El equipo de Zidane resistió en la primera mitad, pero no aguantó en la recta final. Los blancos lucharon pero se encontraron con un Dortmund que supo ponerle los puntos sobre la mesa al campeón de Europa
Tres empates consecutivos. Pensábamos que la Champions iba a romper con la racha de la fiebre amarilla de esta última semana, pero no, volvió a fallar la concentración. Aún asi, el Madrid sacó un punto positivo: recuperó al bicho. Marcó un gol Cristiano y estuvo en el otro. No hay mejor tratamiento emocional para él y para el Madrid, que aún no ha superado su empacho de amarillo. Afeó mucho su final después de domar al Borussia con paciencia y conocimiento de la competición.
En el minuto 86 con el gol de Schürrle, se destapó las verdaderas carencias y virtudes del Madrid. Bale empieza a estar en máximos, Cristiano canalizó en beneficio propio su calentón del sábado, Modric es mitad pulmón mitad cerebro. Pero Benzema y Keylor aún andan de pretemporada, Ramos juega al filo de lo imposible y a Zidane le cuesta poner a Morata. Entró desesperadamente tarde.
Los blancos vuelven a toparse con las míticas leyendas de toda su trayectoria: una vez más un equipo alemán se le traba por el camino. Esa atmósfera, que convierte a un equipo en un batallón, le ha metido muchas veces en el sarcófago. También lo sabe el Borussia, un equipo más templado que aquel sonajero de Klopp, con pretensión de ser el Barça de Guardiola, pero con futbolistas más alejados del Balón de Oro de los que tuvo Pep y sin sus automatismos. Un equipo estupendo con la pelota pero que se desnuda fácilmente en retaguardia, condenado a sufrir y a hacer sufrir. Sus partidos son cine de aventuras.
El Madrid pasó buenos y malos ratos en un campo que es criptonita, a menudo privado de la pelota, expuesto permanentemente a dos bólidos, Dembelé y Aubameyang, y sin biodramina para evitar el mareo de una circulación rápida inducida por el trío Weigl-Castro-Götze, tres futbolistas de muy distinto pelaje pero que mezclan bien. Pero no conectan bien con el balón en los pies. El Madrid no tuvo problemas en superar esa primera línea con Modric y Kroos, evitando el robo cerca del área. El Madrid tuvo mas la pelota en campo contrario, donde el Borussia dominaba la posesión y el Madrid, la contra.
Al cuarto de hora, Modric desactivó con un pase en diagonal la cerca preparada por Tuchel y el Madrid tejió su jugada favorita. La pelota fue de izquierda a derecha con Benzema, Kroos, James y Bale despejando el territorio de enemigos hasta encontrarla pierna de Cristiano Ronaldo. Y ahí, en el último toque, incluso lejos de su grandeza, siempre es fiable. Acabó abrazado a Zidane, al que entre dientes vino a recordarle camino del banquillo del Gran Canaria que para sustituirle es preciso cambiar varias ordenanzas municipales.
El partido no lo cambió, sino un doble accidente. Ramos regaló una falta tonta, producto de una distracción. Lanzada por Guerreiro muy al centro, Keylor no se atrevió a atajar la pelota y su estrafalario despeje golpeó en Varane, que lo llevó hasta la línea de gol. Allí lo empujó Aubameyang. El costarricense se enmendó en la segunda parte.
Del descanso volvió un Borussia con menos gas y un Bale con un buen revestimiento de velocidad y ambición. El partido ya fue del Madrid, que antes de que marcara Varane había lanzado varias salvas, de Cristiano, Benzema y Bale. Pero, como ante Las Palmas, le perdió la autocomplacencia. También cierta parálisis de Zidane, que metió a Morata después del 2-2. Con el partido al galope hubiese restado importancia a esa recta final, que para el Madrid ha pasado de solución a perdición.
Un partido que no deja muy buen sabor de boca al equipo de Zidane. Tanto técnico como el equipo deberán analizar la situación y ponerse manos a la obra cuanto antes, si quieren seguir siendo los campeones de Europa.
Ficha técnica:
XI del B. Dortmund: Bürki, Piszczek, Sokratis, Ginter, Schmelzer; Dembele, Götze, Weigl, Castro, Guerreiro y; Aubameyang.
XI del R. Madrid: Keylor; Carvajal, Varane, Ramos, Danilo; Kroos, Modric, James; Bale, Benzema y Cristiano.
Goles: 0-1, 16′: Cristiano, 1-1, 42′: Aubameyang, 1-2, 67′:Varane, 2-2, 86′: Schürrle
Arbitro: Mark Clattenburg



























