Las dos grandes figuras del equipo parisino solucionaron en el descuento una clasificación que la Atalanta le negó durante todo el partido. Primero Marquinhos a pase de Neymar, y después Choupo-Moting tras una gran jugada, metieron al PSG en semifinales de forma agónica
Comenzó la fase final en Portugal con uno de los partidos que más emoción e intriga despertaba en el aficionado neutral. Neymar y Mbappé contra Palomino, Caldara y Djimsiti vs Zapata, Ilicic y el ‘Papu’ Gómez contra la debilitada defensa parisina.
Pero vayamos por partes. Primero el equipo de Tomas Tuchel, que llegaba con las bajas de Verratti, lesionado, y de Ángel Di María, sancionado. A ellos se sumó Kylian Mbappé en la última semana. El astro francés no se recuperó de la entrada que sufrió en la final de la Coupe de France y comenzó el partido en el banquillo. También tenía bajas el equipo de Gian Piero Gasperini, que no pudo contar con el portero Gollini por lesión ni con una de sus grandes estrellas, Josip Ilicic, quién se dice que padece una importante depresión.
A las 21.00 comenzó el partido y los primeros minutos confirmaron los pronósticos de todos: el partido sería trepidante. Primero avisaba la Atalanta mediante una aproximación a manos del ‘Papu‘ en el minuto 2, y en la siguiente jugada Neymar la mandaba fuera incomprensiblemente tras una gran acción en solitario. No iban a ser las únicas en un partido planteado, en su modo suicida típico, por la Atalanta.

Jugarle a la DEA es muy difícil, pero al equipo de Gasperini también le resulta complicado defender. Un equipo valiente, que juega uno contra uno en todo el campo, y que da el máximo en todas las acciones, eso sí, hasta que el físico se lo permite. Con este desgastante sistema rival, el PSG no consiguió armar su juego con un Ander Herrera ausente y un Marquinhos asfixiado en la salida. En estas circunstancias, Neymar fue la única salvación. El brasileño se echó el equipo a sus espaldas y como dijo Herrera en zona mixta, se creó él solo las ocasiones. Eso sí, fallando dos manos a manos increíbles todavía en la primera parte.
Cuando peor jugaba la Atalanta llegó el gol de Pasalic. Un balón suelto tras un avance a puro corazón de Zapata que cazaba el croata y mandaba al fondo de la red. Keylor Navas no puedo llegar con su estirada y la Atalanta estaba a una hora de ser equipo de semifinales. Un buen gol ante el que Neymar reaccionó, de nuevo, con un jugadón y un disparo desviado por un metro escaso.

Pero la DEA es un equipo que plantea sus partidos sin importar el físico. Cuando un jugador no esté para más, cambio y entra un compañero. Y así fue, en el minuto 60 el ‘Papu’ no pudo más y entro el ucraniano Malinovski. El PSG también movió el banquillo y con media hora por delante, un revolucionado Mbappé entró al campo para intentar remontar el partido.
La Atalanta lo tenía claro: aguantar atrás y salir con Zapata como ‘hombre diana’. El PSG dominaba mucho, pero sin grandes ocasiones. Pasaban los minutos, Sergio Rico entró al campo por la lesión de Keylor y en las áreas no había peligro. La Atalanta lo había hecho de maravilla, presionando con Freuler y De Roon sobre Herrera y Gueye, debilitando la salida parisina y haciendo que Neymar bajase hasta el centro del campo para iniciar los ataques. De ahí la posición tan centrada del astro brasileño, que obligó a Mauro Icardi a desplazarse hasta la banda derecha, donde tuvo un papel completamente irrelevante para el desenlace del encuentro.
El último cuarto de hora fue agónico…pero para el PSG. Los de Tuchel intentaban alcanzar la portería de Sportiello encomendados a Neymar, que creaba situaciones junto a Mbappé pero sin peligro real. Se veía cansado al brasileño. Pero entonces entró Choupo-Moting. El camerunés, que ya se ha convertido indudablemente en leyenda parisina, inició la jugada del empate con un gran envío al segundo palo con la zurda. Allí recibió Neymar, que tras deshacerse de la marca de Palomino y hacer un control exquisito con el muslo, asistió a su compatriota Marquinhos para que con algo de fortuna hiciese el empate. Era el minuto 90, y la Atalanta de derrumbó pensando en una prórroga totalmente fundidos, sin el ‘Papu’ e Ilicic, y con unos Neymar y Mbappé realmente enchufados.

A los de Gasperini no les dio tiempo ni a reaccionar. Dos minutos más tarde, de nuevo Neymar frotaba la lámpara y se inventaba un pase escandaloso para que Mbappé asistiera a Choupo-Moting. Eso sí, el desmarque al espacio del francés también fue una auténtica delicia. Una vez más, Palomino (que había entrado en la segunda parte) condicionaba a la Atalanta y los de Gasperini se quedaban a las puertas. Tendría una ocasión final la Dea para mandar el partido a la prórroga pero el exsevillista Luis Muriel definió mal ante Sergio Rico.
Primera vez en la era qatarí, que el PSG se mete en semifinales. Algo histórico y que no sucedía desde la temporada 1995/96 (cayeron ante el Milan), única vez hasta ahora que los parisinos lograban dicha clasificación. La Atalanta estuvo a punto de frustrar el sueño del jeque, pero Neymar y Mbappé aparecieron y ya esperan a lo que pase hoy entre el Leipzig y el Atlético de Madrid.

Ficha del partido
ATALANTA: Sportiello; Toloi, Caldara, Djimsiti (Palomino, 59′); Hateboer, Freuler, De Roon, Gosens (Castagne, 82′); Pasalic (Muriel, 70′), Gómez (Malinovskyi, 59′); Zapata (Da Riva, 82′).
PSG: Keylor Navas; Kehrer, Thiago Silva, Kimpembe, Bernat; Herrera (Draxler, 72′), Marquinhos, Gueye (Paredes, 72′); Sarabia (Mbappé, 59′), Icardi y Neymar.
Goles
1-0 M. 27 Pasalic. 1-1 M. 90 Marquinhos. 1-2 M. 90+2 Choupo-Moting.
Árbitro
Anthony Taylor (Inglaterra). T.A.: Djimsiti (37′), Freuler (45′), De Roon (50′), Zapata (53′), Toloi (67′), Palomino (85′) / Bernat (55′) y Herrera (57′)


























