Girona y Levante empataron a uno en un partido con muchas alternativas por los dos bandos. Los locales se adelantaron gracias a un gol de Aday en el 54, pero el conjunto granota supo reponerse e igualó por medio de Morales trece minutos después. El tramo final quedó abierto, pero ninguno supo imponerse y las tablas permanecieron hasta el final del choque.
Comenzó mejor el Girona. El equipo de Machín se hizo con la manija del partido casi desde el principio, lo que propició que las primeras ocasiones cayeran del bando local. Para variar, Portu aparecía y ponía un centro que no encontraba rematador en el 7. Acto seguido, llegaba la primera jugada polémica. Seguían insistiendo los locales por los costados y tras un centro de Borja García, Boateng tocó el balón con la mano, pero el árbitro no señaló nada.
Los siguientes minutos se caracterizaron por las ocasiones generados por ambos bandos. Los defensas, y los porteros, se emplearon a fondo para impedir el gol. Sobre todo, Bono, quien firmó una excepcional primera mitad. Sus paradas imposibilitaron al Levante ratificar su mejoría en los últimos choques en uno de los campos más difíciles de primera esta temporada.
La más calara antes del descanso fue para Aday. El centrocampista ejecutó una falta y sólo le faltó un poco de suerte para que el balón acabara dentro de la portería. Al final, su disparo tocó en el palo. Respondió minutos más tarde Boateng, con otro lanzamiento a la madera. Se habían consumido ya 44 minutos y el delantero granota se apuntó la última ocasión del primer acto. Un imperial Bono rozó lo suficiente para que, pese al buen control y posterior disparo del jugador del jugador ghanés, el balón se fuese fuera.
Tras el paso por los vestuarios mejoró sus prestaciones el conjunto visitante y suyas fueron las primeras ocasiones de la segunda mitad. Lerma no aceró a dirigir bien el balón y Boateng cruzó en exceso ante Bono. Merodeaba el gol el equipo valenciano que, tras estos avisos, iba a ver cómo era el Girona el que se adelantaba en el marcador.
Granel se sitúo perfectamente en el borde del área y remató de tal forma que el esférico acabó dentro. El tiro había salido muy colocado y se coló por la escuadra. El resultado a favor animó a Montilivi que a estas alturas de temporada ya ha visto que su equipo tiene duende en ese estadio. A partir de ahí generó peligro el Girona. Stuani y Borja García se postularon para el segundo, aunque no pudieron conseguirlo. El uruguayo, además, con todo a favor con un chut desde el punto de penalti a pase de Portu.
El levante no deshizo ante el resultado y el escenario, y supo responder. Su jugador más diferente- o llámenlo como quieran- Morales, volvía aparecer un partido más. El extremo aprovechó a la perfección un pase de Lerma, recortó a Bono sin ponerse nervioso y marcó aplacer el empate a 1. Saludo militar y vuelta a empezar de un partido que minutos atrás parecía haberse inclinado para el bando local.
Perecía que el Levante tenía en mente apretar para llevarse los tres puntos, pero los dos equipos lo intentaron con más corazón que cabeza. Se sucedieron algunas oportunidades, aunque en ninguna el peligro fue real. Los movimientos tácticos que plantearon los entrenadores en el tramo final del encuentro con los cambios tampoco surgieron efecto. Finalmente, nadie consiguió el gol que le hubiese dado la victoria y el Levante suma un nuevo punto. Un punto que le acerca aún más al objetivo de la permanencia y que confirma su buen momento de forma en La Liga.
Ficha técnica



























