Los rojiblancos obtienen un punto contra los sevillistas en un partido que se pudieron llevar perfectamente. Borja Viguera tuvo tres ocasiones clarísimas en la primera parte.

Jorge Meré volvió a ser uno de los mejores del Sporting, siempre acertado en el centro de la zaga, donde solo fue superado en la jugada del gol de Vietto.
Vale que es el Sevilla, gallo en España (actual colíder de Primera división) y gallito en Europa (vigente campeón de la Europa League y colíder de su grupo en la presente edición de la Liga de Campeones, empatado a puntos con la poderosa Juventus de Turín), pero pocas ocasiones mejores se va a encontrar el Sporting de derrotar a uno de los mejores equipos del fútbol español. Los rojiblancos lo pusieron todo para ganar, sobre todo en el primer acto, pero la alarmante falta de gol de Borja Viguera les terminó condenando al sufrimiento en el segundo tiempo ante un conjunto repleto de talento y oficio, con una condición física imponente.
Después de 10 jornadas, un equipo no es colíder de Primera por casualidad, manteniéndose en la pomada junto a tres colosos como son Madrid, Barça y Atlético, al que precisamente derrotaron la pasada jornada. El Sevilla llegaba a El Molinón tras sumar tres victorias consecutivas y perder solo un encuentro en lo que va de campeonato (3-1 en San Mamés), pero eso no le impidió sufrir de lo lindo en Gijón, sobre todo en el primer tiempo. Borja Viguera dispuso de tres ocasiones clarísimas, pero se quedó seco ante la portería de Sergio Rico, y Moi Gómez igualó el tempranero gol de Vietto con una volea seca desde la frontal del área grande. Aún así, los sevillistas se pudieron poner por delante con un rosario de llegadas, como la que terminó con una rosca envenenada del Mudo Vázquez al poste.
Fue un partido repleto de intensidad, ritmo y alternativas, con una igualdad impropia de la enorme distancia clasificatoria que separa a ambos equipos. El Sporting no se comportó como un equipo que ocupa posiciones de descenso y al Sevilla contemporizó demasiado, le entraron tarde las prisas por llevarse los tres puntos y finalmente se tiene que conformar con un punto que le deja como momentáneo colíder de la categoría. Muchos sevillistas se quejarán por llevarse tan escaso botín del campo de un rival teóricamente tan inferior, aunque el desarrollo del partido casi les debería de llevar a dar las gracias. Porque el Sporting, esta vez sí, dio la cara y no fue una banda como en las anteriores jornadas.
Moi Gómez marcó su primer gol como jugador del Sporting
Si es que no hay nada mejor que dejarse de experimentos y de ataques de entrenador. Para empezar, tal y como pedíamos desde esta tribuna después de la derrota contra el Valencia, Abelardo apostó por Isma López como interior izquierdo, introduciendo al fin en el lateral zurdo al hasta entonces inexplicablemente marginado, Roberto Canella, que protagonizó una notable actuación. Partidazo del jugador de Pola de Laviana, siempre acertado al corte, concentrado en las coberturas y bien situado en el campo, demostrando que los rockeros de Mareo nunca mueren y es un lujo inexplicable condenar al ostracismo a un futbolista que siempre ha dado la cara y lo mejor de sí mismo con la camiseta del Sporting.
Si Canella es la cara más feliz del Sporting, todo lo contrario es Borja Viguera, que sigue sin ver puerta con la rojiblanca sportinguista; solo la vio en la primera jornada, pero fue paradójicamente con la camiseta del Athletic de Bilbao, precisamente en El Molinón. Ese fue el primero y hasta ahora último gol de Viguera en lo que va de curso, sumido en una más que alarmante sequía goleadora que se plasmó en las tres ocasiones que falló en el primer tiempo. En la primera se empachó de balón en el mano a mano con Sergio Rico y la terminó perdiendo por la línea de fondo, en la segunda se fue el balón rozando el poste y en la tercera se marchó arriba. Perdonó demasiado el delantero riojano y resultó inevitable añorar a un chaval de la casa como es Carlos Castro, relegado inexplicablemente por Abelardo a ver todo el partido contra el Sevilla desde el banquillo. Demasiado injusto para el de Ujo.
Lo demás, a excepción de las excentricidades que se hicieron en sus respectivos cabellos Burgui y Ndi, las penalidades del fútbol moderno, fue más o menos lo habitual. Jorge Meré volvió a ser el jefe de la zaga rojiblanca siendo solo superado por Vietto en la jugada del gol, Nacho Cases volvió a ejercer de indiscutible cerebro sportinguista, siempre bien escoltado por Sergio, y Moi Gómez añadió al fin a sus notables prestaciones ofensivas su primer gol como futbolista del Sporting. Se hizo esperar, pero llegó el tanto del alicantino, posiblemente el mejor fichaje de la presente temporada. Este bagaje no resulta suficiente para ganar, pero al menos sirvió para no perder ante uno de los mejores equipos de Primera, que terminó volcado sobre la portería de Cuéllar.
De la mano de Sampaoli, el Sevilla está rindiendo a un excelente nivel en lo que va de curso y no está rebajando en absoluto el alto listón que le dejó Emery. Y aunque ya no estén ni un artillero como Gameiro, ni un pulmón de lujo como Krychowiak, ni un jugón como Banega, bastan la movilidad de Vietto, la solidez de N’Zonzi y la fantasía del Mudo Vázquez para hacer olvidar el excelente legado que heredó el entrenador argentino. Con estos mimbres, raro resulta que los sevillistas no ganaran en El Molinón, aunque sumar un punto en Gijón que sirve para ser colíderes de La Liga es un balance satisfactorio. Solo pueden lamentar la lesión de Nasri, sin duda su jugador más en forma.
LA FICHA TÉCNICA
Sporting: Cuéllar; Lillo, Jorge Meré, Amorebieta, Canella; Moi Gómez (Lora, minuto. 80), Sergio Alvarez, Nacho Cases, Isma López (Burgui, min. 68); Viguera y Čop (Ndi, 68).
Sevilla: Sergio Rico; Mariano, Carriço, Vietto, Nasri (Iborra, minuto. 45), Ben Yedder (Sarabia, min. 73), N’Zonzi, Vitolo, Franco Vázquez, Rami y Mercado.
Goles: 0-1: minuto 4, Vietto. 1-1: minuto 19, Moi Gómez.
Árbitro: Iglesias Villanueva (Comité Gallego). Amonestó a Isma López, Cuéllar, Duje Cop, Moi Gómez, Nacho Cases, Amorebieta por parte del Sporting; a Mercado y Carriço, por parte del Sevilla.
Incidencias: 23.803 espectadores en El Molinón en una jornada nubosa.



























