Los partidos de la jornada se situaron en los derbis de Londres y Liverpool. En el Emirates, Arsenal y Tottenham empataban a 1 mientras que el Liverpool y el Everton firmaban el mismo resultado. El United y el Chelsea cumplían en casa mientras que el Manchester City vencía por 2-4 en casa del Hull.
La sexta jornada de la Premier League comenzaba en Anfield, que se engalanó para albergar el gran derbi de Merseyside entre dos equipos que aspiran a estar en las posiciones altas de la tabla.
Tras un arranque de temporada dubitativo para ambos conjuntos, éste parecía ser el partido que aumentaría al que venciese esa confianza necesaria para empezar a alcanzar los puestos de prestigio. El Liverpool fue el que más lo intentó en la primera parte, sobre todo con un Mario Balotelli muy incisivo cara a puerta pero poco asociativo.
La jugada clave del encuentro ocurrió en el arranque, una mano de Gareth Barry dentro del área tras un chut de Sterling no fue apreciada por el colegiado y lo que podría haber supuesto un cambio drástico en el partido se quedó en nada.
Un estadio a rebosar vivió una primera parte muy intensa con ocasiones en ambas porterías pero sin puntería.
La segunda parte arrancó con fuerza, y fue a los 20’ cuando un gran libre directo fue convertido por su capitán y estandarte Steven Gerrard, para poner en ventaja a su equipo, un gol que significaba mucho, debido a las dificultades que estaban teniendo ambos equipos para encontrar puerta.
Los Reds buscaron la sentencia y Mario Balotelli ésta vez enviaba un gran remate de cabeza al travesaño, el conjunto local era cada vez más dueño del partido expoleado por su público y por la ventaja en el marcador.
Como no todas las grandes películas acaban bien, ésta fue una de ellas, cuando el guión perfecto estaba a punto de concluir, fue Phil Jagielka quien enmudeció a la grada aprovechando un rechace y enviando el balón al fondo de las mallas. Todo un jarro de agua fría para el conjunto de Brendan Rodgers que se dejaban dos puntos en el tiempo añadido y la sensación de haber podido llevarse el partido.
El otro gran derbi se situaba en el norte de Londres, el empate no sirvió de mucho a ninguno de los dos conjuntos que necesitaba la victoria para afianzarse en los puestos de arriba.
Alexis Sanchez en el banquillo en detrimento de Oxlade Chamberlain fue sin duda la clave del partido. Arséne Wenger decidió dejar en el banco al chileno que había estado actuando como titular prácticamente desde el inicio de la temporada.
Una primera parte algo sosa, sin muchas ocasiones y muchas imprecisiones marcó la tónica de la primera parte. La segunda parte fue algo diferente, los jugadores se soltaron y el Arsenal salió acorralando a su rival. El vendaval de ocasiones no trajo su premio, y lo que son las cosas, una jugada aislada posicionaba a Chadli mano a mano frente a Szczesny y el belga enviaba el balón a la red para firmar el 0-1 en el marcador en el 56’.
La gran apuesta del técnico gunner causó efecto, fue el habilidoso Oxlade el que pondría las tablas en el marcador tras cazar un balón dentro del área y por fin recoger algo de premio tras sus innumerables ocasiones.
Un empate que siembra dudas en ambos conjuntos.
Por su parte, el gran líder de la Premier, el Chelsea de José Mourinho venció con facilidad en Stamford Bridge por 3-0 a un buen Aston Villa situado en sexta posición. Oscar, en la primera mitad, y Diego Costa y Willian en la segunda ponían los goles en un encuentro que deja a los de “The Special One” líderes en solitario a 3 puntos de su perseguidor.
El Manchester United por su parte cumplió en casa frente al West Ham venciendo por 2 goles a 1. Rooney y Van Persie fueron los goleadores.
Además, el segundo clasificado, el Southampton de Ronald Koeman venció al QPR por 2-1, mientras que el Crystal Palace venció 2-0 al Leicester, el Stoke City al Newcastle 1-0 y WBA hacía lo propio venciendo por 2 a 0 al colista de la premier, el Burnley.
Sunderland y Swansea City empataron a 0 en un partido de pocas ocasiones.
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