El Betis se lleva una merecida victoria por 3-1
El Valencia es un equipo perdido sin saber a qué juega
Marta Perogordo (@MartaPrgd)
El Betis recibía al Valencia en su campo y no defraudó a su afición. Los jugadores de Pepe Mel salieron con las ideas claras. Supieron estar centrados en el juego y les bastó la primera mitad para matar el partido. En el minuto 5 fue la primera ocasión en que la defensa valencianista quedó en evidencia. Jorge Molina, con un derechazo desde fuera del área, abrió el marcador para los verdiblancos.
Los blanquinegros transmitían la sensación de no saber por dónde se movían en el campo. Ni siquiera la entrada de Mathieu y Parejo en el once titular fueron suficientes para empezar a mostrar otra cara diferente a la vista durante los partidos anteriores. En el minuto 21 llegó el segundo gol para el Betis por medio de Salva Sevilla, quien repetiría en el minuto 34, para terminar de dejar claro que no solo vale con ser un equipo con más nombre, sino que las ganas de luchar por la victoria son fundamentales.
El Betis supo aprovechar el juego del Valencia, por decirlo de alguna forma, que daba toques sin sentido alguno y que no llegaban a ningún lado. Salió con garra, la suficiente para ganar a un conjunto que no parece encontrar el rumbo de ningún tipo de juego. Tres son las derrotas consecutivas que lleva el equipo ché y, o cambian las cosas, o no parece que se vayan a quedar solo en tres.
Con el comienzo de la segunda mitad, la entrada de Feghouli despertó ligeramente al Valencia, pero no fue suficiente. El gol del honor llegó en el minuto 22. Ricardo Costa mandó el balón, que Banega había sacado de falta, al fondo de la red. Las cosas podrían haber sido diferentes si Estrada Fernández no hubiese pitado un fuera de juego inexistente a Postiga, que habría supuesto el segundo tanto para los de la capital del Turia. Pero no hay escusas, el conjunto valencianista está demostrando que está perdido y no se encuentra a gusto en el terreno. Diego Alves volvió a ser decisivo para no encajar una mayor goleada. Y que una vez más el mejor del equipo sea el portero, dice mucho.
Djukic debe trabajar duro para encontrar el juego en equipo que se necesita para empezar a cosechar los buenos resultados, de lo contrario, se van a complicar las cosas para el equipo blanquinegro.



























