Los Warriors han jugado los dos partidos en casa que abren la serie sin Kevin Durant (que no va a viajar a Portland), un hombre que estaba dominando los play offs y que era buscado por su equipo casi rozando el abuso. No les quedó más remedio que redescubrirse como el equipo pre-Durant y lo han hecho con excelencia. Las viejas señas de identidad; defensa, splash brothers y toneladas de trabajo sucio de Iguodala y Green. Los Blazers son menos Blazers si McCollum (19,5 puntos) y Lillard (21 y 8 asistencias) no se acercan a los 25-30 puntos, y probablemente necesiten que esto ocurra a la vez para ganar a los Warriors. Mientras los Warriors son mucho más Warriors con estas versiones de Iguodala (31 minutos, 1,5 robos 1,0 tapón), Klay Thompson (25 puntos), Draymond Green (14 puntos, 10 rebotes 6 asistencias y 4 tapones) y Curry (36,5 puntos 7,0 rebotes y 7,5 asistencias). Ahora mismo, los Warriors están cerca de su mejor versión en cuanto a rendimiento numérico, ha quedado claro, pero pueden ser mucho mejores con algo más de acierto, y es que no, no les entran los triples como solía ocurrir… Ahora todo el equilibrio de una serie que va 2-0 pero que anoche fue un thriller, dependerá de lo que sea capaz de sacar Portland de sus propios splash brothers.
Portland (0) 111-114 (2) Golden State
La primera y la segunda parte tuvieron dos colores absolutamente distintos. Salieron los Blazers enchufados, y encontraron, como suele ser habitual, a varios jugadores entre los miembros de su banquillo, para que les aportasen un extra con el que ser competitivos. El primer cuarto había favorecido a los Blazers, pero el segundo fue excelso por su parte. Al descanso, y con una sensacional serie de triples de Seth Curry (16 puntos y 4 triples), McCollum (22 y 3 triples) y Lillard (23 puntos, 5 triples y 10 asistencias) se llegó con 65 a 50. Y los Warriors volvieron a ser aquel equipo liderado por los Splash Brothers, que entre sus señas de identidad tenía las rachas brutales de acierto, y los terceros cuartos excelsos. Se llegaba al último cuarto con empate a 89, Klay Thompson anotaba más de la mktad de sus 24 puntos en el tercer período, le habían bastado 5 minutos a los Warriors para anular la ventaja de Portland. Pero Portland no se rendía, y de nuevo Seth Curry o Meyers Leonard (7 puntos y 6 rebotes muy importantes, porque Kanter jugó poco y Zach Collins se cargó de faltas) anotaban tiros importantes. Damian Lillard también iba de menos a más, y precisamente Seth Curry establecería con un triple una ventaja de 7 a 5 minutos del final que ponían tensión en las mandíbulas de los Warriors. Steph Curry había tirado del equipo de nuevo, y se despachaba con 37 puntos (pese al 4 de 14 en triples, hizo 7 de 8 en tiros de 2 y 11 de 11 en tiros libres) que acompañaba con 8 rebotes y otras tantas asistencias, tremenda carta. En los minutos finales apareció uno de los tipos más controvertidos de la liga, Draymond Green jugaba con 5 faltas, pero daba un clínic de buenas decisiones que acababan en las manos liberadas de Iguodala o Looney (29 minutos, 14 puntos y 7 rebotes con 6 de 6 en tiros de 2, ¡qué crecimiento!), y que Curry con 3 tiros libres tras falta convertía en un 108-110 para los Warriors que daba la vuelta al marcador con un 10-0 de parcial. La respuesta se la daba su hermano con el triple que ponía el 111-110 a 1:03 del final. Y Draymond volvía a convertir a Looney en un factor determinante con un alley oop. La interpretación de los espacios, excelente. McCollum falló un tiro marca de la casa y los Warriors agotaron la mayor parte de la siguiente posesión….con canasta de Draymond para el 111-114 que sería definitivo. En la última jugada, Iguodala robaría el balón de las manos de Lillard mientras éste intentada lanzar para empatar el encuentro.
El dato: Jordan Bell ha pasado de no jugar en 5 partidos consecutivos a hacer 11 puntos en 14 minutos anoche. 18 de 39 triples de los Blazers…para nada.
La clave: A los Warriors no les entraron los triples, a los Blazers si, y mucho. Pero desde dentro del arco alcanzaron más del 62% de acierto. Curry y Looney, por ejemplo, se combinaron para 13 de 14 tiros. Los Blazers no supieron cerrar el acceso a la zona.
MVP. Draymond Green. Ya les hemos hablado del partidazo de Steph Curry, y por eso hay que explicar porque está aquí Draymond. Green tenía 5 faltas cuando se llegó a los minutos finales, pero se las arregló para hacer 4 puntos, 2 rebotes, 3 asistencias y 1 tapón en los 4:30 minutos finales. Terminó con 16 puntos (8 de 12 en tiros), 10 rebotes, 7 asistencias y 5 tapones.


























