Los vitorianos han estado muy cerca de ganar los tres partidos disputados ante el CSKA, pero en los tres episodios, el final siempre fue el mismo. Por su parte el Real Madrid recupera el factor cancha tras vencer en el infierno turco del Darussafaka. Los de Laso están a una victoria de la Final Four.
Euroliga
Cuartos de Final
Resultados:
Baskonia – CSKA Moscú (88 – 90) [0-3]
Fenerbahce – Panathinaikos (79 – 61) [3-0]
Anadolu Efes – Olympiacos (64 – 60) [2-1]
Darussafaka – Real Madrid (81 – 88) [1-2]
La profecía que auguraba un negro futuro para el equipo vitoriano en esta Euroliga tras verse encuadrado en cuartos con el CSKA, ha terminado por cumplirse, pero con muchos matices. Y es que los de Sito Alonso han dado guerra hasta el final, hasta el último suspiro. Después de llegar a Vitoria con dos injustas derrotas la magia del Fernando Buesa Arena debía llevar al Baskonia hasta la victoria y forzar el cuarto partido. La tensión se palpaba en el ambiente a las primeras de cambio con numerosas faltas hechas por ambos equipos. Los locales tardaron en reaccionar pero de la mano de Chase Budinger pronto dieron la vuelta al marcador. Al cierre del primer cuarto el CSKA se mantenía a la espera acertando sus numerosos lanzamientos de tiro libre (24-22). Los buenos minutos de Jaka Blazic y de Adam Hanga propiciaron que Baskonia abriera un hueco significativo. Pero llegados a ese punto el partido entró en un torrente de señalización de polémicas técnicas que los rusos aprovecharon para volver a igualarlo todo. Aún quedaba tiempo para que Budinger y De Colo se intercambiaran varias canastas antes de llegar al descanso (44-43).
El conjunto vasco no renunció al juego ofensivo tras el paso por vestuarios mientras que Cory Higgins sostenía a un CSKA con De Colo y Teodosic en el banquillo. La entrada de ambos en escena contrarrestó los buenos momentos de Shengeila y Voigtmann y devolvió la ventaja a los visitantes a falta del último y decisivo periodo (70-72). Era el momento de la verdad y ambos equipos lo sabían. El nerviosismo y los fallos ocasionaron que durante los primeros cinco minutos del último acto el parcial fuera paupérrimo (2 a 4). Los de Dimitris Itoudis tocaban ya la Final Four cuando a falta de algo más de dos minutos para la bocina final ganaban por 10 puntos (74-84). Pero el baloncesto volvió a demostrar su grandeza. En esos dos minutos Baskonia logró un parcial de 14 a 6 que les puso a sólo 2 puntos. Quedaban cinco segundos y tenían la posesión. El hombre del momento, Shane Larkin, tuvo en sus manos el triple de la victoria, pero falló y el Baskonia se despide así de la Euroliga 2016-2017.
De las misma manera, la profecía que auguraba una plácida eliminatoria para el Real Madrid ante el Darussafaka Dogus de Estambul erró en sus pronósticos. El partido comenzó con una tremenda igualdad, la cual se rompió en el ecuador del primer cuarto cuando los hombres de Pablo Laso aumentaron la marcha de su vehículo desconfigurando al conjunto local. Un pequeño estirón en los instantes finales les permitió mejorar las perspectivas para la inmediata reanudación (17-26). Lo cierto era que el Darussafaka se encontraba desconcertado y sin respuestas ante el vendaval ofensivo producido por Doncic, Randolph y Carroll. Al descanso los blancos habían dado un golpe sobre la mesa otomana (33-46).
Quizás era el momento de pensar en la recuperación de los locales después del intermedio pero el Real Madrid manejó las rentas como quiso, al menos durante el tercer cuarto, en el que el Darussafaka no fue capaz de reducir la diferencia por debajo de los diez puntos (58-70). Un triple de Brad Wanamaker nada más empezar el último acto rompió la citada barrera y la grada se fue animando. Con una asfixiante defensa y anotando con cuentagotas los pupilos de David Blatt redujeron el hueco hasta los tres puntos (74-77, min 36). Cuando parecía que el Madrid podía perder el control de la situación, Doncic logró un 3+1 que terminó por dar la tranquilidad que necesitaba para abrochar el partido, recuperar el factor cancha y rozar su presencia en la Final Four de Estambul. Mañana viernes, a las 18:30, cuarto partido.
Si en dicho partido el equipo blanco certifica su estancia en la Final Four, ya sabe el rival al que se tendrá que enfrentar en semifinales, el Fenerbahce de Zeljko Obradovic. El equipo turco ha aplastado en la serie a un Panathinaikos que se descompone y a cuyo plantel, el dueño del club, obligó a volver en autobús desde Estambul. Las horas de Xavi Pascual en Atenas parecen estar contadas. El que no está eliminado, pero sí contra las cuerdas, es el Olympiacos del Pireo, que si mañana (20:15) vuelve a perder ante el Anadolu Efes seguirá los pasos de sus vecinos atenienses.
Fernando Serrano (@FerSerrano83 )
Cronómetro Deportivo.





























