La Liga se nos va de puente justo cuando más interesante se ha puesto. Hay cambio de líder, revolución en los primeros puestos y baile de posiciones por la cola. La séptima jornada hace líder al Atlético de Madrid tras su triunfo en Valencia y los tropiezos del Madrid en casa y del Barça en Vigo. Esta combinación sacude la parte alta de la clasificación y reduce la distancia entre el primero, Atleti, y el undécimo, Leganés, a solo cinco puntos. La igualdad y la emoción son máximas antes del parón de selecciones.
En el tiempo reglamentario

Resultados de la séptima jornada: triunfo del Atleti en Mestalla, empate del Madrid contra el Eibar, victoria por la mínima del Sevilla ante el Alavés, borrachera de goles en Balaídos, tablas de Osasuna en casa y nueva derrota del Granada.

Así está la clasificación: Atleti, nuevo líder; el Sevilla asciende a la tercera posición; el Barça cae a la cuarta posición; el Eibar se acerca a Europa y el Granada cae a la última posición.
En el día que el Vicente Calderón cumplió 50 años, el Atlético de Madrid se aupó al liderazgo de La Liga tras ser el primero en hacer bien los deberes dominicales. Ganó al Valencia en Mestalla (0-2), y fallando Griezmann y Gabi dos penaltis que paró magistralmente Diego Alves, el primer portero valencianista que detiene dos penaltis en Primera. El Real Madrid cae a la segunda posición después de empatar (1-1) contra un respondón Eibar que marcó su primer gol y sumó su primer punto en el Santiago Bernabéu. Cuarto empate consecutivo del Madrid, algo que no sucedía desde marzo de 2006, con López Caro como entrenador.
El Sevilla sigue haciendo la goma con las primeras posiciones y se engancha a la tercera plaza tras vencer al Alavés (2-1), en otro duelo decidido en el último suspiro en el Sánchez Pizjuán y ya llevan los sevillistas cuatro victorias en casa, lo que no ocurría desde 2011, con Marcelino García Toral como entrenador. El Barcelona cierra la zona Champions en la cuarta posición después de caer (4-3) en la borrachera de goles de Balaídos por un fallo clamoroso de Ter Stegen ante un gran Celta, que con Berizzo ya lleva tres victorias en las tres ultimas temporadas contra el Barça (0-1 en la 2014-15, 4-1 en la 15-16 y 4-3 en la 16-17).
El empate en Cornellá (0-0) baja hasta la quinta plaza al Villarreal, que no supo abrir la lata contra un Espanyol al que tampoco se le da nada bien el Submarino Amarillo en su nuevo campo (cinco empates y dos derrotas), pero que sigue siendo el único equipo invicto de este campeonato. La plaza europea restante es para el Athletic pese a su derrota en Málaga (2-1), desperdiciando en los últimos siete minutos la tempranera ventaja que habían adquirido con el gol de Aduriz. Los goles de los malaguistas sucedieron en apenas 1 minuto y 24 segundos.
El italiano Cesare Prandelli tomará las riendas del Valencia en descenso después de que Voro no pudiera cerrar su cuarta etapa como entrenador interino del conjunto ché con un triunfo frente al Atlético; aún así, su balance en once partidos es francamente positivo (8 victorias, un empate y 2 derrotas). También sigue en descenso Osasuna, a pesar de que levantó mínimamente la cabeza y ya no es colista gracias a su empate en casa (2-2) contra Las Palmas, pero sigue sin conocer la victoria tras desperdiciar en el último minuto la renta de dos goles que habían adquirido en el primer tiempo. El nuevo colista es el Granada, que no hizo bueno el dicho de «a entrenador nuevo, victoria segura» y sigue sin ganar tras perder en casa (0-1) contra el Leganés en el estreno de Planagumà en el banquillo nazarí.
La cara: Sociedad Deportiva Eibar
El Eibar, o la antítesis del fútbol moderno, dio una lección de humildad este domingo en casa del, hasta entonces, todopoderoso líder. Sumaron su primer punto ante el Real Madrid, al que Fran Rico marcó un gol con efeméride doble: se estrenó con el Eibar en La Liga, al tiempo que anotó el primer tanto de los armeros ante el Madrid en el torneo liguero. Circunstancias todas ellas que convierten en meritorio e histórico el empate conseguido en esta jornada, por encima de las rachas puntuales que puedan llevar los blancos.
Sin complejos, pero sin despegar los pies de la tierra, el Eibar consagró su adusto proyecto en el mejor escenario posible y en el momento más indicado, firmando un empate que pasará a la posteridad. El buen trabajo realizado por el autor del gol, Fran Rico, y los Luna, David García, Escalante y Pedro León encontró una inmejorable recompensa en forma de un histórico empate fraguado a base de mucho esfuerzo y muchas ganas.
Vale que el punto sumado en el Bernabéu vale lo mismo que los que se puedan sumar en Ipurúa o en cualquier otro estadio de Primera, pero la magnitud del escenario y la satisfacción por el trabajo bien hecho, engrandecen la gesta lograda por el Eibar, que ya está instalado en la octava posición, empatado contra otro conjunto que es un ejemplo de buen hacer como la Unión Deportiva Las Palmas, y a un solo punto de Europa.
La cruz: Real Sporting de Gijón

El Sporting perdió en Riazor y la nutrida presencia de sportinguistas en la grada se quedó cariacontecida.
¿Qué fue de aquel Sporting que se aupó hasta las posiciones de Champions tras ganar al Leganés en la tercera jornada? Pues que, a partir de ahí, cayó en barrena: 5-0 en el Vicente Calderón, 0-5 contra el Barça en El Molinón, 2-1 en Vigo y otro 2-1 en A Coruña. Cuatro derrotas consecutivas que bajan al equipo asturiano hasta la 16ª posición y ya es el quinto por la cola, solo un punto por encima del descenso, gracias a que el Valencia perdió contra el Atlético.
Los hombres de Abelardo son los más goleados, junto a los del Granada, de Primera (16 goles encajados) y los menos goleadores (6 tantos marcados), solo un gol por encima del Dépor, el verdugo de esta jornada, paradójicamente. Una sangría defensiva que se suma a la falta de pólvora ofensiva: contra el Deportivo tiraron 7 veces a puerta, solo 2 entre palos y marcaron a la salida de un córner fatalmente defendido por el Dépor, que firmó una estadística mucho más saneada (21 disparos, 6 de ellos a puerta y 2 goles).

Ryan Babel marcó un gran gol en el último minuto del tiempo añadido y desató el delirio entre sus compañeros, Garitano y la afición deportivista.
No hay que ser del Dépor para concluir que los de Garitano fueron justos ganadores del partido que se jugó el sábado en Coruña. El golazo de Ryan Babel en el último minuto de la prolongación rompió la racha de 18 años sin perder del Sporting en Riazor, hizo justicia a los méritos contraídos por los deportivistas a lo largo de los 90 minutos y castigó como se merecía el pobre planteamiento de Abelardo, que firmaba el empate descaradamente desde el inicio y terminó viendo a su colega Garitano corriendo por el césped a lo Guardiola para celebrar que los tres puntos se quedaban en casa. El Sporting fue un equipo chato, plano, previsible, gris, impotente… Ni rastro de la frescura, dinamismo, entrega, sacrificio y orgullo que mostraron los guajes la temporada pasada. Por obra y gracia del entrenador, se renovó la plantilla de arriba a abajo el pasado verano, llegaron 13 fichajes y el equipo ha pasado a ser una banda que deja en anecdótico el buen arranque liguero.
Los datos de esta temporada son tremendamente contundentes para discutirlos, y resultan demasiado desalentadores si los comparamos con los de la pasada campaña. A estas mismas alturas, el Sporting de los guajes tenía un punto más (8) tras ganar al Espanyol en Cornellá (1-2), la segunda victoria del curso que llegó en la séptima jornada tras la que se había conseguido, dos jornadas antes, también a domicilio precisamente en Riazor (2-3) ante el Deportivo de La Coruña; además se sumaron dos valiosos puntos ante Real Madrid y Real Sociedad en las dos primeras. A la tercera llegó la primera derrota del curso en El Molinón contra el Valencia, precisamente el próximo rival sportinguista, pero fue en el último minuto y gracias al oportunismo de Paco Alcácer después de que Jaume Doménech salvará a su equipo a base de paradones. En aquel momento ya se habían sentado las bases del prometedor proyecto de un recién ascendido con vocación de permanencia en la máxima categoría.
Todo lo contrario ocurre este curso, que está destapando todas las miserias del proyecto a base de retales que cosió el Pitu. Falta hará que, después del parón, Abelardo se deje de experimentos y descartes absurdos como el de Carlos Castro en Riazor, y trate de voltear la situación si es que se quiere comer los turrones en Gijón.
EL SACAPUNTAS
Abelardo: «Yo creo que fue excesivo el resultado»
¿Qué partido vio este hombre? A muchos aficionados, incluso a los propios sportinguistas, les pareció hasta corto a tenor de los méritos exhibidos por el Dépor.



























