El Málaga neutraliza la remontada del Barça y empata en el Camp Nou
La eliminatoria queda muy abierta y todo se decidirá en La Rosaleda
Los goles de Messi y Puyol no bastaron ante los tantos de Iturra y el ex del Atlético
Por Alejandro Rozada (@alexrozada)
La batalla promete. Será la próxima semana en La Rosaleda. A un lado los gladiadores de Pellegrini, los que consiguieron arrancar un empate del mismísimo Camp Nou. Al otro lado, los reyes de copas. Si el Málaga aprovecha sus oportunidades como ocurrió esta noche, pasarán. Le vale el empate a cero y a uno. O sea, pocos goles. Cuestión de estrategia. Sin derrochar. Y si se puede ganar, mucho mejor pero sin derroches ni locuras. Porque un empate a dos goles en Málaga, llevaría a la prórroga con todo lo que eso supone. En las botas del Málaga está la ocasión histórica de dar un vuelco a los pronósticos y evitar un más que cantado clásico.
El de ayer en el Camp Nou fue el típico partido copero. Con alternativas en el marcador, ocasiones, fallos, emoción, intensidad y hasta un expulsado (Monreal). La grandeza de la Copa estriba también en que permite reivindicaciones. Es el caso de Camacho, que se redimió de su fallo en la jugada que derivó en el primer gol del partido del domingo. Cuando todo apuntaba a una victoria mínima del Barça, que aún así mantenía viva la llama de la ilusión malagueña, marcó Camacho y encendió la Copa. Y ya se encargará la afición de subir la temperatura en La Rosaleda
Pellegrini preparó el partido a 180 minutos vista, como mínimo. Sabía que su equipo no se la jugaba en la ida contra el Barça y dejó en Málaga a Toulalan y Joaquín. Para equilibrar fuerzas en el vestuario tiró de los menos habituales. Sus ganas echarían el resto. Y en la vuelta, que sea lo que Dios quiera. Otro acierto del chileno, que tiene cuentas pendientes en la Copa desde el mítico «Alcorconazo» de 2009. Algunos aún no se lo perdonan y el chileno, hombre paciente y educado, espera su oportunidad para cobrarse cuentas pendientes.
La saga pudo quedar resuelta del lado del Barcelona a las primeras de cambio. Salieron en tromba los de Vilanova, dominaron la posesión y pudieron encarrilar la eliminatoria si Thiago y Alexis hubiesen estado más acertados. Uno se topó con Welligton bajo los palos y el otro con la luna barcelonesa, porque hasta allí envió su remate a bocajarro. El Málaga sacó petróleo del desatino azulgrana. Iturra se puso el traje de Messi del pasado domingo para aprovecharse de la falta de entendimiento entre Thiago y Pinto, que puso el balón en territorio comanche habilitando la llegada del mediocentro chileno para marcar por el centro de la portería del Barça.
Reaccionó el Barça. Tirando de fuerza, empuje, resistencia y velocidad, Messi llegó hasta el pico del área rival, se fue al centro, retó a Kameni desde el flanco derecho del ataque y empató con un remate raso y cruzado. Otro gol del argentino, que ha marcado en los 13 últimos partidos que ha jugado como titular. Sin tiempo para digerir el tanto, Puyol se inventó un golazo de cabeza, de espaldas, que se coló en parábola en la portería malacitana. Una remontada que vaticinaba más goles azulgranas. Pero no se volvería a mover el marcador antes del descanso.
En la reanudación seguía pintando mal la cosa para los de Pellegrini. Monreal, que había salido en sustitución de Portillo, se fue a la ducha antes de tiempo expulsado por detener una contra de Pedro cuando se iba solo contra la portería. Pellegrini no se complicó la vida, colocó a Eliseu de volante derecho para frenar a Adriano y consiguió frenar a los de Vilanova. Este Barça de Tito sin juego por los costados, es menos Barça. Lo sabe el chileno y por eso cerró el grifo del juego por la banda izquierda al obligar al brasileño a permanecer retrasado para controlar las acometidas rivales. Ello derivó en que Kameni se pudo tomar un respiro, las coberturas fueron acertadas y el equipo se vino arriba. Y precisamente fue una falta que botó Duda desde el lado izquierdo la que desembocó en el remate de primeras de Ignacio Camacho, que batió de manera inapelable a Pinto. Un gol fundamental a un suspiro del final del encuentro. La mejor disculpa posible para compensar su error del domingo. De repente, el Málaga se siente favorito para pasar a semifinales.
Todo se decidirá en la tercera, y última, entrega de esta emocionante saga. El público aguarda con ilusión el día del estreno. Pónganse cómodos, preparen palomitas y disfruten. El verdadero torneo del KO entra en escena. Continuará…



























