. Sin embargo, no sería hasta el minuto 84 cuando el Barça haría su primer gol. Un recién incorporado Munir remató a gol un pase de la muerte de Leo Messi, haciendo del fracaso del Barcelona no tan malo como podría haber sido. El Barcelona tuvo alguna ocasión más (buen chut de Coutinho, remate fuera de Rakitić…) para dar la vuelta al marcador. Pero por desgracia para todo simpatizante culé, el partido terminó en empate.
El Barça, que acumula tan solo 2 de los último 9 puntos posibles, entra en una crisis en la que se cuestiona, desde el futuro del escudo del club hasta el futuro de su propio entrenador. Una vez más, el único consuelo que les queda a los culés es el empate del máximo rival ante el Atlético de Madrid (0-0). Sin embargo, un Sevilla sigiloso, que ayer ganó al Eibar (1-3) acecha a los primeros puestos de la tabla. Veremos que ocurre…
Ficha técnica:
F.C. Barcelona: Ter Stegen, Piqué, Semedo, Lenglet, Jordi Alba, Rakitić, Sergi Roberto (Busquets 50´), Vidal (Messi, 54´), Dembélé, Suárez (Munir, 80´), Coutinho. Entrenador: Ernesto Valverde.
Athletic Club de Bilbao: Unai Simón, De Marcos, Yeray, Íñigo Martínez (Nolaskoaín, 21´), Balenziaga, Raúl García, Dani García, Beñat (San José, 66´), Susaeta, Williams Aduriz, 78´), Yuri. Entrenador: Berizzo.
Transcurso del partido:
Primera parte: 0´ Comienzo, 40´ gol de De Marcos (0-1). 45+ Descanso.
Segunda Parte: 46´ Comienzo, 47´ Amarilla a Yeray, 77´ Amarilla a Rakitić, 84´ Gol de Munir (1-1), 88´ Amarilla a Busquets, 89´ Amarilla a Dani García, 90+4 Amarilla a Nolaskoaín. 90+5 Final.


























