AITOR PLAZA (@AitorPlaza1)
El Athletic firma uno de sus mejores partidos como visitante y lo hace en el derby contra Osasuna. Los rojiblancos endosan una manita al cuadro rojillo, que pese a empatar el partido tras el 0-1 inicial, se veía superado en todo momento por unos leones muy superiores físicamente.
Se preveía un partido vibrante y de mucha emoción en la capital Navarra, dos equipos en un buen momento de forma se enfrentaban en lo que es algo más que un encuentro, un derby. Valverde realizaba cambios significativos en su once dejando en el banquillo a Laporte, Iraola e Ibai, que venía jugando las últimas jornadas, su puestos los ocuparían San José, De Marcos y Muniain respectivamente. Javi Gracia, por su parte, alineaba al que parece que es su once de gala, ya que salvo las bajas de Nino y Sisi, tiene la enfermería vacía.
Comenzaba el partido en el Sadar de una manera un tanto loca, ya que para el minuto 16 el marcador señalaba 1-2 a favor de los leones. El Athletic salía al césped con hambre y mordiente, y su feroz presión forzaba errores en la zaga rojilla. De uno de ellos se aprovechaba Susaeta, que recogía el balón a 30 metros y conectaba un potente chut imparable para Andrés Fernández. Tan solo 7 minutos después Armenteros, en una falta ejecutada con maestría por el argentino, igualaba el partido. Tres jugadores rojillos en la barrera imposibilitaban la visión de la trayectoria del balón a Iraizoz, y este se colaba en la portería. Con el empate parecía que se iba a volver un partido más trabado y muy igualado, pero de nuevo un error de Osasuna permitía a los rojiblancos adelantarse. Andrés, tras realizar un paradón a Herrera, no era capaz de atajar un centro flojo y fácil, y Aduriz, como viejo zorro que es, estaba ahí con la puntera para empujar el balón a la red. Durante los siguientes minutos, los leones cogían la pelota y se sentían muy cómodos ante un Osasuna sin su garra característica. Los de Javi Gracia no presionaban al rival y permitían que dominaran el partido. Ya en el 33 llegaba la ocasión más clara de los rojillos. En un corner, Iraizoz medía mal la salida y en el segundo palo Loties remataba a portería un balón que de no ser por la testa de Balenziaga hubiera supuesto el empate a dos. Dos minutos más tarde, ingresaba en el campo Acuña en detrimento de Cejudo y se conseguían ver los mejores minutos locales, que se aprovechaban del pequeño bajón físico de los bilbaínos. Pero el resultado no se movería al descanso.
Tras el paso por vestuarios la expectativa era de continuidad de los últimos minutos, pero no era eso, sino todo lo contrario. El Athletic volvía a salir a morder, ejerciendo una presión muy intensa y provocando los fallos de los navarros. La ambición rojiblanca era respondida por Marc Bertrán en una internada, pero su disparo era desviado por San José. La acometida del lateral catalán no era más que un espejismo, ya que dos minutos después, Aduriz cabeceaba un servicio perfecto de Ander Herrera, poniendo así el 1-3 en el marcador. El tanto suponía un jarro de agua fría para Osasuna, tanto para los jugadores, como para los aficionados. Los leones, con el encuentro casi sentenciado, movían la pelota. Javi Gracia buscaba la reacción de su equipo dando entrada al veterano capitán, Puñal, en lugar de Lolo. Pero si el partido ya estaba semi acabado, se terminaba por completo cuando Arribas veía dos tarjetas en 5 minutos y era expulsado. En vista de la situación Valverde daba descanso a jugadores importantes como Iturraspe y Susaeta dando entrada a Laporte, que pasaría a la defensa subiendo San José al mediocentro, e Ibai. El de Santutxu está tocado por una varita mágica, ya que a los pocos minutos de entrar anotaba el 1-4. Aduriz, que completaba su mejor partido de esta temporada, mandaba un balón al hueco que Ibai, ante la salida por bajo de Andrés, picaba para marcar. En el 85, Kike Sola relevaba a Aduriz, y volvía así a la que, hasta el año pasado, fue su casa. Pisar el Sadar le iba a dar suerte al de Cascante que estrenaba su cuenta goleadora esta temporada anotando el quinto y cerrando la goleada.
Victoria justa, aunque abultada, del Athletic frente a un Osasuna inoperante en ataque e impreciso en defensa. Los leones se aprovecharon de los garrafales fallos rojillos para adelantarse en dos ocasiones, y ante la pasividad de los locales iban a por más goles de tal manera que acababan cayendo cinco. Los de Valverde aventajan en también una manita de puntos al quinto clasificado, mientras que los de Gracia ven frenada su racha de cinco partidos consecutivos sin conocer la derrota en liga.



























