El equipo americano vuelve a manejar la carrera con mano de hierro y Froome suelta a todos sus rivales de rueda en el Mont Ventoux para recuperar el minuto perdido en el abanico con un flojo Contador
Carlos Oleagoitia (@oleagoicarlos)
Avanzando torpemente colina arriba, el britanico Chris Foome (Sky) recordó en esta atrde dominical más que nunca a las épocas tiránicas de Armstrong, cuando dominaba con apabullante superioridad la ronda francesa, apoyado en un equipo estratosférico. Salvando las distancias, quizás el Sky haya demostrado ser más terrenal que aquel US Postal, pero los hombres de negro habían vivido de todo en este Tour: un dominio demoledor en la primera semana hasta la segunda etapa de montaña, unas dudas tremendas con bastantes debilidades en la segunda semana y quedaba por delante una tercera semana que se les antojaba larguísima, siendo la primera criba el ‘Gigante de la Provenza‘, un Mont Ventoux de aspecto lunar en su cima con un tiempo caluroso de propina. Pues bien, el gozo de muchos en un pozo, ya que los ‘yankees’ volvieron a demostrar una gran fortaleza, rematada por un líder sólido que en montaña posee un repris descomunal para soltar a cualquiera y que demostró ser el más fuerte cuando la cosa se empina…¡¡¡con cosa me refiero a la carretera!!!.
La decimoquinta etapa del Tour era la más larga de esta edición, con casi 250 kilómetros de terreno ondulado a la espera de la gran subida final y tras muchas escaramuzas, diez corredores lograban formar la escapada del día, entre los que destacaban Sagan (Cannondale), Losada (Katüsha) o Irizar (Radio Shack), pero que no pudieron abrir mucho hueco con el pelotón gracias al trabajo del Movistar por detrás pensando en una victoria de etapa de alguno de sus escaladores. A 24 kilómetros de meta el francés Chavannel (Omega), motivadísimo un 14 de julio, se adelantaba a los fugados y encaraba los 20 kilómetros de la subida final con medio minuto respecto a sus perseguidores y de casi dos minutos con el pelotón. En una guerra de nervios entre los directores en sus coches, todos apuntaban a un ataque lejano de Valverde (Movistar), quien podría contar con el permiso de los favoritos dado su retraso en la general y resarcirse de su empanada en la etapa de los abanicos, pero quien haría camino sería el colombiano Quintana (Movistar), que respondió a un ataque lejano de Mikel Nieve (Euskaltel) y en un duo de escaladores abrieron pronto un hueco de 40 segundos en una etapa que se estaba disputando a un ritmo frenético y que llevaba la carrera con un considerable adelanto.
En esta ocasión, el Sky copió la estrategia del primer día de montaña y escalonó al frente de los favoritos al británico Kennaugh primero y al australiano Porte más adelante, ambos con un ritmo asfixiante que minaba poco a poco las fuerzas de sus rivales. Los primeros en rendirse de maduros serían el luxemburgués Andy Schleck (RadioShack) a 15 kilómetros de meta y el australiano Evans (BMC) a 11 kilómetros del final, dejando el pelotón en alrededor de 20 ciclistas y entre los que se ausentaba también un Valverde (Movistar) que hoy no tendría su día. Quien si mostraba buena cara era Contador (SaxoTinkoff), soldado a la rueda del líder, hasta que Porte (Sky) desmembró a todos con un kilómetro descomunal y a 7,5 kilómetros de meta llegaba el hachazo definitivo de Froome (Sky), que no tardó ni 30 metros en abrir un buen hueco y cazar Quintana (Movistar) en cabeza de carrera, al que le costó varios arreones más en soltar a poco más de un kilómetro de meta y anotarse su segunda victoria en este Tour. Durante muchos kilómetros Contador (SaxoTinkoff) agradeció la rueda a seguir que le mostraba Nieve (Euskaltel) pero ni siquiera pudo seguir al vasco cuando en el kilómetro final ‘Purito’ (Katüsha) hizo una de sus típicas arrancadas para limar diferencias y con la inestimable ayuda de su compañero Kreuziger (SaxoTinkoff) se quedó a muy pocos segundos de superar a Mollema (Belkin) de la segunda plaza de la general.
El tercer lunes de carrera vivirá mañana el segundo día de descanso de este Tour de Francia 2013 en las faldas de la mítica subida de hoy, en Vaucluse y el martes 16 de julio correrán la decimosexta etapa entre Vaison la Romaine y Gap en 168 kilómetros considerados de media montaña, debido sobre todo a un puerto de segunda categoría situado a 12 kilómetros de meta que tensionará a los favoritos de la general mientras los integrantes de la fuga se pelean por el botín de la etapa. Con seis etapas por delante, Froome (Sky) está muy cerca de su primer grande y aunque haya asestado un buen golpetazo a sus rivales, aún no los hundió; pero queda la sensación de que con ya 4 minutos de ventaja respecto al segundo en la general, esas seis etapas que quedan, puede aumentar esa renta más que sufrir por no verla disminuida.
El Tour de Francia 2013 al detalle.



























