Prandelli se estrena con una victoria en El Molinón gracias a un doblete de Mario Suárez, el pichichi del conjunto de Mestalla en las primeras jornadas. Malas sensaciones del equipo de Abelardo, que cae a las últimas posiciones.

El Valencia de Prandelli ganó en El Molinón y el entrenador italiano, al igual que Ancelotti, se estrena en La Liga española con un triunfo.
Vuelta a las andadas. Después de un par de temporadas balsámicas, con el ascenso y la permanencia en el recuerdo, el Sporting nos vuelve a trasladar a las convulsiones de antaño. A la temporada del descenso con Clemente (curiosamente con Abelardo como segundo entrenador) y, sobre todo, a la era Sandoval, cuando los sportinguistas se hacían cruces al ver el desbarajuste y caos táctico que era aquel equipo hecho con retales venidos de aquí y de allí. Pues hemos vuelto a eso, señores. Decir lo contrario o poner paños calientes con forma de excusas es mentir, por mucho que le fastidie al míster gijonés.
El único equipo que jugó este domingo en El Molinón fue el Valencia. En el estreno de Cesare Prandelli, el equipo mantuvo las señas de identidad que apuntaló Voro en los tres partidos que le tocó dirigir mientras Lim y sus directivos se afanaban en la búsqueda de un nuevo entrenador. A base de inteligencia y conocimiento para optimizar sus recursos, Prandelli recetó sentido común, coherencia y efectividad a sus hombres, que respondieron con profesionalidad a la receta de su nuevo míster para sumar sus tres primeros puntos como técnico valencianista. Un inmejorable estreno para alejarse del descenso y meter de lleno en ese lío a los sportinguistas.
Mucho tienen que mejorar las cosas en los próximos partidos para los de Gijón. El Sporting no juega a nada, es un equipo sin identidad ninguna, sin personalidad, que ha renunciado por completo a las señas de identidad que le hicieron volver a Primera y consolidarse en la máxima categoría. En ello tendrá mucho que ver haber fichado a 13 futbolistas y haber perdido a otros 13, la mayor parte de ellos de la cantera. Ya no es el equipo de los guajes, es una banda de retales como ya lo fue en la época de Sandoval y en la del último descenso, aunque es discutible que aquel Sporting fuese peor que éste. Recuérdese que aquel terrible curso terminó con Javier Clemente en el banquillo después de la penosa destitución del añorado Manolo Preciado a finales de enero de 2012. Muchos males empezaron ahí. Parecían superados por las agallas de los neños de Mareo, pero los paisanos de esta temporada no están actuando como tales.
Desde la portería, con un impotente Cuéllar, a la delantera, donde Carlos Castro y Čop intentan sacar petróleo del pozo sin fondo que es el caudal ofensivo de este equipo, el Sporting es una lágrima que transmite unas sensaciones lamentables y deja señalados a unos cuantos jugadores.
Da grima ver a Lillo en el lateral derecho y no a Lora (visto que Douglas no está y eso que se le espera); Amorebieta comete pecados de novato a sus 31 años y la prueba es la amarilla de pardillo que vio ante el Valencia en el último minuto y que deja a Abelardo con un solo central puro (Meré) para afrontar en Granada la primera final de la temporada tras la lesión de Babin; Isma López es una mina en ataque y un coladero atrás, de manera que quizá el míster de Pumarín debería plantearse la posibilidad de ubicarlo como extremo zurdo; Sergio Álvarez está perdidísimo en la medular y eso se reflejó en el lamentable despeje que regaló el gol de la victoria a Mario Suárez a la salida de un balón parado; Rachid no se termina de acoplar al equipo después de no haber tenido apenas pretemporada; Afif es un expediente X; seguimos sin saber qué aporta Borja Viguera para justificar su llegada a última hora en el mercado estival, y mucho menos para ser extremo diestro; o qué tiene Burgui que no tengan Carmona o Ndi, inexplicablemente descartados por Abelardo para la cita contra el Valencia, igual que Nacho Cases, al que sorprendemente condenó a chupar banquillo. Demasiados dimes y diretes, demasiadas filias y fobias, que lleva a algunos sportinguistas a preguntarse: ¿Dónde está nuestro Sporting, que nos lo han cambiado?
En resumen, hemos vuelto a la época de los Ayoze, Ricardo León, Casquero, López Garai, Scepovic, Lekic… De los fichajes inexplicables, los misterios por resolver, las penalidades para crear ocasiones y las agonías para no encajar goles. Solo en Vitoria, y de milagro, dejó el Sporting su portería a cero esta temporada, pues ha encajado 18 tantos y es el segundo más goleado de la categoría, solo por detrás del Granada (23), casualmente el próximo rival sportinguista. Los números son aterradores y evidencian que Abelardo desarmó el armazón que tanto costó armar cuando tomó en 2014 las riendas de este equipo. Si entonces se abrazó a la cantera para que la entidad sobreviviera, ¿por qué ahora reniega de ella? Es un gran misterio que habrá que ver si será capaz de resolver antes de que sea demasiado tarde porque el tiempo apremia, el Sporting ya está en descenso y cunde la desesperación en un amplio sector del sportinguismo.
Suárez adelantó muy pronto a su equipo y Castro empató justo antes del descanso
El Sporting presentó dos novedades significativas en su once: la presencia de Rachid en el centro del campo en lugar de Nacho Cases y la vuelta de Carlos Castro a la punta del ataque para formar con Čop la pareja ofensiva. En el Valencia, el primer once de Prandelli no difirió mucho del que venía utilizando Voro; el dibujo táctico (1-4-2-3-1) fue el mismo y las únicas variaciones fueron porque Mangala (banquillo) y Nani (sin convocar) vienen de lesión, en su lugar salieron Garay, que reapareció después de estar lesionado, y Santi Mina.

Mario Suárez abrió la lata en El Molinón y batió a Cuéllar con un certero remate desde la frontal del área.
La atrevida apuesta ofensiva de Abelardo en este partido casi saca el primer premio del día a los dos minutos con un remate a un palmo de la portería, en el segundo palo, del reaparecido Carlos Castro que se marchó desviado por muy poco cuando Diego Alves se afanaba en recolocarse en la raya de gol. El premio lo obtuvo Prandelli en la primera llegada de su equipo; el Valencia marcó a los seis minutos en una rápida transición tras recuperar el balón en campo contrario, Rodrigo se dejó caer a la derecha y desde ahí puso un centro raso y templado al corazón del área, Parejo lo leyó perfectamente y dejó pasar la pelota de forma magistral para que Mario Suárez rematara la jugada con un pase a la red engañando a Cuéllar como si fuera un penalti. Segundo gol del mediocentro en esta Liga, también a domicilio, después de estrenarse marcando el gol de la victoria en Butarque contra el Leganés.
Tras el gol de Mario Suárez se intentó estirar el Sporting, pero sin crear ocasiones de peligro sobre la portería de Diego Alves. El Valencia no se sintió especialmente agobiado por el mayor dominio de la posesión por parte de los locales, que fiaban sus opciones a las llegadas por ambas bandas, en especial de Víctor Rodríguez por la derecha. No se podían despistar los sportinguistas porque los valencianistas creaban peligro desde ambas bandas, en especial desde el costado derecho, donde Cancelo rozó el segundo con un disparo cruzado que se perdió a un palmo de la portería de Cuéllar. Creaban mucho peligro los visitantes por la banda izquierda del Sporting, donde Isma López pasaba muchos apuros para contener las acometidas rivales.
Siempre mejor en ataque que en defensa, Isma López se arrancó antes del descanso con una de sus habituales subidas. Sirvió un centro medido al corazón del área y allí estaba Carlos Castro para rematar de cabeza el preciso envío del navarro. Buen gol del cazador de Ujo, ganándole la posición totalmente a Aderlan Santos y estrenándose así en la presente campaña. Así encontró recompensa el Sporting a su mayor dominio de la pelota y a la constancia en entrar por ambas bandas, rompiendo así el entramado defensivo de los hombres de Prandelli, demasiado encerrados atrás dejando como un islote a Rodrigo en el ataque. Suerte tuvo el Valencia de que el empate llegase justo antes del descanso, porque el Sporting cada vez acechaba más.
Decidió Mario ‘Pichichi’ Suárez
En la reanudación, el partido discurrió por los cauces de la igualdad, siempre al gusto de los de Prandelli, que prefieren que el juego se desarrolle por fuera y no por dentro. Así se amontonaron hombres en la zona central, se travó el fútbol y las ocasiones no acababan de llegar. Solo a balón parado, justo después de la entrada de Bakkali por Santi Mina, desniveló la balanza el Valencia. Colgó Parejo la falta directamente al interior del área, un nefasto cabezazo hacia dentro de Sergio Álvarez, como si fuera un valencianistas más, le dejó el balón a placer a Mario Suárez en el segundo palo para que éste fusilara a Cuéllar. Tercer gol del mediocentro fichado el verano pasado, autor de los tres últimos goles valencianistas en La Liga y máximo goleador ché en el presente torneo.
El juego duro y las constantes interrupciones fueron el arma secreta del Sporting para intentar remontar, siempre confiando en sorprender al Valencia a la contra o en algún balón parado. Solo un leve remate de cabeza de Amorebieta a centro de Borja Viguera inquietó mínimamente a Diego Alves, que despejó sin problemas a córner. Precisamente, los saques de esquina fueron el principal recurso de los hombres de Abelardo en los últimos minutos. A la desesperada. Tanto, que casi sorprenden los valencianistas en un contraataque después de una subida de Cuéllar. Los locales querían que el partido se convirtiera en un correcalles y los visitantes intentaban sorprender a la contra, siempre basculando sobre todo al costado derecho, desde donde Cancelo creaba muchos problemas y puso a prueba al portero local, que sacó bien el remate del lateral portugués por el primer palo.
Lo último ya fue un «quiero y no puedo» de un Sporting que terminó colgando balones a la desesperada, ya fuera desde el extremo derecho, con Borja Viguera descolgado inexplicablemente a esa posición, o a través de saques de esquina. El desbarajuste táctico de Abelardo y la falta de claridad ofensiva no rompieron el buen entramado defensivo del Valencia, que se acabó llevando los tres puntos en un buen estreno de Prandelli.
LA FICHA TÉCNICA
Sporting: Cuéllar, Lillo, Jorge Meré, Amorebieta, Isma López, Sergio Álvarez, Rachid, Moi Gómez (Burgui, m 70), Víctor Álvarez (Afif, m 78), Carlos Castro y Cop (Borja Viguera, m 63),
Valencia: Diego Alves, Montoya, Garay, Santos, Gayá, Mario Suárez, Enzo Pérez, Cancelo, Parejo, Santi Mina (Bakkalim m 63) y Rodrígo (Medrán, m 90)
Goles: 0-1, m.7: Mario Suárez. 1-1, m.40: Carlos Castro. 1-2, m.65: Mario Suárez.
Árbitro: Munuera Montero. Mostró tarjeta amarilla a Rachid (m. 22), Cop (45), Burgui (75), Bakkali (79) y Amorebieta (90).
Incidencias: 25.309 espectadores en El Molinón.





























Un Comentario
Pingback: El Sporting deja escaparse vivo al Sevilla | Cronómetro Deportivo