El portugués del Movistar repite la idéntica estartegia de hace unas jornadas al dejar atrás en la subida final a sus numerosos acompañantes de fuga el día en que los favoritos lanzan tímidos ataques casi por compromiso
Carlos Oleagoitia (@oleagoicarlos)
Que le comenten al portugués Rui Costa (Movistar) que segundas partes nunca fueron buenas. Campeonar en una etapa del Tour ya es complicado y todo un logro en sí mismo, por lo que repetir victoria apenas cuatro días después y en una etapa de alta montaña cuando la anterior fue de media montaña, se puede considerar apoteósico, tanto para el propio ciclista, que aumenta su caché de ciclista todoterreno y potente que domina las fugas numerosas, como para el equipo navarro, que sigue engordando su palmarés histórico al frente del UCI PRO TOUR. Tal como ocurriera en la antesala de los Alpes hace escasos días, el pupilo de Eusebio Unzúe demostró ser de largo y sin discusión alguna el más fuerte de una escapada numerosa, dejándoles de rueda en la dura subida final a muchos kilómetros de meta para mantener un buen puñado de segundos de ventaja en el descenso y llano finales, desquiciando a buenos galgos, que en esa fuga quizás se arredraron ante la lluvia caída en los kilómetros finales y más inmersos en la ‘torrentiana’ costumbre de escatimar esfuerzos y relevos que de confiar en sus propias fuerzas y en arriesgar a poner a trabajar a los compañeros. No fue en esta ocasión ésto último el caso del Euskaltel, que metió a 4 ciclistas entre los fugados y que apostó por Nieve (Euskaltel) pero que vieron como un ciclista más fuerte inutilizó su estrategia de primero hacer hueco con el pelotón desgastando a Rubén Pérez e Izagirre, y a Sicard después evitando más escaramuzas que el de Rolland (Europcar).
Con dos monstruosos cols como el Glandon y el Madeleine de salida y 200 kilómetros de etapa por delante el primero en apostar suicidamente desd lejos y en solitario fue el canadiense Hesjedal (Garmin), ganador el año pasado en el Giro pero al que las pilas s ele fundieron rápidamente; la fuga clave del día contaría con cliclistas como Kloden (RadioShack), Gesink (Belkin), Nieve (Euskaltel), Navarro (Cofidis) o el ganador final con varios compañeros que durante muchos kilómetros vieron pasmados como Rolland (Europcar) mantenía dos minutos de ventaja con absoluta facilidad. Tras los dos colosos quedarían dos puertos de primera como traca final y una vez cedida una renta de 10 minutos para con los fugados, el SaxoTinkoff comenzó a tirar del gran grupo para defender una clasificación por equipos que domina con suficiencia en la general pero que en estapas de este tipo puede perderse ante las minutadas que suelen otorgarse a los fugados, y el RadioShack hoy se les acercó abismalmente. Una vez más, este tipo de intereses colaterales benefició al Sky del líder, que se mostraron compactos pero sin tener que asumir toda la responsabilidad al frente del pelotón mientras no se moviesen los demás aspirantes al triunfo final, cosa que ocurrió muy al final y tímidamente.
Aquejado de calambres desde la bajada anterior, la subida final al Croix de Fry supuso la tumba para Rolland (Europcar) a 19 kilómetros de meta bajo un incesante aguacero, cuando Rui Costa (Movistar) lo pasó como una exhalación, en otra exhibición más del portugués del equipo navarro, pese a las intentonas de caza de Nieve (Euskaltel), Navarro (Cofidis), De Clerq (Lotto), Bakelants (RadioShack) y Kloden (RadioShack) en los 5 kilómetros cuesta arriba. Pero la clase de Rui Costa (Movistar), subido a la cresta de una ola ganadora, le llevó a aguantar todo estos envites y plantarse en la meta de Le Grand Bornand con palpable autoridad. Entre los favoritos, se esperaba con ansía ver si el minipajarón de ayer del líder podría reporducirse y que Froome (Sky) fuera decayendo en sus fuerzas, pero si se espera al kilómetro final, y si Porte (Sky) atempera los nervios tanto de los demás como los de su jefe, el resultado es el que fue: Valverde (Movistar) sí que contó con el permiso para arañar unos segundos pero los movimientos de ‘Purito’ Roodríguez (Katüsha) y Quintana (Movistar) fueron solventados por el líder en su pesaroso estilo de mirada baja pero efectiva. Contador (SaxoTinkoff) se limitó a estar con los favoritos y mantener su segundo cajón del podio final.
La última oportunidad de algo relevante en este Tour de Francia 2013 llegará mañana sábado, en la penúltima etapa de esta edición, en una vigésima etapa cortita, de 125 kilómetros, entre Annecy y Annecy-Semnoz, con varios puertos de segunda y tercera categoría antes de afrontar un largo puerto de primera categoría y la subida final a una subida de categoría especial que «debuta» este año en el Tour, con sus 10 kilómetros al 8% de pendiente que vistas las fuerzas de los ciclistas servirá para jugarse entre el segundo y el quinto de la general el podium final de París, ya que a Contador (SaxoTinkoff), Quintana (Movistar), Kreuziger (SaxoTinkoff) y ‘Purito’ Rodríguez (Katüsha) apenas les separan 47 segundos, mientras que Froome (Sky) será un espectador de lujo de esta interesante lucha en su condición de líder con más de 5 minutos de adelanto con todos ellos.
El Tour de Francia 2013 al detalle.



























