La Fórmula 1 ha vuelto y lo ha hecho a lo grande en el circuito semi-urbano de Albert Park. Contra todo pronóstico, Sebastian Vettel se ha llevado un gran premio marcado por los pocos adelantamientos en pista, por el Safety Car y por las intensas batallas en las últimas vueltas.
Felicidad de Ferrari en el podio de Albert Park (@ScuderiaFerrari)
El piloto alemán de Ferrari ha logrado pescar un triunfo en una carrera que había arrancado con un Hamilton muy rápido que lideraba la prueba con mucho control.La carrera ha arrancado con una de las salidas más limpias vistas en Albert Park donde casi todos los pilotos han mantenido su posición a excepción de Max Verstappen, que descendía al 5º puesto en favor de un agresivo Magnussen. Así, el piloto inglés ha dominado una primera parte de carrera sin apenas alternativas hasta que se ha llegado a las paradas.
En la vuelta 19, Kimi Raikkönnen, segundo de la prueba, entraba en boxes para cambiar a gomas blandas y, una vuelta más tarde, el de Mercedes paraba también para protegerse de un posible «Undercut». De esta manera, Vettel pasaba a liderar una carrera en la que había empezado un poco rezagado y llegaba su momento para apretar al máximo con uñas y dientes.
En la vuelta 23, el coche de Magnussen se paraba en la curva 4 después de realizar su parada debido a un mal ajuste de su neumático delantero izquierdo. El piloto danés de Haas había hecho un gran fin de semana y estaba consiguiendo aguantar las embestidas de un desquiciado Verstappen, que en la vuelta 10 hacía un trompo y bajaba a la séptima posición en beneficio de Grosjean y Ricciardo. Pero la dosis de suerte para Vettel ha llegado en la vuelta 25, cuando el propio Grosjean realizaba su parada, donde los mecánicos de Haas volvían a cometer el mismo error, y el piloto francés tenía que detener su coche en la curva dos.
Salía en este momento el Virtual Safety Car y Vettel aprovechaba este momento para realizar su parada. Con un cambio de ruedas perfecto de los italianos, el alemán conseguía reincorporarse a la pista décimas por delante de Hamilton y lograba situarse en la primera plaza.
También fue el momento de Fernando Alonso, que había superado a Carlos Sainz apenas unas vueltas antes y aprovechó el Virtual Safety Car para realizar su parada y salir de boxes a la par con Max Verstappen, quien tuvo que dejar pasar al español porque le había adelantado bajo régimen de coche de seguridad. Así, Alonso se colocaba en el quinto puesto en el momento en que entraba el Coche de Seguridad en pista para que los comisarios pudieran retirar el coche de Grosjean con mayor seguridad.
Una vez retirado el Haas, la carrera daba paso a su fase más interesante con tres grandes batallas: Vettel y Hamilton luchaban por la victoria, Raikkönnen intentaba defender el podio ante Daniel Ricciardo y Fernando Alonso se defendía con su McLaren del siempre agresivo Verstappen.
Finalmente, todos acabaron defendiendo su posición y Vettel conseguía hacerse con su primera victoria de la temporada. No obstante, el premio al mejor piloto del día se lo llevó Fernando Alonso, que logró pasar de la undécima posición a la quinta y se defendió durante más de 20 vueltas en una defensa que recordó a la que hizo ante Michael Schumacher en Imola 2005. Junto con el noveno puesto de Vandoorne, los de McLaren demostraron que han vuelto para luchar con los grandes y como dijo Alonso al final de la prueba: «Ahora podemos luchar».
Alonso y su defensa con Verstappen (@McLarenF1)
Por otro lado, Carlos Sainz acabó décimo en una carrera en la que la mala suerte le sonrió, viéndose gravemente perjudicado por el Safety Car y por las náuseas que arrastró en las últimas vueltas del Gran Premio.
Se acaba así el primer gran premio de la temporada. Una temporada que parece que va a tener emoción asegurada y donde, sin duda, nuestros pilotos españoles van a tener mucho que decir. Ya saben, «si parpadean se lo van a perder».
Clasificación (@F1):





























