El Barcelona volvía al estadio donde hace cuatro meses se alzó con el título de Liga y lo celebró con una victoria por 1-2 sobre el Atlético de Madrid, con un Messi que, debido a su paternidad y a no entrenar junto al resto del grupo, jugó solo media hora en la segunda mitad y terminó una vez más siendo decisivo.
Aunque sin goles, el partido no era igualado, el Barcelona era el gran dominador del balón como suele ser habitual, y tenía al Atlético cohibido en su campo, con una presión muy leve que solo en algunas ocasiones ponía en problemas al conjunto blaugrana. Eran pocas veces, pero la única fuente de peligro del cuadro local, la mejor, fue un robo de Griezmann a Mascherano, que cede para Torres, quien a pierna cambiada dispara fuera, sin problemas para Ter Stegen. Su homónimo en la portería rival sí que tuvo más problemas, protagonizó dos grandes paradas, ambas a Rakitic, y además tuvo la suerte de aliarse con el larguero en un disparo de Suárez. La jugada de mayor posesión del Atlético en campo rival supuso una muy peligrosa contra del Barcelona, liderada por Neymar, que se marchó de dos jugadores, pero su disparo lo taponó Giménez. Luis Enrique no solo ganaba en posesión a Simeone, sus contras eran más peligrosas, pero eso sí: faltaba el gol.
Fulgurante inicio de la segunda mitad, en la que el Atlético empezó reclamando un penal por mano de Mascherano dentro del área que cortaba pase, pero era complicado distinguir la voluntariedad. A los cinco minutos, pase en profundidad de Tiago para Torres, que le gana la carrera a Jordi Alba y el delantero rojiblanco cruza el balón ajustándolo al palo para marcar el primer gol de la noche. No tardó en llegar la réplica blaugrana: a los cuatro minutos, Neymar botó de forma impecable una falta a la escuadra, imposible para Oblak. Una vez cumplida la hora de partido, salió Rakitic del campo dando paso a Messi, mientras que minutos más tarde entraba Jackson por el goleador Torres. El argentino le dio un plus al Barcelona, cómo no, ese plus que el colombiano no supo o no fue capaz de dar ni parecido al Atlético. En los minutos de mayor movimiento del partido, ida y vuelta, un correcalles, el equipo de Luis Enrique se supo mantener en el encuentro y adelantarse aprovechando un error garrafal de Gabi, que no acertó a despejar un balón dividido en la frontal, se lo llevó Neymar, que cedió para Messi, pared con Suárez y Messi batía a Oblak. Doce minutos necesitó el argentino para revolucionar y ganar el partido. Tras el gol, fútbol control del Barcelona, para dormir al Atlético y sellar la victoria.
Con esta victoria, el Barcelona se acuesta líder de la clasificación a espera de lo que hagan en la jornada del domingo Celta y Eibar. El Atlético cosecha su primera derrota tras dos victorias en Liga. Esta semana, ambos conjuntos tienen desplazamientos europeos: el Atlético, el martes frente al Galatasaray, y el Barcelona, el miércoles frente a la Roma.




























Un Comentario
Mario
muy buena crónica