Cosas muy interesantes han pasado en la 8ª jornada de la 1.Bundesliga este pasado fin de semana. Pinchazo del BVB y cambio de líder. Otra jornada más, 72 partidos ya disputados y ni un sólo empate 0-0. Además, la primera victoria del Eintracht Braunschweig en su regreso a la máxima categoría. Ahora habrá un parón por los partidos de selecciones. Se tiene que cerrar la fase de grupos en la que, la selección alemana, por ejemplo, está a un partido de clasificarse matemáticamente.
El partido que abrió la jornada enfrentó a los dos perseguidores de los tres grandes. Hannover 96 y Hertha Berlín empataron a un gol gracias a los tantos de Schulz y Ronny (éste a nueve minutos del final). Tanto los de la capital como los entrenados por Mirko Slomka siguen ocupando puestos europeos, concretamente los dos que dan acceso a la Europa League vía Bundesliga. El Hannover vio como se rompió un récord de victorias como local consecutivas en liga desde que comenzó la temporada, ya que habían ganado todo lo jugado en casa hasta esta última jornada.
Uno de los partidos más atractivos de la jornada fue el que enfrentó a los potros del Mönchengladbach y al Dortmund. El duelo de Borussias llegó con un 0-0 hasta los últimos 10 minutos. En el minuto 80 el central borusser Mats Hummels fue expulsado al cometer penalti y Max Kruse, el hombre de moda del Gladbach adelantó a su club desde los 11 metros. Minutos después, el brasileño ex del Schalke 04, Raffael, hizo el 2º y último gol del partido. Este resultado significaba la pérdida del liderato por parte de los de Jürgen Klopp.
El liderato lo ha cogido ahora el Bayern Múnich de Pep Guardiola que en el último partido del sábado empató 1-1 en casa del 3º clasificado, el Bayer 04 Leverkusen. Fueron mucho mejor los bávaros, pero los de Hyypiä se aprovecharon en una oportunidad que tuvo Sidney Sam y sacaron un valioso empate que sigue manteniéndoles a un punto del liderato, pero empatados, esta vez, con el 2º.
El Schalke 94 de Jens Keller jugaba en casa frente a un Augsburgo colocado en mitad de tabla y que estaba haciendo una temporada más que aceptable para su nivel. Se adelantó el equipo visitante con gol de Sasha Mölders a los 10 minutos de inicio del encuentro. El defensa estonio Ragnar Klavan cometió penalti y, como Hummels, también fue expulsado. La pena máxima la lanzaría Kevin Prince Boateng y empataba el encuentro habiendo pasado el cuarto de hora del partido. Un doblete de Adam Szalai y el 4º, de Max Meyer (con dos asistencias del japonés Uchida), completaron la goleada final (4-1).
Dos de los empates de la jornada se vieron en el carrusel del sábado. El Mainz 05 remontó un 0-2 en su campo frente al siempre complicado Hoffenheim y el Stuttgart, mereciendo más, sólo pudo sacar un punto de su duelo en el Mercedes-Benz Arena. Muy pronto se puso el equipo de Gisdol con un 0-2 con goles de Volland y Roberto Firmino. El camerunés Choupo-Moting y el joven Malli (en el descuento) empataron un encuentro que ya daban por perdido y daban por finalizada la racha de cinco derrotas consecutivas (DFB Pokal incluida). Por su parte, el Stuttgart ha mejorado muchísimo con Schneider en el banquillo y este fin de semana ha merecido más ante un Werder Bremen que se adelantó en el marcador, pero que luego tuvo menos oportunidades para llevarse en encuentro.
Una de las noticias más agradables del sábado fue, por fin, la primera victoria del Eintracht Braunschweig en su regreso a la 1.Bundesliga. Fue en un derby, frente a Wolfsburgo y en campo del rival. Ocho jornadas tardó el equipo recién ascendido en sumar tres puntos gracias a dos goles de Bellarabi (cedido por el Bayer 04 Leverkusen) y Kumbela (máximo goleador de la última 2.Bundesliga).
El domingo fue el gran día de Pierre Lasogga. Salió de titular e hizo un hat-trick frente al Nüremberg, que recibió una goleada en el Gründig Arena por 0-5. Van der Vaart y Arslan completaron la manita que alejaba al HSV del descenso. Se va notando la mano de Bert Van Marwijk en el banquillo. Cerró la jornada el duelo entre el Friburgo (único equipo que queda en la liga sin victorias) y el Eintracht Frankfurt. El defensa Günter adelantó a sus rivales con un gol en propia puerta. La derrota del Friburgo la evitó Höfler a falta de cinco minutos para el final.




























