13 boards & 2 blocks for Biyombo in 17 minutes: https://t.co/gzjpFQdnjb #CAVSvRAPTORS pic.twitter.com/XOX9OZHcci
— NBA.com (@NBAcom) May 22, 2016
Bismack Biyombo, congoleño, de brazos ciclópeos, una auténtica fuerza de la naturaleza, quizá con poca altura para su puesto, pero capaz de subir a los cielos del basket en cada salto; sonríe, vuelve hacia la zona de ataque, y blande su dedo como hiciese Dikembe Mutombo hace años; un no, que niega a Cleveland el 3-0, el pase tan sencillo (veremos si esto tiene continuidad).
Nosotros, el Norte.
El pívot fue dueño y señor del partido, de los tableros, de la noche, y alcanzó un nivel tal que cada tiro de los Cavs parecía que automáticamente se convertiría en un nuevo rebote de Biyombo. Hasta 26 fueron hacia sus enormes manos. Encima se permitió el lujo de taponar a Kyrie Irving, a LeBron James, de machacar el aro tres veces en el último cuarto (no anotó un sólo tiro antes de eso). Una oda al trabajo sucio, en un momento del partido llevaba 0 puntos y 20 rebotes.
Cleveland Cavaliers 84-99 Toronto Raptors
(2-1)
Vídeo. Boxscore.
Guión completamente inesperado, los Raptors no sólo plantan cara, algo que ya vimos durante los dos primeros partidos, sino que terminan ganando el partido, y lo hacen dominando el encuentro de cabo a rabo. Subidos a la espalda de un titánico Biyombo, los Raptors se agarraron a su vez a una defensa muy inteligente de las líneas de pase de los Cavs. LeBron aduce la derrota a la falta de dureza física por su parte, pero realmente en muchos momentos ha dado la sensación de que el reglamento quedaba de lado ante esa supuesta suavidad. El caso es que Cleveland estuvo desconocido, muy por debajo de la exigencia que les planteó el partido, especialmente con unos Love (1 de 9 en tiros, 3 puntos y 4 rebotes) e Irving (3 de 19) improductivos. Los Raptors eran liderados en ataque por DeRozan, Lowry y Joseph, con ráfagas puntuales de Patterson o Carroll los dos jugadores que defendieron a LeBron (además de James Johnson); pero la clave eran los tableros, mucho más abiertos en defensa que de costumbre, se encomendaron al trabajo de Bismack Biyombo en el centro de la zona para apurar dos de las vías de agua más peligrosas de los Cavs: las penetraciones de James e Irving, y el rebote de ataque de Love o Tristan Thompson. El trabajo del poste ex Fuenlabrada fue un paso más allá de la brillantez. Los Raptors demostrarían dureza mental en cada uno de los acercamientos de Cleveland en el marcador, siempre apareció alguien, y el aprtido terminó con los suplentes de los Cavs en cancha.
El dato: Biyombo bate el récord de los presentes play offs y el de la franquicia de rebotes, colosal. Lowry y DeRozan anotaron por encima del 50% por primera vez en lo que va de play off, el resultado, victoria que justifica su temporada y les abre las puertas de la dignidad.
La clave: La presencia de Biyombo significó un +14 en rebotes para los Raptors y que los Cavs tirasen más de tres (41) que de dos (38). Los Cavs no son tan buenos tiradores como parecían ante los Hawks, y el plan B simplemente no ha existido.
MVP. Bismack Biyombo. Está creciendo como ha habido pocos precedentes en la liga; la baja de Valanciunas le hizo parte de la rotación en regular season, y una nueva baja del lituano en play off le puede lanzar a la fama; sus actuaciones valen dinero, se avecinan buenos tiempos para el ex ACB. Anoche hizo historia en los tableros con 26 rebotes, 8 de ellos de ataque. Si bien anotó su primer punto cuando ya llevaba 20 rechaces, terminó el partido con 7 puntos y tres canastas decisivas. Demostró que es uno de los mejores intimidadores de la liga, siempre entre los mejores en tapones por minuto, colocando 4 a los impotentes Cavs. Casi por sí sola su actuación vale un partido, pero si además Lowry (20 puntos) y DeRozan (32) son ellos mismos, todo es mucho más bonito en Canadá.



























