Por Carlos Oleagoitia (@oleagoicarlos)
Con la victoria en una fuga meritoria de Ratto y la consolidación del liderato de Nibali, solo aguantado por Horner, Italia demuestra en el duro Collada de la Gallina que en subida tienen un plus más que los demás países
Al tran tran, dejando los días pasar, no arriesgando, ahorrando esfuerzos para días más propicios no es como suele ganarse una gran ronda por etapas. Estar para hacer el cuarto o el quinto puede valerle a algún ciclista pero para el murciano Valverde (Movistar) y el catalán ‘Purito’ Rodríguez (Katüsha) cada día montañoso que pasa es la constatación de que están bien, pero hay dos mejores ciclistas que ellos: por un lado, un portentoso Vincenzo Nibali (Astaná) cada día un líder más sólido en sensaciones, y el estadounidense Chris Horner (RadioShack), todo un veterano empecinado en aguantar por debajo del minuto en la general y que deja destellos de que aún puede dar más de sí. Y de la fuga del día que alcanzó la meta, un tal Daniele Ratto (Cannondale) administró con holgura la renta para llegar casi con 4 minutos de adelanto e imponerse en la dura y exigente ascensión al andorrano puerto de Collado de la Gallina. Decíamos en mi infancia ‘gallina el último’ y de esta decimocuarta etapa el más damnificado fue el irlandés Roche (SaxoTinkoff), segundo en la genral hasta hoy a medio minuto del maillot rojo, pero que en un mal día y sin compañeros que lo arropasen, perdió 4 minutos que pueden descabalgarlo del podium de Madrid. En este primer fogonazo de Pirineos hasta el Euskaltel revivió, metiendo muchos corredores en los puestos punteros pero la gran noticia estuvo en el abandono de otro italiano, uno de los grandes favoritos, ya que por una hipotermia (cosa seria, nada de juegos) mediada la jornada se bajaba de la bicicleta Ivan Basso (Cannondale).
El día amaneció lluvioso y con unas condiciones meteorológicas adversas tanto para los ciclistas como para la emisión de la carrera. Con puertacos tipo Tour por delante y a sabiendas que tanta ascensión dura previo al puerto final podría vaciar muchas piernas de los favoritos, los kazajos que van de líderes dejaron hacer a los valientes, que pronto se juntaron en un quinteto formado por el belga Philippe Gilbert (BMC), activísimo en esta ronda española, el galo Steve Chainel (AG2R), el a la postre ganador del día, el italiano Daniele Ratto (Canondale) y dos Belkins, el murciano Luis León Sánchez y el holandés Graeme Brown, que según iban pasando los puertos del día en cabeza de carrera iban perdiendo unidades; el coloso Envalira, techo de esta Vuelta, eliminó a los dos más desconocidos, cuando rodeados de lluvia y mucho frío en el pelotón el Katüsha consideró excesivos los 12 minutos de renta de los fugados y comenzó a reducirla. La mala suerte se cebo con ‘Luisle’ en la bajada del Envalira ya se pegó un buen costalazo, y aunque retomó la marcha ya no pudo alcanzar a sus compañeros de fuga y optó finalmente por incluso abandonar la Vuelta por las magulladuras sufridas en dicha caída. Antes de la ascensión final, con varios puertos de segunda por el camino, el Euskaltel lanzó un órdago con varios corredores pero ya era muy tarde, más que nada porque Valverde (Movistar) cedió terreno en la bajada del Ordino y el Katüsha se puso a tirar del pelotón cual posesos.
Ratto (Cannondale) ya había soltado a Gilbert (BMC) en la Comella y volaba a por su primera victoria del año y la más importante de su carrera, administrando la inmensa renta que logró la fuga. La Gallina se le hizo interminable pero no se desfondó, mientras que por detrás el equipo de Valverde (Movistar) minimizaba hasta 29 segundos la desventaja del murciano respecto a los favoritos al inicio del puerto final, que arriba se dejó 50 segundos respecto al líder pero retenía su tercer puesto en la clasificación general, con el ‘Purito’ (Katüsha) alejado aún. El croata Robert Kiserlovski (RadioShack) impuso el alto ritmo óptimo que precedió al intento de estocada de Horner (RadioShack) pero Nibali (Astaná) no le dejó irse como ocurriese en Hazallanas unos días antes y juntos llegaron a meta como los dos hombres más fuertes de la carrera. Mientras, otro italiano como Domenico Pozzovivo (AG2R) y el galo Thibaut Pinot (FDJ) se colaron entre los hombres fuertes de la ronda, dando lustre a una general plagada de extranjeros. Y si la paliza de hoy les pareció poco a los ciclistas, mañana domingo llega la decimoquinta y etapa reina de esta Vuelta, entre Andorra y Peyragudes con 224 kilómetros que son el metraje más grande de esta edición, con cuatro puertos de alta montaña y sobre todo el Cantó, el Bonaigua y el Balés que harán trizas a los ciclistas antes de los 16 kilómetros finales al Peyragudes que si tiene varios descansillos pero que también presenta rampas del 13% en su tramo más duro. Ya no vale pensar en el Formigal del día siguiente, ¡¡¡mañana se mata o se muere!!!
La Vuelta a España 2013 al detalle.



























