Si, es una realidad, ha vuelto uno de los mayores entretenimientos para la sociedad española. Ha vuelto el culpable de que un día estemos con ganas de comernos el mundo, o de que no queramos hablar con nadie. Si, ha vuelto La Liga, pero no el fútbol.
No es un artículo para decir que no se debería a ver iniciado La Liga, aunque lo llegara a pensar en algún momento. Hay mucha gente que vive de esto, y no sólo futbolistas. También viven de esto periodistas, técnicos de sonido, cámaras, utilleros, dependientes de tiendas de los clubes, transportistas, empresarios… Y desgraciadamente gran parte de estos empresarios, quieren hacer desaparecer la esencia de este deporte, la pasión y el sentimiento del aficionado. Y sin ir más lejos, el gran culpable del intento de desaparición de esto se llama Javier Tebas.
Los valores de Javier Tebas
Javier Tebas, es el típico estereotipo de hombre que tiene como prioridad ganar de dinero. Como bien sabréis es el presidente de La Liga, y sabe de sobra que para llenarse los bolsillos hasta que se le vayan cayendo billetes de 500 al suelo, tiene que deshacerse del aficionado apasionado. Por mucho que diga que quiere llevarse la competición a otros países para fomentar la cultura del fútbol, que suena muy bonito, lo que en realidad quiere decir es: “Hola, os voy a cobrar el triple de dinero del que se cobra en España por ver un partido de fútbol. Y además, voy a hacerme amigos de jeques y magnates para ver si con suerte se hacen con algún club y hacen con el lo que yo quiera”. Aunque en realidad tampoco hace falta, ya tiene “amigos” en las directivas de todos los clubes.
El propio Tebas dijo en su momento que lo más importante en el marco económico para La Liga era que el FC Barcelona y el Real Madrid estuviesen siempre arriba, que ganasen los dos siempre. Es muy curioso que los madridistas se quejen de posibles favores a los culés y a la inversa. Es muy curioso que en las gradas se oigan “estoy hasta los h***** del Barça y del Madrid”, con todos mis respetos a los aficionados de ambos equipos, ellos no tienen la culpa, y no estoy diciendo que sean los más beneficiados, no soy árbitro, pero es muy curioso que los aficionados de “ los otros 18” coincidan. Es una falta de respeto que los clubes que más dinero tengan son los que más reciban en el reparto de derechos televisivos. Tiene como referencia la NBA, pero debe ser que no ha visto la parte del límite salarial, y la política de traspasos que favorece la igualdad económica entre todos los equipos de la competición.

Los aficionados, los más perjudicados
También se oyen “Tebas vete ya”, en la mayoría de los estadios. Pero aquí Don Javier, tiene un as en la manga. Si en el Metropolitano caben 69.000 y lo cantan 69.000, han sido los ultras o la grada de animación (que para él es lo mismo), que son como mucho 5.000 (el debate ultras si, ultras no me lo guardo para otro día). Es decir, si mi abuela canta “Tebas vete ya”, o es ultra, o es que los ultras tienen una voz tan grave y fuerte que suenan 10 veces más de lo normal. Por lo tanto, sanción para el club, que lanza distintas amenazas a sus aficionados por defender la dignidad del propio club. Es algo que no tiene ningún sentido, las directivas atentan contra la dignidad de su propio club. No tiene sentido, salvo si recordamos que Javier Tebas tiene muchas amistad€s. En cualquier liga del mundo normal, Javier sólo por esas declaraciones en los que mencionaba al Madrid y al Barcelona, ya estaría fuera del cargo.
Para rematar la faena, Javier trata como delincuentes a los aficionados que se ganan la vida por ver en directo a su equipo. No han cometido delito alguno, simplemente son gente que siente el fútbol de verdad, que se siente representados en unos colores, que se deja la garganta, que canta llueva, truene o nieve. Que traes la pancarta de una peña, pues multa porque tapas la publicidad de las vallas, que llevas tu bandera, multa no vaya a ser que seas campeón del mundo de jabalina y le des con el mástil a un jugador, o porque le tapas al turista que solo quiere ver el partido, y está preparado para grabar (ya hablaré de la internacionalización). Bueno, tampoco puede publicarlo en redes, porque La Liga te lo elimina. Las pérdidas económicas, serán escalofriantes para la competición si los usuarios de Twitter, ven la repetición de una jugada polémica que dura 1 minuto como mucho. Amenaza con multas a los clubes si no llenan la parte del graderío que la cámara siempre enfoca, pero claro esto evidentemente lo hace solo para quedar bien. Los horarios y los partidos están hechos para que los vea el público internacional, le daba exactamente igual que sea laborable los lunes y los viernes. Le daba y le sigue dando exactamente igual la gente que le diese una insolación por ver un partido que se disputase en horas no recomendadas para estar en la calle a pleno Sol.
Pasión vs dinero
Pero por suerte, la pasión del aficionado puede con la de los empresarios, ansiosos por bañarse en dinero a base de cargarse la esencia del fútbol y tratar como delincuentes a los que realmente hacen grande este deporte. Aunque realmente los que deberían ser tratados como tal son los que están en el palco. Políticos corruptos, presidentes que callan y maltratan a sus aficionados por cuatro perras, familias que se hicieron con un club de forma ilegal (se supo todo cuando el caso quedo prescrito),etc. Como he dicho, la pasión puede con el dinero, y los aficionados no se rinden. Demuestran fin de semana si y fin de semana también, el orgullo que sienten por ser de su equipo y el sentimiento que hay. Cerezo dijo que el sentimiento en el futbol se tenia que perder, meses después el club sacaba una camiseta que decía “el triunfo de un sentimiento”. También decía que se acostumbrarán al nuevo escudo, y están haciendo ofertas nunca vistas, porque no venden, y ya se ha anunciado que volverá en una de las equipaciones en una de las próximas temporadas. Y si, el nuevo escudo también es producto del ansia por ganar dinero.

Él fútbol es un negocio que mueve cada vez más dinero. Era impensable hace 20 años que un club pudiese pagar 120 millones por un jugador joven que simplemente es una promesa mundial. No niego que se pueda hacer negocio con el fútbol, pero tiene que haber un límite. Los jugadores cada vez cuestan más y los aficionados están cada vez más ahogados ante la subida constante de precios y abonos. No es normal que la entrada más barata para ver un derbi sea cercana a los 100 euros. Se lo estás haciendo pagar a gente que puede hacer ganar un partido. Pero ya sabemos que aquí lo que prima es el dinero.
Y a todo esto es lo que llama Javier Tebas “la mejor liga del mundo”, desigualdad, maltrato al aficionado y “todo por la pasta” como lema personal.



























