La decimotercera jornada de la Serie A deja al Inter de Milán de Mancini como líder en solitario. El conjunto neroazzurro venció y convenció en el Giuseppe Meazza contra un Frosinone. El equipo recién ascendido no pudo penetrar la red de la portería de Handanovic, que por cuarto partido consecutivo mantiene a cero su meta. Los tantos de Bibiany, Icardi, Murillo y Brozovic permiten al Inter lograr sus primeros tres puntos consiguiendo más de un gol de diferencia en el luminoso.
Si los de Mancini son líderes en solitario es gracias al pinchazo de la Fiorentina en la Toscana. Los de Paulo Sousa solo pudieron salvar un punto en su duelo frente al Empoli. El conjunto visitante se puso por delante en el marcador con goles de Livaja y Buchel, y ya a nadie sorprende este Empoli que, a pesar de ir 15º en la tabla, contra los grandes siempre rinde. La remontada fue posible por los cambios que introdujo Sousa. Entró Kalinic y el croata en 5 minutos empató el encuentro. Por su parte, el Napoles de Sarri es segundo en la tabla y encadena 12 partidos sin conocer la derrota, desde la primera jornada frente al Sassuolo. El doblete del “Pipita” Higuaín permite que los partenopeos escalen hasta la segunda posición de la liga.
En Roma la jornada supo a empate. Lazio y Roma consiguieron un punto en sus respectivos partidos ante Palermo (1-1) y Bolonia (2-2). El Torino logró la victoria en casa del Atalanta que les permite estar en la parte noble de la clasificación con un tanto de Bovo. Mismo resultado, pero jugando de local, obtuvo Udinese. El tanto de Badú decantó un encuentro igualado, en el debut de Montella como técnico de la Sampdoria, aún le queda mucho que trabajar al entrenador italiano para que su equipo se asemeje a su Fiorentina.
El partido de la jornada, que no fue tal por juego, se vivió en el Juventus Stadium. Allí, los de Allegri esperaban poder seguir su escalada a costa del Milán, y lo lograron. Los rossoneros combatieron el encuentro, pero en ningún momento dieron la sensación de poder imponerse. El gol de Dybala a un jovencísimo Donnarumma permite a los juventinos ser sextos. El contraste de edad de ambos porteros, y la dilatada trayectoria de uno de ellos, Buffon (37 años), sumado al potencial del portero milanista (16 años) pusieron el picante al partido y a la jornada italiana.




























