Por Diego García
Fulham y Reading abrieron la jornada en el partido más insulso de toda la semana entre dos equipos que no se jugaban absolutamente nada pero que deleitaron a la grada con goles y más goles para la victoria de los visitantes (2-4). Kanu abrió el marcador, de penalti y ya en la segunda mitad puso su segundo en la cuenta particular. Los 20 minutos finales fueron apoteósicos con 4 goles, 2 para cada equipo. Bryan Ruíz recortó distancias y Le Fondre sentenció. De nuevo Ruíz puso el 2-3, pero Karacan maquilló el marcador a falta de 7 minutos para el final.
El Norwich se metió en problemas tras caer (1-2) ante un Aston Villa que respira aire de Premier League. Los de Paul Lambert se adelantaron con un gol de Gaby Agbonlahor nada más comenzar la segunda mitad. En la primera, vieron como uno de sus hombres clave, Matt Lowton, tuvo que abandonar el partido lesionado. A falta de 15 minutos para el final, Holt puso las tablas en el marcador desde los 11 metros, pero con el tiempo ya cumplido, de nuevo Agbonlahor encontró portería para dar 3 puntos a los villanos que si bien aún no están matemáticamente salvados, sus últimos partidos han dejado al equipo en muy buena posición. Todo lo contrario que el Norwich, que deberá remar a contracorriente para evitar volver a la Championship.
Pero si hay un equipo en peligro ese es el Newcastle. En su visita a Upton Park, las urracas no pasaron del empate (0-0) ante el West Ham menos luchador de toda la temporada. Fue una parte para cada equipo. En la primera, Cissé convirtió un gol fantasma que Phil Dowd no señaló y del que aún se discute si entró o no. En las imágenes, la impresión que da es que el balón sí entra por completo. Ya en la segunda mitad, el dominio de los locales fue arrollador y sólo Gouffran pudo dar los 3 puntos a su equipo, pero su disparo a puerta vacía se marchó rozando la madera tras regatear bien al portero rival. Al final, Carroll tuvo en su cabeza varias opciones de marcar, pero Elliot estuvo brillante. Los de Pardew se meten en serios problemas y una victoria del Wigan en su partido pendiente les haría caer al pozo.
Un Wigan que busca por cuarto año consecutivo obrar el milagro de la salvación. Con la final de la FA Cup en el horizonte, los de Roberto Martínez han vuelto a agarrarse como un clavo ardiendo a la Premier cuando nadie daba un duro por ellos. Justo como llevan haciendo 3 años seguidos. Su visita al estadio del WBA se saldó con un 2-3 a favor en un partidazo que tuvo de todo. Shane Long adelantó a los locales, pero inmediatamente después, Koné puso las tablas en el luminoso. Nada más reanudarse el encuentro, McAuly dejaba sentenciado a los latics, que creyeron en sí mismos y obraron la remontada con tantos de McArthur y del joven McManaman.
Partido sin historia el disputado entre el Swansea y el Manchester City, saldado con 0-0 y todos contentos. En los locales, Michu demostró que lleva semanas fundido y en los visitantes, Mancini volvió a tener un ataque de entrenador dejando en el banquillo a Tévez, que salió en la recta final para ser el mejor. Silva tuvo en sus botas la victoria, pero erró en los metros finales.
En Londres, el Tottenham y el Southampthon tuvieron que esperar media hora más para su encuentro debido al atasco de la capital. Los locales fueron muy superiores durante los 90 minutos, pero se encontraron con un partido cerrado y sin suerte. Hasta que Bale, en el minuto 85, hizo una jugada magistral y su zurdazo se coló pegado al palo para poner el 1-0 final que permite a los suyos seguir soñando con la Champions.
Champions en la que de momento sigue el Arsenal gracias a Theo Walcott y su victoria ante el colista QPR. El inglés volvió a ser el más rápido de la clase y puso el único gol del partido en el minuto 1 gracias a una asistencia de Arteta.



























