Anoche Montrzell Harrell fue elegido mejor sexto hombre de la liga; su aportación desde el banco lleva varias temporadas siendo excelente y este año ha alcanzado sus máximas cotas. Desde las redes ha llegado un clamor de críticas entre los partidarios de Schröder y es que Harrell es el séptimo hombre de los Clippers si atendemos a la rotación real. No le resta ningún mérito ni deslegitima la elección, pero algunos consideramos que el impacto del alemán reconvirtió un equipo dado por muerto, mientras los Clippers han ganado a nivel parecido con la adición de George y Leonard.
Sin tiempo a más reflexiones, los Bucks se han cavado su propia tumba cediendo un partido que tenían controlado por más de 10 puntos ya entrado el último cuarto… y encajando la mayor paliza de la historia en un último periodo de play off. 40 a 13 lapidario, aunque Antetokounmpo o Hill se han encargado de darse valor y hacer acopio de fe en rueda de prensa. En todo caso: ¿a este nivel serían los Bucks un candidato serio al anillo? Y dejo otra duda: ¿especular con la intensidad en la burbuja ha sido positivo para Lakers o Bucks que cedieron una buena cantidad de partidos a base de jugar con baja intensidad?.
Nombramos a los Lakers porque también perdieron su partido; lo hicieron con claridad, y ante el planteamiento conocido de los Rockets. A estas alturas la falta de concentración se paga, pero anoche hubo tiempo de sobra para corregir, y los Lakers ni supieron ni pudieron hacerlo. Ninguno de los dos equipos se plegó al otro, los Lakers salieron con McGee y jugaron 24 minutos con pívots puros, los Rockets salieron con Tucker de 5 y Covington de 4, sin que desde el banco saliese nadie más grande ni más interior que Jeff Green. Y si los Lakers estuvieron incómodos, Harden se dio un paseo ante ellos. 36 puntos con 60% de acierto. Primer asalto para os tejanos.

Milwaukee Bucks (0) 100-115 (3) Miami Heat.
Partido de locos entre los Heat y los Bucks. Durante 32 minutos ambos equipos mantuvieron un pulso por el mando en el marcador, pero a 4 minutos del final del tercer cuarto, los Bucks, que habían ganado los dos primeros parciales, impusieron su juego y se fueron al banquillo con 87 a 75 a su favor. Sin embargo, el 87 llegaría a 1 minutos del final del cuarto; tardaron 2 minutos en anotar la siguiente canasta, casi dos en pasar de 91 a 93; tres en pasar de 93 a 95; y anotaron 1 punto en los últimos 4:41 del encuentro. En esos 4:41 finales, encajaron un parcial de 17 a 1. Butler, Adebayo (con 6 por cabeza) y Crowder (5) anotaron una canasta cada uno….y 10 tiros libres. Antetokunmpo termino con 21 puntos, 16 rebotes, 9 asistencias y 0 de 7 en triples. Middleton (18 y 7 asistencias) y López (22) también estaban jugando bien hasta ese último cuarto, pero es que esos 12 minutos pueden (lo contrario sería un milagro sin precedentes) haber acabado con la serie, y quien sabe si con la etapa de Antetokounmpo en los Bucks. Jimmy Butler (30 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias) cn 14 de 19 en tiros libres y Adebayo fueron los líderes del encuentro, y Crowder (17 puntos y 5 triples) hizo un gran partido el día en que Dragic bajó de los 20. Antes de la llegada de Crowder los Heat ya eran un buen equipo, pero el alero ha justificado su traspaso incluso por delante de la llegada de Iguodala. Los Heat anotaron más de tres que de dos, y 27 tiros libres por 15 del rival.
El dato: Los 27 son el margen más amplio en un último cuarto en la historia de los play offs. Antetokounmpo ya acumula 19 de 42 en tiros libres.
La clave: Sin duda el apagón ofensivo de los Bucks en el último cuarto. Matemáticamete hablando nadie ha jugado tan mal los últimos 12 minutos de un partido de play off, no se están imponiendo en el rebote en la serie y no anota sus triples.
MVP. Bam Adebayo. 20 puntos, 16 rebotes y 3 asistencias con 2 tapones y todo el crédito de estar defendiendo al vigente (¿y próximo?) MVP de la liga. 15,3 puntos y 14,0 rebotes con 4,0 asistencias de media. Anoche hizo 7 de 8 en tiros de campo y acumula 15 de 17 en tiros libres con el 6 de 7 de anoche. Denle a este chico todo el crédito del mundo.
Houston Rockets (1) 112-97 (0) Los Angeles Lakers.
Los Lakers no supieron ni parar a Harden ni hacer su propio juego, y dieron uno de esos partidos en los que parecen un equipo atascado en ataque, como les ocurrió en el opening ante Blazers. Acumularon 27:44 minutos finales por debajo en el marcador, manteniendo Houston un dominio absoluto del partido. Dado que las ventajas eran exiguas, hubo que esperar a que un parcial de 13-0 en el último cuarto cerrase el partido. Otro apagón de un candidato al anillo (más de 4 minutos sin anotar). Ni Anthony Davis (25 puntos, 14 rebotes 3 robos y 3 tapones con 10 de 16 en tiros, quizá demasiado pocos) ni James (20 puntos 8 rebotes 7 asistencias y 2 tapones, pero -15 con él en cancha) jugaron mal, al menos no se les puede responsabilizar de la derrota; pero el resto del equipo se quedó en 18 de 52 en tiros. Ni siquiera mandó Lakers en el rebote, ante un equipo que tuvo en Tucker (1,96) y Westbrook (1,91) a sus dos mejores reboteadores con 9, y los Rockets ni siquiera necesitaron abusar del triple, es más, lanzaron tan sólo uno más que Lakers y anotaron sólo el 35,9% de ellos. Toda la ofensiva de Houston se concentró en sus tres exteriores, Gordon que acabó con 23 puntos, Westbrook que jugó su mejor partido de play off y acabó con 24 puntos 9 rebotes y 6 asistencias y Harden.
El dato: 25 de 42 en tiros de dos puntos acumuló el equipo que más daño hace desde la línea de tres. Si mantienen ese nivel el mítico problema de Houston los tienen en Los Ángeles.
La clave: La defensa arriesgadísima de Gordon (1,91) sobre James (2,03), Harden (1,96 oficiales) sobre McGee (2,13) o Tucker (1,96) sobre Davis (2,08) salió a la perfección. La movilidad y capacidad de lucha les permitió cerrar el rebote y mantener a las dos estrellas rivales en un total de tiros muy bajo. Atacar cada línea de pase, cada rebote, molestar en el bote… lo que trata de hacer cada equipo, pero hecho siempre por un jugador defensor más ágil que el atacante. Un plan arriesgadísimo que sale bien.
MVP. James Harden hizo lo que quiso con los Lakers. 36 puntos con 12 de 20 en tiros, 5 asistencias, 2 robos y 1 tapón para el mejor anotador del planeta. Lanzó con mesura, su equipo no necesitó que lo hiciese más; Harden sabe que tiene una cita con la historia en esta serie, el tiempo pasa y una eliminación en segunda ronda obligaría a reinventarse de nuevo.


























