Ha tardado nueve jornadas, pero al fin se ha visto la Real que presumimos que quiere David Moyes, explotando todas las virtudes que se le suponen al equipo txuri urdin. 0-4 en un campo en el que nunca había logrado ganar en Primera División, con dos goles de Vela, un papel brillante de Xabi Prieto y Agirretxe, el regreso de las acciones decisivas de Rulli y una actuación estelar de quien no deja de ser el termómetro de este equipo, Zurutuza. Y con una defensa con bajas. Esta tiene que ser la Real, una que sepa defender, que presione arriba, que tenga constantes ayudas para frenar al rival y que, por fin, haga que la calidad que tienen los jugadores ofensivos no sólo desemboque en ocasiones de gol sino en los mismos goles que brillaron en el marcador del Ciudad de Valencia. 0-4, un resultado que no lograba el equipo txuri urdin a domicilio desde la temporada 2010-2011, con aquella brillante victoria en Getafe y que desde luego marca el camino a seguir de aquí en adelante. La Real ya ha llegado.
El 0-1 llegó pronto, en el minuto 8, pero la Real debió adelantarse antes. Un sensacional pase de Prieto, tras una combinación con Zurutuza por la izquierda, lo remató Vela fuera de forma incomprensible y con todo a favor. Menos mal que el mexicano corrigió muy pronto su borrón, aunque le costara. Una descomunal volea de espaldas de Agirretxe que cruzó todo el campo de izquierda a derecha (una muy parecida hizo en el año de la Champions contra el Valencia) sirvió para que Vela se quedara completamente solo delante de Rubén. Su primer remate, un intento de vaselina para evitar la salida del guardameta, se estrelló en él, pero el segundo, ya a puerta vacía, se convirtió en el primer gol de Vela en lo que llevamos de temporada. Ojalá sea el subidón que necesita la estrella realista, porque el equipo le ha echado de menos y mucho. El gol, de hecho, le sirvió para conectarse a la categoría que estaban demostrando sus compañeros de ataque, y el partido así pareció ponerse de cara para la Real.
A pesar de alguna que otra duda en defensa, paradójicamente más de Iñigo Martínez que de Mikel o Yuri, que eran las novedades, el dominio del partido era txuri urdin con claridad. Zurutuza pudo marcar con un toque algo flojo pero con mucha intención que buscaba la esquina inferior de la portería de Rubén, y el mismo realista gozó de una ocasión clarísima de cabeza, tras otro envío sensacional de Prieto, pero el guardameta levantinista sacó el balón con mucho acierto. Un pase de la muerte de Yuri, tras una formidable combinación por la izquierda, no encontró rematador. Y el 0-2 llegó con el protagonismo de dos de los hombres del partido. Un gran pase de Prieto lo remató Agirretxe para hacer su sexto tanto de la temporada. El Levante reaccionó con dos grandes jugadas. La primera, aún con 0-1, sirvió para que Rulli demostrara que también ha vuelto, con un paradón a bocajarro a Roger. La segunda, ya en el descuento, Roger se topó con el larguero.
En la segunda mitad, el panorama no cambió demasiado en los primeros minutos. El ritmo intenso del Levante y las muchas faltas que cometió, bastantes más del doble de las que Unidano Mallenco le indicó a la Real, no le bastaron para llegar con peligro en el arranque al área de Rulli, que prácticamente no tocó el balón tras el descanso hasta el minuto 22. Quizá por eso cometió un pequeño error en un córner, que despejó mal, regalando al Levante su primera ocasión clara del segundo acto, un disparo de Deyverson que el propio guardameta argentino desbarató. En ese ecuador del segundo tiempo fue cuando la Real pasó por sus peores minutos. Antes ya pudo haber marcado el 0-3, con un Zurutuza estelar como protagonista, primero con un buen remate de cabeza que se marchó fuera y después con una asistencia a la que Agirretxe no llegó por poco. Pero la Real, después de esas dos ocasiones, dio un claro paso atrás, rebajó su presión ofensiva y se vio obligada a defender más atrás.
Y además con buenas noticias. Chory entró con ganas al campo, primero con una buena jugada con Yuri, después, ya con influencia en el marcador, con un disparo que desvió Illarramendi casi sin darse cuenta, como delataba su sonrisa después de celebrar el que ha sido su primer gol con la camiseta de la Real. El 0-3 ya provocó una desbandada en las gradas del Ciudad del Levante y el 0-4 fue una puntilla que se veía venir. Canales, que había entrado en el partido por el mejor de los 22 jugadores, un Zurutuza descomunal, metió un gran balón en el área, Chory lo prolongó y Vela picó el balón, esta vez sí con acierto, para sortear la desesperada estirada de Rubén. A Moyes le dio tiempo para honrar a Vela por sus dos primeros goles de la temporada y hacer debutar al primer potrillo de la temporada, Oyarzabal, y a Undiano Mallenco para expulsar a Deyverson por un piscinazo clamoroso con el que el Levante coronó una mañana ruinosa.
Todo le salió redondo a la Real. Portería a cero y con una defensa de circunstancias, un buen saco de goles a favor con dos nuevos goleadores, incluyendo un Vela que al fin se estrenó, la racha de Agirretxe prolongándose sin un final visible, y con una firmeza en la presión que este equipo no había tenido en todo lo que llevamos de temporada.


























