AITOR PLAZA (@AitorPlaza1)
Villarreal y Málaga empatan a uno en un partido con poco fútbol. Bruno adelantaba al submarino amarillo pero Welligton en el 93 daba oxígeno a Schuster rescatando un punto.
Dos equipos en situaciones muy distintas se daban cita en el Madrigal. El Villarreal, recién ascendido, parece no haber pasado por la categoría de plata visto el nivel que está mostrando esta temporada, en puestos champions y consiguiendo un empate ante un equipo enrachado como el Atlético de Madrid. El Málaga en cambio es el caso contrario, después de casi besar la gloria el año pasado en aquellos cuartos de final frente al Dortmund, se encuentran ante una temporada muy difícil en la que como ya dijo Schuster en la presentación: “Nos va a tocar sufrir”.
El técnico alemán no podía contar con una de las insignias de este equipo, Portillo ya que fue expulsado en la anterior jornada liguera. Por otro lado, recuperaba a Gámez y lo devolvía al lateral. La baja del joven jugador malagueño obligaba a cambiar el 1-4-2-3-1 por el 1-4-1-4-1 con Camacho sustituyéndolo y ejerciendo de ancla entre la defensa y el centro del campo. Marcelino para el encuentro recuperaba al que quizá sea la estrella del submarino amarillo, Gio Dos Santos, que pese a su regreso no entraría de inicio. Solo dos cambios planteaba el técnico asturiano respecto a la última jornada, Aquino y Costa entraban por Hernan Pérez y Jokic respectivamente en el once titular.
El partido comenzaba con un Málaga atrevido que presionaba a los jugadores del Villarreal impidiendo que estos consiguieran encontrar su habitual juego de posesión. El balón era dominio de los malacitanos llegando a rondar incluso el 60%. Desde la banda Marcelino se mostraba disconforme con lo que veía en el campo pero todo iba a cambiar a partir de la lesión de Samu, uno de los más atrevidos con la pelota en los pies. Samu se retiraba y en su lugar entraba un desconectado Fabrice Olinga. A partir de esta interrupción el partido iba a cambiar por completo. El submarino amarillo daba un paso al frente y se hacía con el balón. Bruno dominaba el centro del campo y las internadas de Cani, unidas a la velocidad de Uche, Pereira y Aquino, comenzaba a hacer daño a la defensa andaluza. En una jugada ya sin aparente peligro Jauma Costa se anticipa a Olinga, se la pasa a Cani que asiste a Bruno para que defina con mucha clase. Era el minuto 32 y la tónica del encuentro no iba a cambiar ya hasta el descanso. El Villarreal dominaba y el Málaga no conseguía reaccionar ni al gol, ni a la inesperada lesión de Samu.
Tras el descanso el equipo de Schuster volvía a intentar robar la posesión al Villarreal pero estos ya habían aprendido de lo ocurrido en el primer cuarto de hora del partido y no cedían con tanta facilidad. Ante la fuerte presión del Málaga los locales buscaban la velocidad arriba y los huecos. Pronto ambos entrenadores iban a hacer sendos cambios. Gio entraba por Pereira buscando así mantener más el balón, y Morales lo hacía por Tissone. El chileno posee un gran disparo y ante la falta de pegada del equipo por las bajas Schuster buscaba la posibilidad del lanzamiento lejano. Poco después quien iba a probar desde la distancia no iba a ser Morales, sino Eliseu obligando a Asenjo a intervenir, el rechace lo recogía el chileno que, pecando de egoísmo, chutaba a puerta en lugar de asistir a Juanmi, que se encontraba solo. El balón acababa en corner. Marcelino veía que el Málaga dominaba y que su equipo sufría y decidía meter más músculo en el centro del campo con Pina en lugar de Trigueros. Las malas noticias se multiplicaban para los andaluces que si ya comenzaban el partido con la enfermería con el cartel de completo, primero Samu y más tarde Darder se sumaban a la lista. El partido era una concatenación de errores, acumulando pérdidas ambos equipos. Hernán Pérez entraba por Uche para fomentar esa búsqueda de espacios a la espalda de la defensa malagueña. En el 89 Gio obligaba a intervenir a Caballero con un cabezazo en el segundo palo tras una falta. Un minuto después el mismo protagonista llevaba una contra con maestría y ya en la línea de fondo buscaba el pase atrás a Hernán Pérez pero la zaga andaluza despejaba. Y en el último minuto en un corner botado por Anderson era rematado a la red por Welligton enmudeciendo al Madrigal. Tras el gol del empate el árbitro señalaba el final del partido.
Justo reparto de puntos entre Villarreal y Málaga. Salió fuerte los de Schuster al partido pero el Villarreal en 20 minutos de buen juego se adelantaba. En una segunda mitad de muchas pérdidas, sin grandes llegadas pero con un Málaga más dominante, los visitantes encontraban su premio en la última jugada
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