AITOR PLAZA (@AitorPlaza1)
Juventus y Real Madrid empatan a dos en un partido que prometía más fútbol del que se vio. Llorente volvió a marcar a los merengues y Cristiano anota a ritmo de récord.
Aguardaba el martes uno de los duelos más esperados de esta jornada de la Champions League. El Real Madrid visitaba Turín para enfrentarse a la Juventus. Los merengues en esta ocasión vestían de naranja recordando así a la naranja mecánica, aunque no precisamente por el juego. Repetía Ancelotti un sistema que en años anteriores tanto había sido utilizado por Mourinho y siendo criticado por sus detractores, el trivote. Con Xabi Alonso, Modric y Kedhira en el medio, el mister italiano buscaba que sus tres atacantes, Cristiano y Bale en los costados y Benzemá en la punta, no tuvieran grandes obligaciones defensivas. Donde sí sorprendía el técnico madridista era en la defensa ya que Ramos salía de su posición habitual, aunque también salió de ella en el Camp Nou, para ocupar esta vez el lateral derecho, dejando patente la poca confianza que tiene el italiano en sus laterales derechos, sobre todo en Arbeloa, ya que Carvajal jugó el clásico. Por su lado, Conte sorprendía aunque no del todo. Abandonaba su clásico sistema con tres centrales, que generalmente utiliza en la Serie A, y cambiaba a defensa de cuatro, con Cáceres y Asamoah en los laterales y Bonucci y Barzagli de centrales. Volvía Llorente a la titularidad, en detrimento de Giovinco que jugó el pasado fin de semana, para acompañar a Tévez en ataque.
La primera mitad era del equipo local. Un conjunto muy bien plantado sobre el terreno de juego que jugaba al compás que indicaba el Boss, Pirlo. Sorprende que Ancelotti, conociendo tan bien como conoce a Andrea, no pusiera, no ya un marcaje individual sobre él, pero si un jugador que a la hora de presionar impidiese que le llegaran balones a este maestro. Pese a todo, los más destacados en cuanto a labor grupal fueron Pogba y Vidal, ambos a un gran nivel y esta temporada con un buen comienzo en cuanto a registros goleadores. Quien no alcanza su estado de forma es Marchisio, que comenzó la temporada lesionado y todavía no alcanza el ritmo óptimo de partido. El Real Madrid, con el planteamiento hecho por su entrenador, no buscaba las posesiones largas sino hacer daño con la velocidad de sus extremos, Cristiano y Bale, que junto a la pausa, e inhabitual generosidad de un delantero, que aporta Benzemá, últimamente se están convirtiendo en un tridente temible. Pero Conte tenía estudiado esto y ordenaba el repliegue ordenado de su equipo. Antes del descanso llegaría el gol de los italianos. Varane va al suelo en el área y derriba a Pogba que llegaba desde la izquierda. El infalible Vidal anotaba por toda la escuadra, haciendo imposible cualquier intervención de Casillas, que hizo una primera mitad buena pero con algún pequeño error.
La charla de Conte al vestuario se iba al traste a los pocos minutos de comenzar el segundo tiempo. Un error imperdonable, más aún ante un equipo como el Real Madrid, de Cáceres, permitía que entre Cristiano y Benzemá, nueva asistencia del francés, empatasen el partido. El crack luso lleva ya 14 goles en lo que va de fase de grupos, asombroso. Poco después el flamante fichaje veraniego, Gareth Bale, ponía por delante a los merengues con un gol muy “made en Bale”. El extremo galés recibía en la derecha, pisaba área y mandaba el balón al palo corto engañando así a Buffon. 1-2 y la afición de la vecchia signora veía como a los 15 minutos del segundo tiempo les remontaban el partido. Pero tan solo 5 minutos después aparecía el Verdugo Blanco, Fernando Llorente, que marcaba por sexta vez al equipo de la capital. Varane cedía su espalda en un balón aéreo al de Rincón de Soto y este, especialista en este arte, remataba cruzado a la red celebrando con furia su tercer gol como juventino. Ancelotti pese al empate veía bien al equipo e hizo cambios de pieza por pieza, metiendo a Illarra por Xabi Alonso, que a punto había estado antes de marcar si no es por el larguero, y Di María por Bale. Conte haría poco después lo mismo cambiando a sus dos delanteros por otros dos. El partido llegaba a su fin y el Real Madrid conseguía un punto muy valioso, mientras que a la Juventus de no ser por la derrota del Galatasaray de poco le hubiera servido.
Partido entre dos mitos de la competición que finalizó con el reparto de puntos. Se esperaba más de una Juve que necesitaba ganar, no reaccionó bien Conte ante las dificultades. El Real Madrid sigue sin mostrar un gran juego y tiene muchas lagunas atrás, pero su demoledora pegada salva por ahora los muebles de este equipo.



























