40 minutos de orgullo y un final de partido de vergüenza. Miami está en la final contra todo pronóstico tras haber apeado a unos Celtics que fueron victimas de sus propios errores. Terrible final para un equipo que ha estado muy cerca de haber pasado una serie, pero que la ha terminado perdiendo 4 a 2 y con contundencia. Los Celtics habían llegado por delante en el marcador a la centena, pero por increíble que parezca desaparecieron en los minutos decisivos. Difícil de explicar, sus 4 mejores jugadores anotaron más de 20, tienen a un entrenador magnífico, y habían frenado los dos estirones de Miami hasta darle la vuelta al marcador y ponerse 6 arriba… Entonces Adebayo tomó la responsabilidad en ataque, Boston se empeñó en lanzar de tres con poco criterio, y cuando Herro y Robinson se sumaron a la fiesta ya no quedaba rival al que enfrentarse. 25 puntos en los 6 últimos minutos anotaron los Heat que se encuentran una final que nadie se esperaba. Llegará Miami a esa final cerca de casa, y con todos sus principales hombres a tope. Herro está espléndido, Adebayo dominante, Butler es el líder que realmente puede ser, Dragic vive una segunda juventud, a Robinson le paras un día y en un despiste te cose a triples en otro, Crowder es todo trabajo y algún triple fundamental… y en el último partido se suma a la fiesta un Iguodala que es oro puro en esta fase de la temporada. Veremos si ante Lakers, sus pívots y sus defensores exteriores no necesitan algo más de kilos en la zona o de manejadores de balón, ahí aún tiene Miami herramientas en su taller (Nunn, Olynik, …). La final entre Lakers y Miami presenta muchas dudas, apenas ha habido análisis de los expertos ( y yo sólo junto palabras a números) y sus choques anteriores no tuvieron carácter de rivalidad como pudo pasar en otras series, así que… que empiece la batalla.

Boston Celtics (2) 113-125 (4) Miami Heat.
Si hubiesen visto solamente los primeros minutos del partido no tendrían ni idea de lo que fue la primera parte. Tras un inicio tremendamente errático, especialmente en los triples, los dos equipo, con Miami tomando la iniciativa entraron en un intercambio de buenas jugadas realmente notable. Ritmo alto, acierto más alto. De nuevo empezó Tatum desconectado, fallando los 7 tiros primeros y sin anotar en el primer cuarto… pero esta vez no esperó tanto para brillar, y acabó rematando los mejores minutos de Boston con unos puntos que complementaban una actuación sobresaliente en todo lo demás: 12 puntos 6 rebotes y 8 asistencias en la primera mitad. Sin embargo habían sido Smart y Brown los más consistentes, están sacando ambos jugadores de muchos apuros a los Celtics, en aquella discusión de vestuario se convirtieron en una suerte de némesis mutua que al final cuajó magníficamente sobre el campo. Ambos equipos anotaron 23 tiros a través de 16 asistencias, pero Miami estuvo un poco mejor en la circulación, Adebayo suele ser el mejor socio en esos pases, y al descanso estaba en 16 puntos con un sólo fallo en el tiro; Butler hizo una primera mitad muy sólida con 13 y 4 asistencias, Dragic suplió con 5 asistencias sus fallos en el tiro y Herro (otro que repartió una buena cantidad de asistencias con 6) e Iguodala (8 puntos) jugaron muy bien desde el banco. Si se llegó al descanso con 62 a 60 para los Heat fue nada más que porque Boston anotó mucho de afuera, hasta 11 triples de 23 intentos. Miami jugó muchos minutos con zona, y algunos sin interiores (súper small ball), lo que explica que llegasen al descanso sin haber capturado un sólo rebote de ataque (eso y un 56% de acierto). La segunda mitad comenzó en la misma línea, los Celtics terminaron su camino y se pusieron por delante, pero dos triples rápidos de Miami les devolvió el mando. Adebayo estaba entonado pero fue la salida de Iguodala la que produjo el primer momento de alarma de la segunda mitad, dos triples seguidos (llevaba 4 y 14 puntos sin fallo) y 82 a 74 para los Heat. Un agran reacción de Boston les llevó de nuevo al empate a 86 antes de que un Dragic que iba buscando cada vez más tiros pusiese el 88 a 86 final. Boston jugó los primeros minutos del último cuarto mucho mejor, en un calco de lo que ocurrió en la segunda mitad del partido anterior subieron el tono físico y sacaron rendimiento. Tatum, Kemba, Smart y Brown conseguían un buen goteo de canastas y unas mejores defensas. En ese momento apareció Adebayo, comenzó a atacar el aro en carrera y se comió a Theis (eliminado por faltas) y remontó él solo. Boston paró el encuentro, pero dos buenas acciones de Robinson y la decisión de Herro pusieron un peligroso 109 a 102. Los Heat anunciaron jaque y los Celtics movieron mal, parcial de 26 a 6 que sentenció la eliminatoria. Terrible último cuarto de los Celtics que tan sólo supieron buscar tiros de tres en jugadas poco elaboradas, olvidándose de atacar una zona que les había dado muy buenos dividendos. Tatum 9 de 26 en tiros, 24 puntos, 20 de Walker, 20 de Smart, pero malos porcentajes, al final el mejor volvió a ser Brown (26 con 10 de 17). El último cuarto fue de Herro (19 y 7 asistencias) y Adebayo (32 y 14 rebotes); pero Iguodala (15), Duncan Robinson (15) y Butler (22 y 8 asistencias) estaban ahí por si era necesario.
El dato: Boston pasó de 11 de 23 en la primera parte a 4 de 23 en la segunda.
La clave: Miami leyó mejor el último cuarto y cargó en las zonas en las que era superior. Buena defensa sobre los tiples obstinados de Boston y Adebayo y Herro imparables en ataque.
MVP. Bam Adebayo. 11 de 15 en tiros de 2 y 10 de 11 en tiros libres. 32 puntos, 14 rebotes y 5 asistencias. Fue decisivo en la recta final del partido asumiendo más tiros que nunca y encontrando muy bien las debilidades del rival.
MVP de la serie. Bam Adebayo. 21,8 puntos 11,0 rebotes y 5,2 asistencias. Terminó liderando a su equipo en todas las estadísticas principales menos en los tapones (Crowder muy bien ahí). Ha estado muy brillante y se ha aprovechado de su emparejamiento con Theis, pero también con Kanter, Grant Williams o Robert Williams, cuatro jugadores que hoy por hoy son muy inferiores. Su crecimiento en temporada fue enorme, pero no ha frenado en play offs donde parece que ha crecido. Ahora le espera un equipo con verdadero potencial en el juego interior. Será un placer verle enfrentarse a ese desafío.


























