AITOR PLAZA (@AitorPlaza1)
El Granada vence por 0-1 al Athletic en San Mamés en un partido marcado por el gran trabajo defensivo nazarí y la falta de acierto rojiblanco.
El Athletic llegaba a su cita contra los andaluces con tan solo dos días de descanso, incomprensible que no jugase el domingo. Valverde debido al desgaste físico que supuso el encuentro frente al Shakhtar rotaba a sus jugadores. Etxeita, San José, Iraola Morán, Unai López y Susaeta eran los cambios. El resfresco del once inicial no se iba a plasmar sobre el césped, donde los rojiblancos, muy espesos, no eran capaces de inquietar a Roberto. Caparrós con toda la semana para preparar el partido mandaba una consigna clara, equipo junto, fuerte presión al rival y velocidad a la contra. Córdoba y Rochina hacían intervenir a Iraizoz de forma meritoria para evitar que el Granada se pusiera por delante. El partido, muy trabado, estaba encaminado al 0-0 al descanso, pero Córdoba aprovechaba en el 41 un error de Iturraspe, un error de los que el centrocampista internacional no suele cometer, se quedaba solo ante Iraizoz y le batía entre las piernas.
Viguera entraba al terreno de juego en detrimento de Unai López tras el descanso para aportar mayor pegada y peligro en el área rival. Ante un Granada muy ordenado, bien trabajado tácticamente y perfecto en defensa, los leones buscaban crear peligro entrando por las bandas y centrando al área. Sin embargo, las ocasiones más peligrosas iban a ser de nuevo para el conjunto de Caparrós. El Athletic lo intentaba, sobre todo por medio de su ariete, Aritz Aduriz, pero Roberto respondía sin problemas. Los centros laterales inquietaban al equipo nazarí pero los remates no cogían portería. Guillermo y Mikel Rico entraban al campo para tener más llegada. Y ellos iban a ser los encargados de llevar peligro en dos ocasiones, primero el ex del Granada peinando en el primer poste, y segundo el joven canterano tras un gran pase de Viguera lo intentaba, pero Roberto, muy rápido, desbarataba la oportunidad. El partido llegaba a su fin con los andaluces arañando minutos en faltas y con los leones intentando llegar arriba con más corazón que cabeza, y si éxito.
Tres puntos muy importantes para un Granada que ya ha cogido el color que desea Caparrós y que pinta muy bien. Un equipo sólido y aguerrido, muy bien trabajado tácticamente y con mucha velocidad. El Athletic encadena ya dos partidos consecutivos perdiendo y preocupa el cómo va a compaginar el equipo el estar en tres competiciones.


























