Piensen en un corredor capaz de ganar desde marzo hasta octubre. Capaz de levantar los brazos en una clásica, en un coloso alpino o en un sprint. Piensen en un corredor con 6 podiums en la Vuelta a España y otros tantos en Mundiales en ruta. Piensen en alguien que lleva al más alto nivel desde el año 2003. Y aún así piensen en alguien que nada más que se tercia la ocasión recibe palos por no conseguir ganar 5 Tours de Francia. Efectivamente, estamos hablando del irrepetible Alejandro Valverde (Movistar), que hoy se impuso por fuerza y veteranía en la meta de Vejer de la Frontera.
Con la cuarta etapa por fin vimos uno de los clásicos finales de primera semana de La Vuelta -lo de Caminito del Rey tenía demasiada entidad como para ser considerado muro- con una rampa tremenda a 4 km de meta, un tramo estrecho adoquinado y de postre para acabar otros 400 metros muy duros. Final con trampa, entretenido, sin demasiado riesgo de pérdida de tiempo importante para los favoritos… vamos, lo que toca en estos primeros compases. El murciano supo esperar su momento -precisamente esos 400 últimos metros que había inspeccionado por la mañana en Google Maps– a rueda de los Kathusa que controlaron bien todo el tramo final de la etapa pero no pudieron rematar con un triunfo de Purito o Dani Moreno. Valverde calculó su distancia y volvió a mandar a Peter Sagan (Tinkoff) a ese frustante segundo puesto. No hubo más diferencias entre los grandes que las de la bonificación obtenida por Alejandro Valverde, con lo que Esteban Chaves (Orica) sigue un día más luciendo mallot rojo.
Mañana llegada a Alcalá de Guadaíra, en una previsible resolución al sprint. La etapa no presenta dificultades montañosas aunque la recta de meta según el libro de ruta pica hacia arriba. Buena ocasión para que Degenkolb (Giant) inaugure su cuenta o para que Sagan, con permiso también de Bouhanni (Cofidis) siga sumando puestos de honor (otro segundo?). Después los hombres rápidos ya lo tendrán complicado posiblemente hasta la etapa del lunes con llegada a Castellón.



























