La cronoescalada a dos puertos de segunda categoría deja la tercera victoria del cada día más solido líder, pero Contador y ‘Purito’ rozan la machada y minimizan a escasos segundos la pérdida con el británico del Sky
Carlos Oleagoitia (@oleagoicarlos)
Llano inicial, subida, bajada, subida, bajada y llanito final. Ese era el escenario o el perfil de la decimosétima etapa del Tour, una cronoescalada a dos puertos de segunda categoría en las faldas de los Alpes que exigió a los ciclistas poco más de 50 minutos de esfuerzo y en el que la sopresa estuvo a punto de producirse. Vista la superioridad del líder en esta edición, todo lo que no fuera una victoria holgada de Froome (Sky) iba a ser inaudita, pero las ilusiones y esperanzas de sus rivales se redujeron a emparejarse al británico y no salir con la moral comida en la antesala de tres etapones en la mítica cordillera que linda entre Francia, Suiza e Italia. Se hundieron los dos holandeses del Belkin, Mollema y Ten Dam, que se despidieron de opciones de podio, los Movistar Valverde y Quintana se mantuvieron en su línea, en segundo plano pero con chispa aún y los verdaderos ganadores morales fueron otros dos españoles, un ‘Purito’ Rodríguez (Katüsha) que se adaptó a las circunstancias genialmente a 10 segundos del triunfo, y un Contador (SaxoTinkoff) que por solamente 9 segundos no se llevó al primera victoria española en este Tour, mientras que en esta ocasión el maxiespecialista Tony Martin (Omega) optó por no disputar la crono para ganarla, quizás por su dureza y escasez de tramos para lanzar la cabra.
El radiante sol de los últimos días dejó paso a fases de una fina lluvia que no deslució la carrera pero que si mojó la carretera lo suficiente para que en las dos bajadas los ciclistas echasen mano al freno más de la cuenta. Una jornada más, del Euskaltel apenas se tuvieron más noticias que una crono aceptable que mantuvo segundo (aunque acabaría el 14 ) a un Ion Izagirre (Euskaltel) compitiendo rabioso el mismo día que su hermano Gorka no tomó la salida debido a un malestar gripal, pero sería el estadounidense Van Garderen (BMC) el primero en mandar sobre el crono y quien se mantuviera en lo más alto hasta que empezaron a llegar los favoritos. Con la táctica de cambiar de bicicleta en el alto del segundo puerto, con 12 kilómetros por delante de bajada y llano para así aprovechar la aerodinámica de una máquina con manillar de triatleta, casi todos los ciclistas mejoraron sus tiempos en la final, excepto el pinteño, que optó por realizar toda la crono con la misma bicileta y por lo menos logró el premio de alzarse al segundo puesto de la general, aunque siga a más de cuatro minutos y medio.
Los españoles se mostraron toda la etapa como los dominadores en los pasos intermedios, con Valverde (Movistar), ‘Purito’ (Katüsha) y Contador (SaxoTinkoff) batiéndose los tiempos del otro. El compañero del pinteño, el checo Kreuziger (SaxoTinkoff), que tampoco cambió de montura al paso por la segunda cima, también completó una excelente crono siendo cuarto a 23 segundos de la imbatible bala inglesa, y se auparía hasta la tercera plaza, arriesgando lo justo y esquivando toda la mala suerte que tuvo el galo Peraud (AG2R), que estaba completando un gran Tour siendo noveno en la general pero que a la mañana, reconociendo la crono sufrió una caída, fracturándose la clavícula derecha y en un acto de valentía intentaría completar la etapa, encima a tope, disputándola, hasta que una mala curva mojada y llena de pintadas a kilómetro y medio del final le maldijo de nuevo: mimetizándose con el asfalto se dañaría la misma clavícula de horas antes y le forzaba al abandono, dejando a Francia sin representación de lustre en el top 20 de su gran carrera y que aún lloran el abandono ayer de la promesa descubierta el año pasado en esta misma ronda, Thibaut Pinot (Française Des Jeux).
La incertidumbre de la victoria se mantuvo hasta la recta final, donde primero ‘Purito’ (Katüsha) y después Contador (SaxoTinkoff) soñaron con obtener la victoria, pero el meteoro Froome (Sky) demostró una ambición sin límites, y aunque no tuviese necesidad de arriesgar dada su enorme renta en la general, llegó a tiempo de levantarles la etapa a sus rivales hispanos por un puñado de segundos, pero que deja a éstos rumiando la sorpresa al no verse tan vapuleados camino de los Alpes. Las ganas de innovar de los organizadores del Tour en su edición del Centenario hacen que la última semana de la carrera concentre seguidas, del tirón, tres grandes etapas con otros tantos finales en alto los próximos días. Para empezar, la decimoctava etapa llevará a los ciclistas mañana jueves 18 de julio de Gap al mitiquísimo Alpe d´Huez en 172 kilómmetros con tres puertos de segunda categoría secundando a un doble paso por la gran subida de las 21 curvas de herradura, unos 13,8 kilómetros finales con un 8,1% de pendiente que según la tardición dicta que quien sale de líder de su cima gana en París; solamente en dos ocasiones no se cumplió esta máxima y esta no parece que vaya ser la tercera ante el dominio de Froome (Sky), pese a los rayos de esperanza dejados por la crono de hoy en el buen papel de los españoles, que van a más con el paso de los días.
El Tour de Francia 2013 al detalle.



























