Por @vyktor1986
El Martínez Valero presentó un excelente ambiente, a pesar del precio de las entradas, registrando un casi lleno en el estadio ilicitano. Llegaba el primero de los grandes al estadio del Elche y Fran Escribá buscó reforzar su centro del campo, dejando en el banquillo a un delantero como Boakye y dando entrada a Javi Márquez.
El partido comenzó con un Elche bien organizado, que planteó un partido duro. De hecho, las primeras acciones destacables del partido fueron dos duras entradas de Damián Suárez y Manu del Moral. Con el paso de los minutos, el Real Madrid fue asentándose en el choque y gracias a una mayor posesión de balón su dominio del partido era cada vez mayor. Mientras, por su parte, el equipo local basaba su juego en robar la pelota y salir rápido a la contra.
Las primeras ocasiones visitantes llegaron en las botas de Cristiano, pero las mejores oportunidades, en este principio de partido, correspondieron a un motivado Elche. La más destacable fue un zurdazo de Javi Márquez desde dentro del área, que no llegó a las mallas por una gran intervención de Diego López.
Pasado el primer cuarto de hora de partido, el equipo local comenzó a estirar sus líneas y empezaba a quitarse el dominio visitante de encima. Cabe destacar en este tramo de partido a un hiperactivo Javi Márquez. A pesar de ello, el Real Madrid continuaba llegando con peligro y la conexión Ronaldo e Isco comenzaba a carburar.
Transcurrida media hora de partido, el omnipresente Javi Márquez tuvo una clara ocasión tras una gran jugada por la derecha de Carles Gil, pero su volea salió mordida por encima del travesaño. Poco después de esta gran ocasión, tras una gran contra del Elche, Coro encaró a Sergio Ramos, que ya tenía una amarilla y éste acabó derribando al delantero del equipo ilicitano, en una jugada en la que todo el equipo pidió la segunda amarilla para, el hoy, capitán madridista. Las airadas protestas locales acabaron con una amarilla para el central Botía.
No obstante, a pesar del mayor dominio en este tramo de partido por parte del Elche, el Real Madrid necesita muy poco para crear peligro y un gran pase de Modric a la espalda de Damián Suarez permitió a Di María rematar desde dentro del área, pero su ocasión fue solventada por Manu Herrera, cuyo rechace no fue aprovechado por ningún jugador visitante.
El final de esta movida primera parte fue una serie de trifulcas y faltas protagonizadas por jugadores de ambos equipos.
La segunda mitad fue un calco de los primeros minutos de partido, un Real Madrid dominador y un Elche bien juntito, buscando salir rápido en contragolpe. Todo cambió en el minuto 5 de la segunda parte, cuando tras una discutida falta, Cristiano adelantaba a los visitantes con un golpeo que pasó entre la barrera y cuyo bote sorprendió al portero ilicitano. Este latigazo del portugués suponía un alivio para los madridistas en un partido en el que no conseguía carburar su juego, en gran medida, debido al buen partido de los locales.
Con el 0-1 en el marcador el equipo local comenzó a subir líneas, lo que pareció alentar a la grada y comenzaba un período de dominio del Elche, ayudado por dos atrevidos cambios de Fran Escribá. Fidel y Boakye entraban por un desafortunado Manu del Moral y un gran Javi Márquez. Estos cambios permitieron al Elche encerrar, por momentos, al Real Madrid en su propio campo.
De hecho, según avanzaba el partido la dinámica del encuentro cambió por completo. Ahora era el Elche quién dominaba y el Real Madrid buscaba su arma favorita, el contragolpe. De hecho Ancelotti contribuyo a esto con dos cambios bastante defensivos, ya que Isco y Modric dejaban su puesto a Illaramendi y Carvajal.
Poco a poco el empuje ilicitano se fue transformando en ocasiones. El gran protagonista de estos últimos minutos por parte de los locales fue un inconmensurable Carlos Sánchez, que demostró una gran personalidad y un gran toque de balón.
Las mejores ocasiones locales en estos últimos minutos correspondieron a Boakye y Aarón cuyos disparos salieron fuera por poco.
En los últimos minutos, cuando nadie se lo esperaba el encuentro se volvió loco. En el minuto 91 un error defensivo del Real Madrid, permitió a Fidel coger la espalda de Arbeloa y su buen centro fue introducido en las mallas por el delantero Boakye. El Martínez Valero enloqueció, pero nadie se esperaba lo que venía a continuación. En el minuto 93, tras un córner, un forcejeo entre Pepe y Carlos Sánchez fue decretado como penalty por Muñiz Fernández y Cristiano no desaprovechó la oportunidad y dio la victoria al equipo visitante desde los once metros.
El partido concluía con una gran bronca por parte del público, muy enfadado con la actuación arbitral, centrando los focos de sus protestas en las polémicas de la posible segunda amarilla a Ramos y el discutido penalty a Pepe.
La conclusión de este partido es que el Elche mereció algo más, pero la pegada del Real Madrid y la polémica arbitral hicieron que los locales se fueran de vacío. Aunque, la parte positiva es que con esta intensidad el equipo ilicitano no tardará en conseguir su primera victoria en la Liga.




























