Por Carlos Rodríguez (@carlosrsp87)
La victoria blaugrana de hoy en el estadio de los Juegos Mediterráneos entrará en la historia porque supuso el séptimo triunfo consecutivo de los hombres de Gerardo Martino, que han firmado el mejor arranque azulgrana en la Liga en sus más de cien años de vida. Los azulgrana llevan 21 puntos de 21 posibles, pero se marcharon de Almería con un sabor agridulce: el triunfo se cobró un precio muy alto, porque a la media hora Messi cayó lesionado.
El Barça arrancó dominando la posesión pese a que el Almeria salió bien. Iniesta y Piqué pusieron en apuros a Esteban. Pero el que abrió el marcador fue el de siempre: Messi, con un golazo. Pero al cabo de unos minutos llegó el susto: el crack argentino se acercó al banquillo a hablar con Martino aquejado de unas molestias que le obligarían a retirarse antes de tiempo del encuentro y que hizo saltar las alarmas blaugranas.
Desde el cambio, el conjunto blaugrana bajó el ritmo y tuvo que aparecer Valdés para salvar a su equipo una vez más respondiendo con una gran parada al disparo a bocajarro de Rodri. Así se llegó al descanso, con la lesión de Messi alarmando al vestuario culé.
Arrancó el segundo tiempo y se empezó a ver al Barça del año pasado, el del toque y el que hacía de su posesión su mejor aliado. En una jugada en la que participó todo el equipo al primer toque, llegó el cuero a Fábregas, que dio un magistral pase a Adriano para que este sólo tuviera que empujar el balón. Partido resuelto, así que el Barcelona decidió no forzar más la máquina y dejar pasar los minutos. Aunque tuvo opciones de aumentar mas la ventaja en las botas de Bartra y Tello. El Almeria intentó maquillar el resultado pero se topo con un enorme Valdés, que sigue en un gran estado de forma.



























