ENTREVISTA A PACO GONZÁLEZ
Director de ‘Tiempo de Juego’
“Hay mediciones mejores, más actualizadas o más inmediatas que el EGM”
“En los partidos gordos de Madrid o Barça estábamos en 2011 en 250.000 pinchazos de internet y ahora ya ni pido los resultados”
“Guión no. La broma pensada me parece humor malo”
“No me corresponde juzgar lo que pase en la SER, pero desde lo nuestro me ha sorprendido todo. Todo es todo”
“Nosotros tenemos la suerte de que somos la única radio que está en todos los operadores de televisión y nos puedes oír a través de la tele”
“Lo que más valoré en su momento fue adelantar a García”
“No creo que sea un quebradero de cabeza para la SER. Su historia es muy grande y si ha tenido algunos jefes que se han equivocado radicalmente en unos años, el quebradero de cabeza son ellos, no los oyentes”
“Manu Carreño podía haber sido más transparente con Manolo y con Juanma”
“Yo solo tengo admiración y agradecimiento permanente a Pepe Domingo Castaño e intento aprender de él hasta su comportamiento vital”
“Soy locutor. Los que hacemos radio deportiva no somos exactamente periodistas”
“Florentino Pérez no amordaza a la prensa. Y mira que yo he tenido, cuando estaba en la SER sobre todo, agrias polémicas con él en antena y sobre todo fuera”
Alejandro Rozada (@alexrozada)
Llegamos a las seis y media de una calurosa tarde de martes, 23 de mayo, a la sede de la Cadena COPE en la calle Alfonso XI, en el corazón de Madrid, a caballo entre esa Puerta de Alcalá a la que cantaron Víctor Manuel y Ana Belén, y esa fuente de Cibeles que, unos días antes, fue coronada por Sergio Ramos para celebrar la 33ª Liga del Real Madrid. Rápidamente pasamos el control de seguridad y, tras una fugaz espera de apenas dos minutos en la entrada, el agente nos invita a pasar a la redacción. Hemos vuelto a la Cadena COPE casi cinco años después de salir de ahí por las bravas.
Con un abrazo y una distendida conversación sobre fútbol y radio nos recibe Germán Mansilla, ex compañero de Máster y de prácticas, erigido ahora en mano derecha (e incluso izquierda) de Jorge Hevia en las labores de producción y coordinación del programa ‘Tiempo de Juego’, buque insignia de los deportes de la COPE y posiblemente el espacio hegemónico de la radio deportiva de nuestro país en la actualidad. Saludamos al propio Hevia y justo a las siete de la tarde, la hora fijada para comenzar la entrevista, nuestro invitado nos invita a una Coca-Cola light de la máquina que tiene pegada a su mesa. Nos encerramos con él en el despacho de Xuancar, director de deportes de COPE, quien seguirá nuestra conversación desde su puesto de mando sin entrometerse en ningún momento. Hablamos con Francisco González González (Madrid, 1966).
Más conocido como Paco González, ‘Paquito’ para los amigos, dice de él Santiago Segurola que “renovó el formato del viejo Carrusel y lo trasladó a una zona más joven y atractiva desde principios de los noventa”. Añade Segurola que González “lideró el cambio generacional en la radio deportiva de una forma fresca, atrevida y novedosa, haciéndose las preguntas que se hacía cualquier aficionado”. Sobran más presentaciones, simplemente cabe recordar que estamos ante alguien que lideró, en 2010, el mayor terremoto en la historia de la radio deportiva de nuestro país al fichar con todo su equipo por la Cadena COPE después de una traumática salida de la Cadena SER, donde era líder indiscutible con Carrusel Deportivo, un programa que se había convertido en un fenómeno social.
Una confesión antes de empezar: a quien esto suscribe le hubiese gustado empezar la entrevista preguntando “Paco, ¿por qué me echasteis?”, pero ese no es el tema. El protagonismo es para el entrevistado, no para el entrevistador, y hay otros asuntos más importantes, con más interés popular, que las puras rencillas personales. Paco González tiene la palabra.
– Gracias por recibirnos y enhorabuena por el EGM. 1.562.000 oyentes cada fin de semana. No está mal.
- Gracias a ti y gracias también por la enhorabuena. No vivo mi vida por el EGM, pero todos nos hemos llevado una gran alegría y ver a los compañeros alegres me hace muy feliz.
– Estará contenta tu prima la coja con estos resultados.
- (Risas) ¿Que habrá sido de ella? No lo sé. No sé dónde está.
– Nos dijo tu ex compañero Jesús Gallego cuando le entrevistamos hace unos meses que teníais más repercusión en la Cadena SER porque allí teníais más audiencia (dos millones de oyentes, mientras que ahora andáis por el millón y medio). ¿Qué le tienes que responder a Gallego?
- Nada. A Gallego le quiero mucho y a la gente que quiero no le respondo nada. El dato del domingo era un millón setecientos mil, me parece, y yo sinceramente creo que hay mediciones mejores, más actualizadas o más inmediatas que el EGM. Es muy fácil de contrastar: los pinchazos de internet en los partidos gordos de Madrid o Barça estaban en 2011 en 250.000 y ahora ya ni pido los resultados. 250.000 pinchazos de usuarios únicos que se han metido a oír el partido solo por internet. Y de internet se decía que era un 10 o un 15 por ciento de la audiencia, ponle que haya subido y ahora sea un 20 o un 25… No lo sé, no vivo pendiente de los números, pero si hay que hacerlos, creo que son muy buenos y para presumir.
– Él mantuvo el liderato del Carrusel ofreciendo un producto distinto, que nada tenía que ver con el vuestro, tirando con lo que podía. Y tuvo el mejor resultado de la SER desde hace cinco años: 1.845.000 oyentes el sábado y 1.830.000 el domingo. ¿Ese modelo de programa te servirá de orientación para el futuro? Por si no lo escuchaste, porque te coincide a la misma hora que tu programa, su Carrusel se caracterizaba por tener a dos prescriptores publicitarios con buenas voces en vez de uno solo como Pepe (una figura la del animador, según Gallego, muy usada), menos ruido, muchísima música, primaban la narración y los comentarios, tenía mucha importancia Raúl Pérez y, en definitiva, ordenó mucho el programa. ¿Tan desordenado es lo que hacéis vosotros?
- Yo creo que no. Tenemos un orden desde hace veinte años que es clarísimo. Fuimos los primeros que dimos una estructura ósea al programa: en las en punto hay ronda informativa (de hecho, cuando había concentración de partidos a las cinco de la tarde la hacíamos, no cada media hora, sino cada cuarto de hora); ahora como está más disperso no hace falta recordar permanentemente los marcadores que hay en juego porque hay muy poco. La llamamos ronda a en punto y mini-ronda de y media. La estructura ha sido clarísima siempre: se empieza preguntando por público y temperatura, primeros minutos para quién, se caldea el partido, se deja que se lance y al ratito se mete ya la primera publicidad. Es un ritmo perfecto.
Sobre si en el futuro haría cosas parecidas al programa de Gallego, no lo oí porque nunca oigo a nadie, bastante tengo con lo mío. ¿Los prescriptores? Tener a Pepe Domingo es tener la gallina de los huevos de oro. Es como decir que el Barça depende de Messi o el Madrid de Cristiano. Es una suerte tener a Messi o a Cristiano; si vamos a hacer de eso un problema, estamos locos. Como gracias a Dios nos va tan bien, incluso tenemos ahora mismo tres prescriptores, aunque no me gusta esa palabra. Gemma Santos hace su publicidad (y son ya tres las que tiene), Fouto hace la suya y Pepe hace el grueso de toda la publicidad.
La radio te va llevando a su propia evolución, los programas van creciendo y tú te tienes que adaptar a ellos. Y crecen para donde les da la gana, de repente va Tebas y te quita la concentración horaria… Antes teníamos dos millones y de cinco a siete de la tarde te escuchaba un millón y medio. Ahora tienes el millón y medio o lo que tengamos, pero esparcidos. Desde primera hora de la tarde a última hora de la noche. Te vas adaptando a los tiempos.
- En una entrevista al ABC en 2015 presumías de que Tiempo de Juego es un programa sin guión en el que nunca se sabe cuándo se puede liar. Gallego te contradice porque cree que cuando se está jugando un partido solo, donde juegan dos equipos que están en mitad de la tabla, en esas dos horas que solo tienes eso y algún partido de Segunda más, tienes que llenar y lo que hizo él fue instaurar que, desde los martes, ya se pensase en el Carrusel del fin de semana. Martes, miércoles y jueves preparaban cosas para el programa: desde sketches de Raúl Pérez a montajes musicales. ¿Guión sí, guión no?
- Guión no. La broma pensada me parece humor malo. Yo quiero que venga aquí Dani Martínez y sobre la marcha diga “¿a quién llamamos?”. No está inspirado, no tiene ganas, a nadie se nos ocurre una llamada… no se hace. Que salga algo. Decir que en el minuto 15 del Celta-Alavés quiero que Dani Martínez imite a Jordi Pujol, no es radio y no es humor. Lo más grave es que no sea radio porque a cada uno le gusta el humor de una manera. En el minuto 15 del Celta-Alavés a lo mejor está de puta madre y están tirando tres tiros a los palos; que es un truño insufrible y no tiene importancia para la clasificación, ya inventaremos algo.
– ¿Te sorprendió que no siguiera Gallego en Carrusel? Parecía una apuesta firme y alternativa a vosotros.
- A mí ya no me corresponde juzgar lo que pase en la SER, pero desde lo nuestro me ha sorprendido todo. Todo es todo. Yo no soy quién ya para meterme en esa casa, tengo la mía y ya está.
– ¿Cuál es la mayor competencia de Tiempo de Juego? ¿El Carrusel de la SER o el sonido de la tele?
- Nosotros tenemos la suerte de que somos la única radio que está en todos los operadores de televisión y nos puedes oír a través de la tele. Supongo que los números dirán que se escucha más el propio audio de la tele. En España debe de haber cinco millones de hogares con televisión de pago, o sea que igual hay treinta millones de españoles que no la tienen. Si el consumo de radio está en veinte millones, a lo mejor te estás dirigiendo a un mercado potencial de quince millones. De esos quince ponle que eligen musicales la mitad y hay que repartir siete millones entre las demás. Competencia es todo y es nada en realidad. Supongo que, por números, un partido en concreto se oye más por la tele que por la radio. Pero en un Celta-Real Madrid ve la tele un millón y medio, mientras que a nosotros a lo mejor nos está escuchando mucha más gente.
– Has competido contra José María García, Eduardo García, Javier Ares, Javier Hoyos, Manu Carreño, Ponseti, Gallego y ahora Garrido. ¿Quién fue tu competidor más duro?
- No les considero competidores, para mí son compañeros todos ellos y con casi todos tengo muy buena relación. Lo que más valoré en su momento fue adelantar a García porque era un mito de la radio. A mí me dicen en septiembre del 92 que me ponga ahí, Carrusel estaba en 500.000 oyentes y García en 1.100.000. Y al final del primer año, el EGM del que ahora «rajo» tanto nos puso en 1.100.000 a nosotros y en un millón a García [sic]. Para un niñato como yo, recién sentado en la dirección de un programa, que miraba a la izquierda y veía a Pepe Domingo Castaño, otro mito, adelantar a un mito como García fue el gran momento.
– ¿Quién tuvo más mérito en desbancar a García: De la Morena o vosotros?
- De la Morena. El día a día es muy jodido, el fin de semana es una costumbre. Generar el hábito de oír los partidos con nosotros es relativamente fácil. Tenemos a Lama, a Pepe, no hay otro Poli, no hay otro Guasch… Me parece sencillísimo engancharse a los partidos. Pero generar el hábito del consumo diario por la noche casi afecta a tu vida. El partido de tu equipo lo encuadras en tu vida. Resulta más sencillo que elegir un determinado programa por las noches.
“De la Morena tuvo más mérito que nosotros en desbancar a García”
– Tiempo de Juego es el único programa líder de la Cadena COPE. ¿Tienes la sensación de que habéis vuelto atrás en el tiempo y sustentáis la COPE actual, como ya sustentabais la SER junto a De la Morena en los 90? Me remonto a cuando la COPE era líder y la SER era segunda; ahora la líder es la SER y la COPE es la segunda, pero en los deportes del fin de semana ganáis vosotros como entonces ganabais con Carrusel y El Larguero. ¿Mandar en deportes es el primer paso para mandar en el resto de las horas?
- Puede ser, pero no sentía ni que fuéramos el mascarón de proa de la SER en los 90 (estaba Iñaki Gabilondo) ni lo siento ahora porque está Carlos Herrera. Puede que al oyente no le gustara Iñaki en su momento y no le guste Herrera ahora, pero son dos bestias que hacen un macroprograma en el prime time de la radio que le da un sustento y una fuerza a la emisora acojonante. No nos sentimos el cimiento único de la radio.
“Herrera nos ha traído estabilidad de ingresos y oyentes de Onda Cero que han empezado a escucharnos a nosotros por primera vez”
– ¿En qué ha cambiado la COPE a raíz del fichaje de Herrera? ¿Qué ha aportado?
- Con una visión egoísta nos ha traído más oyentes de Onda Cero, que han empezado a escucharnos a nosotros por primera vez. Ha traído una estabilidad a la casa que se basa en los ingresos y los oyentes. Está todo el mundo más contento con una programación en la que haya dos puntos tan fuertes de audiencia. La casa hizo un plan en su día de pedirle dinero a los trabajadores; gracias a que van bien los programas, se les puede devolver ese dinero y no se echa gente. Es un momento de muy buena salud para la COPE y nosotros lo disfrutamos.
– ¿Te consideras el mayor quebradero de cabeza de la historia reciente de la SER? Les has hecho bastante daño. Les desmantelaste la redacción de deportes y les has quitado más de un millón de oyentes.
- No puedo hablar en primera persona porque no es verdad y me daría vergüenza. Nos echaron a todos los que nos vinimos. Yo me subí el primero al autobús porque fue al primero que echaron, pero en el autobús iba a ir toda la hermandad. No creo que sea un quebradero de cabeza para la SER. Su historia es muy grande y si ha tenido algunos jefes que se han equivocado radicalmente en unos años, el quebradero de cabeza son ellos, no los oyentes.
– Pues va a ser que no erais “individuos inadaptados a la era digital” como os tacharon en un comunicado.
- Todo eso lo miro ahora con una sonrisa. En su momento me hacía mucho daño porque se metían con las personas que, quitando a mi familia, más quiero. Son mis compañeros, mis amigos y mis hermanos. Me jodió mucho, me mordía la lengua y contaba hasta cien para no contestar. Ahora lo oigo y digo que al que redactó eso lo han echado y yo soy tan feliz. ¿Para qué le voy a contestar?
– ¿Estáis más cómodos ahora que antes?
- Yo he trabajado igual de feliz en la SER que aquí, lo cual habla muy bien de la COPE. Hasta los últimos dos años en la SER, con todos los cambios de jefaturas y ya venían mal dadas, más feliz no podía ser y aquí más feliz no puedo ser. Igual que me pasó con jefes de la SER como Daniel Gavela, me pasa con los jefes que tengo aquí, que son por encima de todo bellísimas personas y están siempre pendientes de ayudarte. Nunca hemos tenido un problema de “tenéis que decir esto” ni en la SER ni aquí. Y cuando trabajas con todo el cariño y el respaldo de tus jefes si nos equivocamos, puedes comparar pero yo diría que estoy exactamente igual, súper feliz.
“Me jodió mucho lo que dijo la SER de nosotros, me mordía la lengua y contaba hasta cien para no contestar. Todo eso lo miro ahora con una sonrisa”
– Pregunta el compañero Fernando Díaz (@FerSerrano83): ¿Qué opinas de que todo aquel equipo, que en su día formó parte de la SER, ahora siga dominando la radio a nivel nacional desde otra emisora?
- Aquí me tengo que poner un poco chulito: me parece normal porque cualquiera que se acerque a Manolo Lama verá lo bestia que es radiofónicamente. O cualquiera que vea lo que pasa por la cabeza de Hevia, no de las estrellas como Pepe Domingo, Lama o Rubén, que son narradores históricos, para mí que soy un enamorado de la historia de la radio. Tenemos un equipo de gente alucinante. Les admiro una barbaridad, secretamente, no se lo digo porque entonces pedirían un aumento de sueldo y el pobre Xuancar se tendría que volver loco. Antoñito Ruiz lleva dando fichajes del Atlético de Madrid sin tener nada de viento a favor en la dirección del club. No sé de dónde, pero los saca. Ha sacado Lacazette cuando el Atleti no nos da ni una chica del fútbol femenino para entrevistar.

Paco González y Camacho cantaron en la final del Mundial de Sudáfrica el gol de Iniesta, el más importante de la historia de España.
– Dijo Alfredo Relaño en una entrevista que le hicieron en aquel verano convulso de 2010 que a partir de ese momento se iba a comprobar si era más importante el cesto o el contenido del cesto. Pues va a ser más importante el contenido del cesto que el cesto en sí.
- No soy capaz de extraer un principio general sobre lo que nos ha pasado a nosotros, pero sí me alegro mucho de que a veces triunfen los profesionales por encima de la marca o empresa. Eso sí que es buena noticia. A lo mejor no es bueno que pase siempre. Si nosotros venimos a la COPE de chulitos y decimos que queremos narrar hockey hielo y cargarnos a Herrera a las diez de la mañana, tampoco estaría bien. No debe estar el profesional por encima de la empresa, pero de vez en cuando viene bien saber que los oyentes se vinculan a quien quieren y no específicamente a una cabecera.
– ¿Piensas en reforzar el equipo, en algún fichaje más? Se habló de Gallego, Ponseti…
- Siempre. Me hubiera encantado, pero el cabrón de Rubén [se supone que se refiere a Rubén Martín, uno de los narradores estrella de Tiempo de Juego] cobra mucho y ya no nos queda dinero (risas). Nuestra puerta estaría abierta, pero ahora mismo tampoco es fácil encontrarle sitio a un gran profesional aquí. Tenemos el Dream Team, el equipo soñado. Tú me dirás «me gusta más Pepito haciendo el inalámbrico de tal equipo«, «menganito en la narración del otro«, «Ponseti haciendo locuras» y yo no te podría llevar la contraria porque es cuestión de gustos. Llevo sin hablar, hablar años con Ponseti; si me dice que viene mañana aquí, me llevo una alegría… como si me hubiera tocado un millón de euros. Ponseti es un tío que me parece un loco al que se le puede sacar partida en la radio por todos los lados.
– Ahora está haciendo menciones publicitarias en Carrusel.
- Pues mira, ese punto no se lo sacaría por ningún lado (risas). Me parece que vale para mil quinientas cosas, pero esa la pondría las mil cuatrocientas veinte.
– Y Manu Carreño volvió a la SER después de un año siendo comentarista de Deportes COPE. ¿Es un traidor? Hasta en Crackovia dicen «Carreño traidor».
- (Risas) No, no, no. Yo no lo veo así. Él eligió su momento y su oportunidad. Lo que sí creo es que quizás a lo mejor podría haber sido más transparente con Juanma y con Manolo.
- En alguna entrevista, Carreño dijo que habló contigo, con Lama y con Juanma…
- Conmigo habló concretamente un minuto antes de que la SER lo anunciara. Pero tampoco soy quien para decirle a nadie como se tiene que comportar personalmente. Yo hubiera avisado un poco antes. Conmigo no tenía ninguna obligación ni moral ni sentimental. Yo solo le estoy agradecido porque quiso venir aquí, ni le importó el dinero, ni cobraba a veces, colaboró en lo que se le pidió… Conmigo es que más majo no pudo ser, pero sí podría haber avisado antes a Juanma y a Manolo.
– Pepe Domingo Castaño le atizó al inicio de un programa porque Manu y Nico Abad no le mandaron un saludo a Lama cuando lo echaron de Mediaset. ¿Lo suscribes?
- No me gusta exigirle a los demás lo que tú no sabes si harías, pero Pepe sí está en condiciones de exigirlo porque Pepe lo hizo. Yo te puedo decir a ti “pero tío, ¿cómo tienes cojones a enfrentarte a un león?”. Pepe se enfrentó al león. Empezó un programa, con un director general enfrente diciéndole que no me mencionara, mencionándome. O sea que Pepe está en su derecho de decirlo porque él ya lo ha hecho, ya se ha enfrentado al león. Como yo no lo he hecho no estoy en condiciones de reprochárselo a nadie.
– Hablando de Pepe, os ha dado una buena noticia: seguirá un año más con vosotros.
- Pepe siempre sigue un año más, salvo que se canse. Salvo que de repente diga “no me veo por lo que sea”. Sus decisiones son personales y profesionales; si un día ve que no aporta y que no está como él quiere estar, lo va a dejar. Tiene toda la libertad del mundo, como merece alguien que es el puñetero amo.
– ¿De dónde viene ese maridaje tan perfecto entre tú y él teniendo en cuenta la diferencia de edad que hay entre ambos? (González nació en 1966 y Castaño en 1942)
- No te sé decir. Lo he contado mil veces. La primera vez que me dijeron “dirige Carrusel”, yo entré en el estudio, la mesa tenía forma de u, y el que dirigía y presentaba el programa se ponía en el centro de la u, la base de la u. Yo dije “bueno, si Pepe está sentado ahí, yo me pongo a un lao, tranquilito y donde me toque”. Pepe estaba a un lao y dije “o sea que dirijo yo de verdad esto. ¡Yo dirijo a Pepe! ¿Qué locura es esta?”. Yo estaba muerto de miedo, pero desde el primer día, solo me ayudó, remó, brilló, se empezó a inventar la publicidad coral… Amamantó, crio y engordó el programa hasta convertirlo en lo que es. Yo solo le he tenido admiración y agradecimiento permanente y he intentado aprender de él hasta cosas de comportamiento vital, no ya en antena, sino fuera de antena. Y yo no le he caído ni le he venido mal, pero eso ya pregúntaselo a él (risas).
– Hablando de publicidad, cada vez abundan más las menciones sobre casas de apuestas y en TJ no sois la excepción. ¿Os habéis vendido a las apuestas?
- El otro día me enseñó Hevia un estudio de una web por el Madrid-Barça sobre la publicidad de las casas de apuestas en los programas deportivos de la radio (Tiempo de Juego, Carrusel, Tablero…[sic]) y salíamos bastante bien parados. En la hora anterior al partido, nosotros teníamos una mención por tres de los demás. No somos nada invasivos, aunque te parezca que sí porque hay tres marcas (William Hill, marathonbet y Bet 365). El número de menciones ha estado siempre igual; de hecho, Bet llegó a tener cuatro o cinco por programa y ahora tiene una. Está siempre compensado. Es un gran mercado, es muy entretenido hacer apuestas deportivas, pero hay que controlarlo y no queremos dejar de decir lo de “juega con responsabilidad”. Por ejemplo, tenemos más (publicidad) de coches que de casas de apuestas. No sentimos que dependamos de las casas de apuestas. No nos avergonzamos de anunciarlas. Es un mercado absolutamente lícito, normal y entretenido. Aquí hay gente que juega todos los días y juegan un eurito: Evangelio, por ejemplo, pone 0,50 a la Juve y gana 1,50. No se va a retirar con eso. Es para entretenerse, no para enviciarse.
“No somos nada invasivos con las apuestas”
– Estudios de Cambridge inciden en que los periodistas son culpables de que los niños se enganchen a la droga de las apuestas.
- Pues ya lo siento. Yo creo que con el juego hay que tener mucho cuidado en ese sentido y la mejor campaña antidroga, si es que eso fuera una droga, sería leer «El jugador» de Dostoievski. Cualquiera que lo lea sabrá el peligro que hay.
– De no hacer un programa de deportes, ¿qué tipo de programa te gustaría hacer? ¿Uno nocturno o un magazine? Pepe me dijo en una entrevista que podrías hacer cualquier tipo de programa sin necesidad de que fuera de deportes.
- Ni lo quiero pensar porque creo que no valgo pa nada.
– Tú hiciste El Larguero en su momento.
- Sí, porque pasaba por ahí y sancionaron a De la Morena (risas). No lo quiero pensar porque creo que no valgo pa nada, ¿y para qué me voy a comer el coco ahora de que haría? Haría un programa de alienígenas, que me río mucho con los programas de alienígenas que veo en Canal Historia (risas).
– ¿Qué tipo de programación te gusta en la radio? ¿Qué sueles escuchar al margen de deporte?
- Mucha música, sobre todo música. Por defecto familiar, Megastar porque a mis hijos les gusta Megastar, va Megastar puesto en el coche casi todo el día. Cuando estoy en casa o en la radio, lo que está puesto de fondo es COPE. En el coche casi siempre música.
– ¿Y la SER? ¿La sueles escuchar?
- Es que no suelo hacer zapping. Por ejemplo, a veces solía escuchar, cuando iba a recoger a mi hijo y salía a las dos de la tarde del colegio, Radio Marca. Ese tramito de una y media a dos menos cuarto-dos, por si había pasado algo bestia, pero en realidad ya estás informado por las alertas, te metes en cualquier web y te salen. Solía oír ese trocito de Radio Marca. Cuando me voy los domingos por la noche, voy zapeando y es el único tramo que sé qué hay en todos los sitios: sexo en la SER, ovnis y cosas raras en Onda Cero, hay un historiador cojonudo en Radio Nacional de España y en Radio Marca han cambiado ahora el programa que había, que solían repetir uno de Fernando Soria. Ese es el único momento que hago zapping, no sé por qué, porque no quiero oír deporte. Me hace gracia que uno esté con historia, otro con sexo, otro con no sé qué… Ahí voy haciendo un poquito de zapping.
– ¿Has escuchado La Vida Moderna? Tiene un estilo parecido a vuestro Carrusel. Hay tres tíos diciendo la primera que se les pasa por la cabeza.
- Momentos sueltos he oído. Porque me dice alguien de aquí “eh, mírate esto”. Pero muy pocos momentos. No podría juzgarlo.
-Van un poco en vuestra línea de ese humor desenfadado tipo Superbowl, cuando decíais lo primero que se os pasaba por la cabeza.
- Lo que yo he oído eran trozos más guionizados. A lo mejor si oigo quince minutos me hago una idea de lo que está improvisado y lo que no. No puedo enjuiciarlo, la verdad.
– ¿Por qué no habéis vuelto a hacer la Superbowl? Mucha gente os lo ha pedido.
- Primero porque no teníamos derechos. Este año es la primera vez que estaban liberados los derechos y nos pidieron una pasta que era insensata. Entonces dijimos “la retransmitimos si tenemos publicidad suficiente para costear los derechos”. Se les va la pinza y durante años es que los tenía la SER.

Paco González se tatuó un limón en la espalda cuando Tiempo de Juego llegó a los 50.000 amigos en Facebook a los pocos meses de su llegada a la COPE.
– Si yo te digo «limón», ¿tú qué me dices?
- Agradecimiento. Te puedo decir “espalda” y “tatuaje”, pero agradecimiento. De hecho me sale una sonrisa estúpida oyendo una palabra como limón porque es que no pienso en el cítrico, sino que pienso en toda la gente que se movilizó y que he ido conociendo a cientos que han ido viniendo al programa. Y cada vez que me encuentro uno, me dice “soy un limón”, me da un vuelquillo el corazón y pienso “hostia, a este le debo mucho”.
– Incluso organizasteis una romería en vuestro primer año en la COPE. ¿Volveréis a organizar una?
- Pepe, que le gustan… Pues depende del ánimo de Pepe. Si Pepe quiere juerga se organiza lo que sea.
– La cercanía a veces juega una mala pasada y ya sabes a lo que me refiero…
- Sí. De eso casi prefiero no hablar…
– Pero todo mejor ya, ¿no? Ha pasado tiempo ya.
- Sí, sí. Esas cosas te acompañan toda la vida, también te lo digo. Afortunadamente, mi familia está bien y eso es lo que importa.
– Periodista, presentador, locutor, comunicador, empresario… ¿Cómo te definirías?
- Empresario no. Yo, locutor. A mí es que me parece que los que hacemos radio deportiva no somos exactamente periodistas. Si estás diciendo “gol en Las Gaunas” o que el Madrid ficha a Vinicius, es «periodismo». Periodismo grande es el que hacen los corresponsales de guerra. Eso es periodismo de verdad. ¿Nos quieres llamar periodistas? Genial, ¿cómo me voy a enfadar? Nos puedes llamar lo que quieras. Yo creo que comunicador a ese grado no llego, eso es Pepe. Hay muy poca gente que empiece a hablar, se calle y la gente escuche el silencio; eso ya es ser un comunicador y eso es Pepe. Yo, locutor.
“Periodismo es el que hacen los corresponsales de guerra. Eso es periodismo de verdad”
– Rehuyes la palabra «periodista».
- No, es que creo que lo que hacemos no da para decir “eh, yo soy periodista”. ¿Que escribes en el Washington Post o has derrocado a Nixon? Para mí el periodismo es algo muy, muy importante, ahora si ya somos periodistas los que hacen corazón, los que hacemos deportes… Joer, entonces somos todos periodistas. Pues vale, métenos en el saco.
– Me refiero al oficio, a la hora de ejercer el oficio. Quien lo ejerce, haga lo que haga, es periodista.
- Sí, sí. Si te digo que no me ofendo, me parece un halago que nos llamen periodistas. Pero creo que el periodismo es otra cosa.
“Me parece un halago que nos llamen periodistas”
– Y os llaman bufones, antimadridistas, payasos… ¿Se convive bien con el insulto?
- Tengo que decir que tengo suerte porque por la calle jamás nadie me ha dicho ninguna barbaridad. En Twitter duré un día y lo que me llegaron fueron preguntas, no me llegaron barbaridades. Y cuando metemos algún contestador automático que nos da caña, casi es por elección nuestra. Siempre le he dicho a Parra: “Mejor que elogios, métenos caña”. Para que sepamos siempre que podemos estar pensando que lo hacemos muy bien y nos estamos equivocando. Igual estamos diciendo “qué bien estamos contando este triunfo, este partidazo histórico de este equipo, no sé qué…” y estás encabritando a lo bestia al rival de ese equipo.
– ¿Qué opinas del Chiringuito de Pedrerol? El otro día casi pega el loco Gatti a Cristóbal Soria… ¿Es periodismo eso?
- Es show de televisión. Si no considero exactamente periodismo lo mío, pues eso es más show de televisión. Yo no sé si se querían pegar de verdad. Ese momento es tensión y no sé cómo definirlo. El programa en sí me parece un show de tele. Un invento de Pedrerol. A mí todo lo que sean inventos, si atraen a un núcleo de audiencia que se identifica y que se lo pasa bien con ellos, pues palante.
– Y ahí está Petón. ¿Irías si te invitaran?
- Es que yo ahí no me veo. Me manejo mejor en tertulias más tranquilas.
– Una alternativa es El Partidazo de Juanma Castaño y ahí estás tú. ¿Qué ofrecéis distinto a la competencia? ¿En qué se diferencia de El Larguero, de El Transistor de De la Morena e incluso de El Chiringuito?
- Yo creo que lo que más ha aportado Juanma es, aparte de su personaje, su puesta en antena, que es capaz de criticar duramente y reírse ampliamente pero de sí mismo también, lo cual da una percepción del tío que está haciendo radio bastante completa. No piensas que te está dando una serenata un tío perfecto, sino que ese tío sabe que se equivoca, se ríe de sus errores y se moja hasta el final. Aparte de eso, o sea de lo que él aporta personalmente cada vez que habla, le ha metido un ritmo al programa distinto.
No sé lo que estará haciendo De la Morena, pero supongo que será muy parecido a lo que hacía, y no sé lo que estará haciendo Manu, pero interpreto más o menos cómo lo puede estar haciendo. Y yo creo que el ritmo que le pone Juanma es el del tío que zapea, que a mí me pasaba cuando empecé a hacer Carrusel y cuando hago Tiempo de Juego. Tú zapeas mentalmente cuando dices “esto me está aburriendo” y cambias, cambias, cambias. Al final es como si fuera un trabajo de realización de televisión, tuvieras muchas cámaras y dices “ya el plano del banquillo de Mourinho no me da para más, venga me voy al palco, pum, venga esto tampoco da para más, me voy a no sé…”. Seleccionar la pregunta, el tema, el no sé qué, el ahora cambio, interrumpo, corto, abandono esto porque ya no da más de sí… Ha encontrado un ritmo perfecto.
– Y en el último EGM le ha ido muy bien a ese programa, roza los 600.000 oyentes, lo cual es récord de esa franja desde que estáis en COPE y ya habéis superado la marca que os dejó Abellán.
- Yo creo que El Partidazo va a ser líder en un año y medio. En realidad, lo que pienso es en un año. Este EGM que viene ahora de junio-julio, pues dentro de un año, en el de junio-julio del 2018. Eso es lo que creo, pero el EGM me ha enseñado que tenemos que esperar. A lo mejor es dentro de dos años, pero yo veo el programa como un tiro.
“El Partidazo va a ser líder en un año”
– Hay una pregunta que está en el aire y se hace mucha gente: ¿Por qué cambiasteis a Joseba Larrañaga por Juanma Castaño?
- Pues porque entendíamos precisamente que el programa necesitaba pegar un brinco más y le estuvimos dando vueltas a todo: al cambio de nombre, de presentador, de horario… Y en cuanto anunciamos el cambio horario, todo el mundo lo anunció también. Igual que le tengo cariño a Joseba, que es mi hermano, le tengo una fe grande a Juanma. Yo creo que Juanma tiene otros perfiles.
– En El Periódico de Cataluña publicó en julio del año pasado vuestro colaborador Emilio Pérez de Rozas: «Hay quien dice que el relevo es más fruto de la cabeza pensante de la emisora de los obispos que del equipo de Paco González, que estaba encantado con el papel de Larrañaga que pasaría a ocuparse de los fines de semana, viernes y sábado«. Como así fue. ¿Hubieses mantenido a Joseba por semana?
- No, hombre, si lo hemos hecho es porque creíamos que necesitábamos una apuesta distinta. Encantados con Joseba es poco. A mí Joseba me pide mi corazón, mi sangre, y es todo suyo. Somos hermanos. No es una imposición de la emisora ni nada de eso. Es un momento que estuvimos planteándonos, y con Joseba lo hemos estado planteando varios veranos, cómo le podemos dar una vuelta a romper el techo de los quinientos mil, a captar más oyentes, a llegar más allá… Lo hemos estado hablando desde el primer día con Alcalá. Siempre hemos estado comiéndonos el coco de cómo mejorar.
– ¿No tiene nada que ver que eligiera la SER a Carreño para hacer El Larguero y competir con otro presentador de Deportes Cuatro?
- No, no, no. De hecho, entre las mil posibilidades que se barajaban aquí, una era Juanma con Manu.
– O sea que confirmas lo que se publicó. Pensasteis en Carreño con Juanma.
- Es una de las posibilidades que se barajó. A mí, por ejemplo, no me gustan los monstruos de dos cabezas. Es mejor que se sepa claramente quién es el que dirige. Estuvimos pensando en mil cosas.
– ¿Y qué pasa a esa hora que han pasado por ahí Alcalá, Larrañaga, Corrochano y ahora Juanma Castaño? ¿Por qué tantos presentadores desde 2010?
- Es muy duro. Es lo que te decía antes: conseguir que cambie el hábito de las personas y que tú te acostumbres a poner a las once y media la radio, determinado programa, es muy muy difícil. Tiene un mérito extraordinario. Por eso te decía que casi tiene más mérito lo de De la Morena con El Larguero que lo nuestro con Carrusel.
– ¿Te sorprendió que se fuera De la Morena de la SER a Onda Cero, o te lo esperabas?
- Por un lado sí, porque me parecía una marca vinculada a otra, era como un matrimonio de por vida, desde fuera. Y por otro no, por cosas que me habían contando y que tampoco vienen al caso, que iban cambiando dentro de la emisora y supongo que el tío diría “intento otra cosa”.
– Dice Ramón Besa que las redacciones huelen a calzoncillos. Te traslado esta reflexión a tu ámbito más cercano y, por tanto, que mejor conoces y más dominas. ¿La redacción de Deportes Cope huele a calzoncillos?
- No tengo yo esa percepción. No me voy a defender diciendo que tenemos un programa de fútbol femenino o a seis periodistas, que Gemma Santos hace de todo… Como no lo considero un ataque, no tengo por qué defenderme de eso. Tú has estado aquí: Andrea Peláez se ha quedado porque era la mejor de su promoción del Máster de COPE y también se quedó Isaac Avilés porque era muy bueno.
“Aprendí más el primer día que estuve en la radio que en todos los años de facultad”
– ¿Dónde se aprende más en la facultad o en el curro?
- No puedo hablar de la facultad ahora mismo. En mi caso aprendí más el primer día que estuve en la radio que en todos los años de facultad.
– Cuando le dije al compañero Fonsi Loaiza que te iba a entrevistar me dijo que te preguntara si te parece normal que mientras hay jóvenes que estudian una carrera y los padres invierten una cantidad bastante alta en pagarles una carrera, un Máster o un doctorado, no tengan trabajo y luego haya gente como vosotros que ganáis miles de millones de euros. ¿Te parece normal eso?
- Si ganara miles de millones de euros le dejaba el puesto de trabajo al día siguiente (risas). Mi hijo juega al fútbol, está en juveniles, ¿tiene mi hijo derecho a ser una estrella como Messi o Cristiano, y ganar “miles de millones”? Sí, tiene derecho. ¿Tiene el mundo la obligación de que mi hijo llegue a ser una estrella? No. Se lo tendrá que ganar, ¿no? Esto es la vida, Fonsi, bienvenido al mundo. Hay gente a la que le va bien y gente a la que le va mal. Gente a la que, a lo mejor, le va muy bien en lo profesional y muy mal en lo personal, y seguramente tenga el mismo derecho a ser feliz que el que está en paro, está muy enamorado de su mujer y es todo feliz en lo personal. Es la vida. Te va bien, te va mal, a veces te va bien y luego mal, en una cosa bien y en otra mal, a veces todo bien y a veces todo mal.
– Cuando empezó Herrera en la COPE recordaba cuando el metro costaba 30 pesetas, ¿tú sabrías decirme lo que cuesta el metro ahora?
- Ni puñetera idea.
– Cuenta Enric González, uno de los grandes del periodismo, que un periodista tiende a funcionar mejor si mantiene cierta rabia en el estómago. Cito textualmente: “Vivir bien no nos conviene. Somos menos libres cuanto más tenemos que perder. Un periodista gana fiabilidad si vive como vive la mayoría de la gente. Desplazarse en metro y comer menús baratos ayuda a saber lo que pasa en la calle y vacuna contra el mal típico del periodista acomodado: el aislamiento en comunidades endogámicas que miran desde arriba al resto de ciudadanos y los ven como números, porcentajes y estadísticas”. ¿Qué opinas de esa reflexión?
- Tiene toda la razón. Yo es que no he cogido el metro en mi vida. O sea, quiero decir, con 18 años le compré a mi hermano mayor un Fura y me he movido siempre en coche, porque había que ir a los entrenamientos fuera de Madrid y el metro no me valía. Para llegar a tiempo a la radio, con el dinero que me daban mi madre o mi abuela, que me lo gastaba en gasolina porque en la radio ni cobraba, iba siempre en coche. Sí te sé decir lo que cuesta cualquier menú de McDonald’s porque voy cada dos por tres con mis hijos. Estoy en la vida, pero por ejemplo el metro en concreto ni lo sé ahora.
– Dice Iñaki Gabilondo, que para muchos es un dios del periodismo, que cuando un periodista hace bien su trabajo termina teniendo problemas. Tú mismo lo comprobaste en la SER.
- Tampoco es una regla general. A veces sí. De todas maneras, Iñaki está hablando de una franja de este trabajo a la que sí se le puede llamar periodismo. Si tú opinas sobre una decisión del ministerio de Sanidad o de Educación, igual enfadas a determinadas personas que acaban por crearte problemas. Si dices que Cristiano es malo, o que Messi ha chutado fatal, pues se enfadan Cristiano y Messi que normalmente no van a llamar a tus jefes para meterte en problemas. Tiene razón, pero más en su ámbito que en el nuestro.
– ¿Amordaza a la prensa Florentino Pérez, el presidente del Real Madrid?
- No. Y mira que yo he tenido, cuando estaba en la SER sobre todo, agrias polémicas con él en antena y sobre todo fuera. En lo nuestro (no puedo hablar por el resto de los ámbitos) no hay ningún ni presidente, ni presidente del COE, ni del CSD… no hay nadie con tanta fuerza como para silenciar a un periodista. Si un periodista silencia una noticia gorda o una opinión es culpa suya. Todo el mundo se la puede jugar, lo dices y ya está. ¿Qué te va a pasar? ¿Te van a echar porque digas que Florentino es mal presidente? No conozco el caso. Aquí no hemos tenido ese tipo de presiones, ni aquí en COPE ni en la SER, en ninguno de los dos sitios. Broncas, todas las que quieras. Pero no con Florentino, con unos cuantos.
Ahora estamos con un problema con el Atlético de Madrid porque iba a venir Simeone y nos lo levantaron para que fuera a otro programa. Y nos ha molestado, y tenemos la rabia en el estómago que dice Enric González y nos hemos quejado en antena. El Atleti, ahora de repente, ya no nos da nada por eso. No nos da ni las chicas del fútbol femenino, que para ellas es un escaparate precioso porque es la primera vez que conquistan el título de liga el Atlético féminas, no hemos podido entrevistarlas. ¿Nos hace daño eso a nosotros o se lo hace a ellas? Pues allá el Atlético de Madrid. ¿Esa es su presión? ¿Vamos a cambiar nosotros nuestra idea? Nuestra idea es lo que pasó, iba a venir aquí un personaje y nos lo levantaron.
– ¿Ha sufrido Iker Casillas un linchamiento de la prensa?
- Es que cuando hablamos de la prensa en genérico es como si tuviéramos ganas de meter a todos en un saco y tirarlos al río. Hay periodistas que le machacaron permanentemente y hay periodistas que le defendieron permanentemente. Si encuentras un adjetivo que no sea bueno en Fernando Burgos, Julián Ávila, Manolo Lama… Todos le defendieron hasta el final cuando lo hacía mal. Y había otros, que aún haciéndolo bien, le daban: “Que si mal capitán”, “que si habló con Xavi”, unas barbaridades… Muy buena parte de la crítica que recibió fue injusta. Ahora no creo que la prensa en general lo matara.
– ¿Fue por Mourinho o fue por Florentino?
- Por Mourinho. Filtrar que no era un buen capitán porque había hablado con Xavi, que tenía cuatro kilos de más… es que eso venía todo del banquillo. Florentino no quiere problemas; quiere a ser posible que le dejen en paz, que ganen copas de Europa, ligas y que no haya problemas. De hecho se va Mourinho y Casillas sigue, pero luego ya el ambiente que había quedado… Da igual que treinta, trescientos o tres mil le pitaran. Ya en la lectura de las alineaciones era insano. No me extraña que él petara.
– Dice Abellán que no tiene un micrófono por culpa de Manolo Lama. ¿Tienes algo que responder a eso?
- Me sorprende muchísimo. No creo que Lama haya vetado a nadie nunca.
– Abellán dice que sí y que mandos superiores e intermedios de esta casa se lo dijeron.
- Habla con Lama, tú le conoces… ¿Tú crees que Lama se dedica a conspirar entre pasillos? Lama entre la tele, la radio, sus hijas, su niño…
– Abellán siempre os ha hecho la competencia. Y lo ganabais.
- Si dice esto, pues que lo diga. Allá él.
– También me dijo que lo renovaron un mes después de que te echaran a ti de la SER cuando estabais en plenas negociaciones con la COPE y, según él, la última oferta que os hizo la casa era que él siguiera presentando El Tirachinas y vosotros Tiempo de Juego.
- No recuerdo exactamente si fue así, lo que sí recuerdo es que desde el principio dijimos que queríamos hacer la programación deportiva al completo. Como a mí es al primero al que me echan, me dicen “¿te vienes a hacer el Tiempo de Juego ahí?” y dije “somos muchos”. A lo mejor en la cabeza de la COPE estaba “que haga Tiempo de Juego Paco, Pepe y dos más, y la noche mantenemos a Abellán”. No sé si estaba eso en la cabeza de la COPE, pero ya desde la primera conversación les dije que nosotros haríamos una programación completa.
– Dice Gallego que el mejor periodismo deportivo del mundo se hace en España porque es el más variado. ¿Estás de acuerdo?
- Habría que conocer el periodismo deportivo que se hace en el resto del mundo. Tengo algunas ideas de cosas que se hacen en Italia o en Inglaterra que no me gustan mucho. Inglaterra es el tremendismo, pero estoy generalizando, igual la BBC hace un periodismo deportivo excelso. Y en Italia es la venta, que te entre por los ojos, que tú veas La Gazzetta dello Sport y haya un buen nombre, o el Tuttosport o el que sea, que pongas la tele y quien presenta los deportes tenga al lado a una chica despampanantemente bella, porque eso pasa en los programas de televisión de fútbol en Italia. Tengo clichés sobre Italia e Inglaterra, pero tampoco sé lo que se hace en el mundo. Ni idea, la verdad.
– ¿Crees que en España debería haber un periódico como L’Equipe o La Gazzetta?
- Lo que no sé es si tendría viabilidad. Primero por el papel, porque es un mundo que se está cayendo a una velocidad sorprendente. Y segundo porque hemos llevado muchos ámbitos del periodismo deportivo al forofeo y al bufandeo. Pensar que hay un periódico de deportes neutral en España… Marca lo intenta, pero la gente de Barcelona seguramente te dirá “Marca está vinculado al Madrid joer, no me fastidies…. o al Atleti como mucho… y nunca le dará bola al Barça”. Todos los medios de comunicación que hagan deporte, bienvenidos. Ojalá.
“Si nos pasamos de la línea y un oyente de verdad del programa nos critica, yo creo que normalmente va a tener razón”
– Se os atacó por un comentario que hizo Sanchís de que había que pegar a Neymar y porque dijiste que Ter Stegen era tonto. ¿Qué tienes que responder a esos que critican la excesiva coloquialidad y espontaneidad que hay en el programa?
- Se dijo algo así como que Neymar había provocado esa patada. Si son oyentes y se sienten molestos, yo les pido disculpas porque seguramente tendrán razón y nos habremos pasado. Si es gente que se ha enterado vía Twitter y jamás nos ha oído, pues que nos oiga porque está juzgando sin saber lo que está juzgando.
– También La Vida Moderna hace comentarios espontáneos y tiene críticas. Les acusan, por ejemplo, de machismo.
- No está en nuestra intención ofender, humillar e insultar. Eso es evidente. Nuestra intención es hacer radio, entretener, informar, etc. Si nos pasamos de la línea y un oyente de verdad del programa nos critica, yo creo que normalmente va a tener razón. Si es oyente del programa, seguro que la hemos cagado y hemos dicho algo malo. Pero si es alguien que le llega por Twitter “Neymar provocó la entrada” y “sois unos no sé qué”. Pues, o bien escuchas el programa y ya nos juzgarás, o te estás equivocando.
Y si prefieres escucharlo, dale aquí:



































Un Comentario
Pingback: «No me gusta el periodismo que se hace actualmente en España» | Cronómetro Deportivo