Los Celtics perdieron algo más que un partido hace dos noches. Perdieron la química y el sentido de equipo en una discusión en el vestuario que amenazaba con romper algo más que la dinámica de la serie. Su entrenador, un tipo joven para su posición pero una de las mentes más brillantes de la liga supo tomar cartas en el asunto. No solo recondujo la sinergia del vestuario, sino que luego puso toda esa agresividad sobre la cancha en forma de intensidad defensiva y querencia por atacar el aro. Y a partir de ahí supieron imponerse a unos Heat a los que les faltó acierto para volver a remontar el partido. No fue un gran partido de Miami, y aún así amenazaron con remontar en lo minutos finales, obligando a Boston a mantener a los titulares hasta el último segundo en un encuentro que ganaban por 20 a 7 del final. El mensaje.

Boston Celtics (1) 117-106 (2) Miami Heat.
Los Celtics convirtieron toda la negatividad y mala leche que demostraron tras la segunda derrota en agresividad en este partido. Esta vez la zona (que repito, está muy mal trabajada) no se le atraganto a unos Celtics que buscaron el aro con mucho éxito. 27 asistencias, 10 rebotes de ataque, y sobre todo 60 puntos en la pintura (36 del rival). Como en los encuentros anteriores, los Celtics consiguieron ventajas, 31 a 22 en el primer cuarto, 63 a 50 al descanso y coqueteando con los 20 de ventaja en el tercero. La remontada de los Heat no llegó sobre todo por virtud de ese plus de agresividad bien entendida, la intensidad defensiva de los Celtics estuvo muy por encima de la de Miami. Trató Spoelstra de cargar el juego sobre Adebayo en el tercer cuarto, una de las vías por las que Boston hizo agua hace dos días, y Bam terminó con 27 puntos 16 rebotes 3 robos y 2 tapones pero lo cierto es que en esos minutos los Heat tan solo ganaban por 1 punto. Antes había sido Herro con 16 puntos en el segundo cuarto el que sostenía a su equipo. Esta vez Boston contó con Hayward, y lo que se suponía iba a ser minutos limitados terminaron siendo 31. Los cuatro puntales de los Celtics hicieron un buen partido, Smart volvió a anotar 20, Kemba hizo 21, Tatum terminó con 25 puntos 14 rebotes y 8 asistencias y Jaylen Brown catalizó la mayor parte de esa agresividad hacia el buen camino. Pese a todo, Boston se metió en líos en los últimos minutos, y con 109 a 101 Brown impactó en la cara de Robinson (una constante en el partido, los impactos faciales). La templanza en los tiros libres les permitió ganar, no sin haber vuelto a dejar una sensación extraña.
El dato: Marcus Smart promedia 20 puntos en la serie, y anoche hizo 8 de 8 en tiros libres en el último minuto. 24 a 9 a favor de Miami del minuto 5 al 11 del último cuarto.
La clave: Los Celtics salieron del 2-0 con un exceso de agresividad que su entrenador ha sabido trasformar en agresividad sobre el campo… y hacia la victoria. En ocasiones vimos a un equipo demasiado físico y es evidente que la falta de química no se ha recuperado; pero la reacción de Boston es loable.
MVP. Pese al gran partido de Tatum, colocamos aquí a Jaylen Brown. Una tontería suya casi les cuesta un disgusto serio, pero terminó el partido secando a Crowder (2 de 9 en triples) y haciendo 11 de 17 en tiros. 26 puntos con 7 rebotes 5 asistencias 3 robos y 1 tapón; superior físicamente a sus rivales, está siendo junto con Tatum el puntal del equipo. Ayuda mucho en el rebote, defiende excelentemente y está muy acertado en el tiro. (56% de campo y 60% en triples en la serie, anoche 65% y 50%).


























