Nueva victoria del Atlético de Madrid en el Santiago Bernabeu, triunfo por 0-1 ante el Real Madrid de los millones, de los fichajes y de las renovaciones, y en especial de las individualidades, hoy, dispersas. Al contrario que el Atlético, todo un bloque que rema a una, con un único y claro objetivo que en la noche de hoy llevaron a buen puerto: por primera vez en la historia, la segunda victoria consecutiva del Atlético de Madrid en el Bernabeu.
Ancelotti formo con Diego López en portería; Arbeloa, Ramos, Pepe y Coentrao en defensa; Illarramendi y Khedira el doble pívote; Isco por delante, Di María y Cristiano enganchando con Benzemá.
Simeone, sin Mario Suárez lesionado alineó a Courtois bajo palos; cuatro defensas: Juanfran, Miranda, Godín y Filipe; Tiago y Gabi en el medio; Arda Turan y Koke conectando con la dupla Diego Costa y David Villa.
Primeros diez minutos sin peligro en ninguna de las dos áreas: mucho centrocampismo que terminó rompiendo un Atlético mejor situado sobre el campo y mucho más decidido con la combinación más repetida en la escuadra rojiblanca: Koke-Diego Costa. Pase del canterano, que ni Pepe ni Arbeloa logran interceptar, y el delantero de origen brasileño (veremos si de destino también o no) no perdonó en el mano a mano con Diego López y volvió a marcarle como aquel 17 de Mayo.
El Real Madrid, pese al gol, casi no tuvo reacción y seguía muy incómodo, no encontraba su lugar, dudas reflejadas en las caras de los jugadores, que hasta pasados los 20 minutos no tuvieron su primer tiro, un cabezazo lejano de Benzemá que atajó Courtois, pero las mejores ocasiones en el primer tiempo seguían siendo rojiblancas. Tiago tuvo una ocasión clarísima de cabeza, llegó solo en carrera pero se le fue alto el remate. Diego Costa, de cabeza, tuvo el segundo gol pero, otra vez providencial por bajo, Diego López salvó a su equipo. Al descanso. Lo peor para el Atlético y lo mejor para el Madrid fue el resultado, solo 0-1.
Doble cambio para empezar el segundo tiempo de Ancelotti, que retiró del terreno de juego a Di María e Illarramendi para dar paso a Bale y Modric. Con la entrada en especial del croata, el conjunto blanco tuvo mayor presencia en territorio colchonero pero sin el peligro que se le presupone a jugadores de tal calidad. Fue de hecho el Atlético quien tuvo las ocasiones más destacadas del encuentro. Diego Costa tuvo un nuevo mano a mano con Diego lópez en el que el guardameta gallego se erigió en salvador de su equipo una vez más, tapando los errores de una defensa que estaba muy adelantada.
Diego Costa, que pudo marcar más goles, fue la pesadilla de la defensa blanca, forzó más de diez faltas además de las tarjetas a Ramos y Pepe. La labor de Costa, su presión, sus carreras, cómo retiene el balón esperando la llegada sus compañeros, fueron la clave del triunfo colchonero. Aunque no es oro todo lo que reluce; se llevó una amarilla por protestar a Mateu Lahoz, que le puso de los nervios y se encaró con el colegiado valenciano llegando a estar cabeza con cabeza. Providencial Arda llevándose a su compañero y calmándolo con una frase no reproducible por escrito.
Ancelotti trató de buscar el empate con un cambio que sembró de dudas y silbidos el Bernabeu. Retiró a Isco que, pese a no hacer hoy su mejor partido, es un jugador que te puede sacar una asistencia de un hueco de milímetros, mucho más determinante que Benzemá, que siguió en el campo junto a Morata que entró en el campo revolucionando el ataque madridista. El campeón de Europa sub-21 ganó dos carreras a Miranda que levantaron al Bernabéu y remató de media chilena más tarde en la ocasión más clara de su equipo pero con la mala fortuna de toparse con un imbatido Courtois.
Simeone y sus once ‘cholos’ hacen historia al ser el primer Atlético de la historia en lograr un arranque de siete victorias en siete partidos. Todos los focos apuntan al Atlético, algunos lo señalan como candidatos al título, otros reclaman la presencia de Diego Costa y Koke en la selección española pero desde el vestuario se llama a la prudencia, al ‘partido a partido’, y el próximo es en Do Dragao, de Champions League, y ante el Oporto.


























