El GP de la Toscana fue uno de los más accidentados de toda la historia de la Fórmula 1. Solo 12 pilotos terminaron la carrera. En un trazado estrecho y sin escapatorias de asfalto, cualquier error podía cobrarse muy caro. La carrera fue muy complicada. Hubo un total de 2 banderas rojas, 3 safety car y 8 abandonos.
La salida empezó siendo muy movida en todos los sentidos. Verstappen, que arrancó tercero, perdió potencia en la recta, fue superado por varios pilotos, se vio rodeado de muchos coches y se produjo un accidente múltiple. El holandés fue echado a la grava y su excompañero de equipo, Pierre Gasly, le acompañó después de ser empujado por detrás por Kimi Raikkonen. Por otra parte, en este accidente, Carlos Sainz, que había hecho una buena salida, en esa misma curva trompeó cayendo en lo más profundo de la parrilla. Vettel no lo pudo evitar e impactó contra el español. Posteriormente, el alemán tuvo que entrar en boxes para cambiar el alerón delantero. 2 curvas desde el inicio del Gran Premio y cuatro coches se vieron envueltos en este accidente. El McLaren y el Ferrari siguieron pero los 2 coches con motor Honda acabaron fuera de la carrera.

Después de 6 vueltas con el safety car, vino el momento más polémico de la carrera. El Safety Car apagó demasiado tarde sus luces e hizo que la locura volviera en la resalida. Bottas tuvo que frenar fuertemente en plena recta para no comerse al safety car. El finlandés, acatando el reglamento, esperó hasta el último momento para acelerar pero el hecho de que el safety car apagará las luces tan tarde vio ralentiza la marcha de los hombres de delante y eso provocó que en la propia meta se agruparan en un pelotón todos los pilotos que ya se veía que no iba a acabar bien. Los hombres de detrás, que no veían nada, pensaron que Bottas ya había pegado el hachazo y al ver que no, se comieron a los coches de delante de él. Esto provocó un espeluznante accidente en la recta de meta en la que se vieron involucrados Giovinazzi, Sainz, Magnussen, y Latifi. Todos los pilotos salieron por su propio pie pero la recta se llenó de fibra de carbono. La situación fue tan grave que se necesitó de una bandera roja.
Tras la reanudación de la bandera roja, el Renault de Esteban Ocon no volvería a correr por un problema en los frenos. Con este abandono, se producía el séptimo abandono de la carrera.
El último accidente lo protagonizó Lance Stroll. El joven canadiense había excedido los límites de la pista varias veces y previsiblemente por un pinchazo, se estrelló contra las barreas de seguridad a una alta velocidad destrozando terriblemente la parte izquierda de su monoplaza. Esto provoco otro Safety Car y la última bandera roja de la carrera.

Lo único bueno que dejó la carrera fue el primer podio de Alex Albon en Fórmula 1 y la nonagésima victoria de Lewis Hamilton en el Gran Circo.


























