Resulta muy difícil imaginar que Red Bull deje escapar a Max Verstappen de su estructura. El piloto holandés es una obra de la escudería austriaca desde que era solo un niño y su principal bastión para conseguir el título mundial. Hasta ahora, solo es el único piloto que le planta cara a los Mercedes.
Verstappen renovó hace tiempo su contrato con Red Bull hasta finales de 2023 y en el equipo confían en llevarlo por buen camino y darle lo que pide, pero lo ocurrido en las últimas semanas podría cambiar el rumbo de Verstappen. En su país de origen, no descartan que puedan producirse cambios a finales de 2020 o en 2021 si Max no se encuentra cómodo con la competitividad del monoplaza y en el caso de que le sigan fallando los motores Honda.
El contrato con Verstappen contempla una cláusula para facilitar la salida de Verstappen en el caso de que el rendimiento de Red Bull decreciera bastante, según ha informado el diario holandés “De Telegraaf”. Honda ya ha dejado tirado a Max en 3 carreras y aunque a finales de 2021 expira el contrato entre la escudería y la empresa japonesa como proveedores de motores, el joven piloto podría cambiar de aires si la nueva empresa proveedora de motores no le gusta, piensa que no puede ser competitiva o en el caso que renovaran con Honda, que seguramente se fuera debido a las múltiples quejas que ha tenido sobre los motores japoneses.
Max se encuentra enfadado con la fiabilidad de Honda, después de cosechar 6 podios seguidos se ha visto interrumpido por dos abandonos seguidos motivados por averías en el motor por falta de potencia. Además, Honda no consigue darle al holandés más potencia para alcanzar a los Mercedes.
Por su parte, el jefe del equipo Helmut Marko confirmó hace tiempo que la hipotética salida de Honda de la F1 complicaría las cosas al equipo, aunque por otro lado empatizó con la frustración de Verstappen y se mostró optimista respecto a ofrecer a Verstappen un motor acorde con sus capacidades y que le permita alcanzar su primer título mundial.

























