Los Warriors están 2 a 0 y casi no nos ha dado tiempo a analizar una serie que se encamina hacia una resolución por vía rápida, que los maltrechos Spurs difícilmente van a poder evitar, ya sea en 4 o 5 partidos.
Anoche los Warriors fueron ellos mismos, mientras que los Spurs fueron, la ausencia de Leonard. Curry lideró un primer cuarto que dejó medio partido resuelto, y sentencio en el segundo la otra mitad del encuentro. A partir de ahí, muchos minutos para los suplentes, y un intercambio de canastas que aún hizo aumentar más las diferencias.
Lo que la serie asegura, es que el tercer partido no va a parecerse en nada a los dos anteriores.
Ojo a este extraterrestre calentando. Infalible en los tiros desde la línea imaginaria de '4 puntos'. #StephCurry https://t.co/RlSDCefpBs
— Gusini Solano (@GusiniSolano21) May 15, 2017
San Antonio Spurs 100-136 Golden State Warriors
(0-2)
El marcador lo dice casi todo. Triste imagen de unos Spurs, que ya fueron sacados de algún partido anteriormente por los Rockets. Los Warriors enchufaron de tres como no lo habían hecho en toda la post temporada, y las diferencias comenzaron a crecer hasta la paliza. 44 a 72 al descanso, poco más que decir, y tras la reanudación, McCaw (18 puntos 3 rebotes 5 asistencias y 3 robos), Livingston (10), Clark (10), McAddo (9 y 5 rb)… fiesta en la bahía. Los 13 puntos de Bertans sin fallo, o los 21,4 minutos de media del quinteto titular de los Spurs, dicen todo lo que no se ha dicho ya… medio partido fueron minutos de la basura, divertidos minutos, pero de nula importancia.
El dato: 63 a 53 en puntos para el banquillo Warrior, fue el día de los suplentes. Curioso, que pese al marcador, los Spurs cogiesen 22 rebotes de ataque y dominasen la faceta.
La clave: 16 robos de balón y 39 asistencias, los Warriors volaron a una velocidad más que su rival.
MVP. Stephen Curry. 29 puntos 7 rebotes y 7 asistencias, 6 de 9 en triples y 3 robos, fue el máximo exponente de la afinada puntería de todo el equipo.



























