Sufrida victoria de los rojiblancos ante un Leganés que achuchó en los últimos minutos. Nacho Cases abrió la lata, amplió distancias Čop de penalti y Diego Rico le dio emoción a un tenso segundo tiempo. Los de Abelardo son terceros en la clasificación y ocupan una plaza de Champions.
Ahi tenemos al Sporting de Gijón, codeándose con los nobles de la máxima categoría del fútbol español. Es cierto que esta posición privilegiada forma parte de la idiosincrasia del campeonato a estas alturas primigenias, pero bien que les ‘presta’ a los sportinguistas verse en la zona más deseada de la clasificación de Primera División. Después de vencer al Athletic en la primera jornada, sumar un trabajado punto en Mendizorroza y la sufrida victoria por la mínima ante el Leganés en la tercera jornada, el Sporting suma 7 puntos, uno más que el vigente campeón, el Fútbol Club Barcelona, y está en los primeros puestos de la fila.
La anécdota de la ubicación privilegiada gana en seriedad si pensamos en el inmediato calendario que le espera al Sporting. Tras el paréntesis de los últimos días, al equipo no le quedaba otra que sumar frente al Leganés para afrontar con tranquilidad las visitas al Vicente Calderón, próxima parada de la caravana sportinguista, y a Balaídos, con el recibimiento al todopoderoso Barcelona, una cota de categoría especial para despedir el primer tercio pirenaico de la nueva travesía rojiblanca por la Primera División. Conviene tener un buen colchón antes de lanzarse a la aventura.
Ciñéndonos a lo deportivo, el Sporting tiene mimbres de sobra para mantenerse en la máxima categoría. No perdamos la perspectiva. El objetivo, lógicamente, es la permanencia y, no sin el sufrimiento siempre intrínseco a esta entidad, el equipo no debe pasar los apuros que pasó la pasada campaña para quedarse en Primera. Desde la defensa hasta el ataque se ha formado un bloque sólido y con gente suficientemente experimentada para conseguirlo, tales son los casos de Lillo, Amorebieta, Moi Gómez, Burgui, Víctor Rodríguez y Duje Čop. Especialmente notable resultó el rendimiento de estos dos últimos.
Aunque esta vez no marcó, bien pudo hacerlo Víctor Rodríguez, un peligro constante para la zaga pepinera, a la que ganó la espalda, desbordó y superó por velocidad en reiteradas ocasiones. En el caso de Čop sí que marcó, lo hizo de penalti y ya lleva dos goles de rojiblanco en tres partidos, un notable balance para el delantero procedente del Málaga. Pero la gran noticia para los sportinguistas es que un símbolo de la casa como Nacho Cases sigue teniendo un papel preponderante dentro del renovado proyecto que armaron Abelardo y Nico Rodriguez para esta temporada. Abrió la lata, pudo marcar el segundo poco después y sería muy importante para el Sporting que, a su infatigable labor en el centro del campo, le uniera mayor capacidad goleadora.
Nacho Cases y Víctor Rodríguez, los mejores de la primera parte
La gran sorpresa en el once sportinguista fue que Abelardo, finalmente, aprovechó el ensayo del jueves y alineó a Babin como pareja de Amorebieta en el centro de la defensa. Meré, que venía de disputar dos partidos con la selección sub-21, fue relegado al banquillo. Peor le fue a Douglas, directamente descartado y condenado a la grada. En el Leganés del ex sportinguista Miguel Ángel Guerrero, que llegaba a Gijón con 4 puntos tras ganar al Celta (0-1) en la primera jornada y empatar a cero en butarque contra el Atlético, entró Insua por Bustinza en el once inicial y Adrián Marín por Szymanowsky.
El Sporting encontró la recompensa a su dominio de la posesión en el minuto 16. Tras apoyarse en Moi Gómez, Lillo avanzó por la derecha, la puso hacia el centro, por allí estaba Čop, que le hizo bien la pantalla a Serantes, y Nacho Cases, que seguía la jugada en primer término, metió la pierna lo justo para marcar. Primer gol que encaja el Leganés en Primera División, no solo en la presente temporada, sino en toda su historia, y octavo gol de Cases en la máxima categoría. El curso pasado marcó uno ante el Granada en la 8ª jornada y éste ha tardado tres en estrenarse.
Muy compensado por todo el frente del ataque, el Sporting llevaba peligro desde cualquiera de los dos flancos, ya fuera por la izquierda con las acometidas de Isma López y Burgui, o por el costado diestro con las incorporaciones de Lillo, la fluidez de Moi Gómez y las diabluras de Víctor Rodríguez, un quebradero de cabeza constante para las defensas rivales. Si a la profundidad y verticalidad defensiva, se le unen las constantes llegadas de Nacho Cases y la referencia de Čop, el equipo de Abelardo goza de un notable abanico de opciones ofensivas.
Y para plasmar su claro dominio durante el primer tiempo, el Sporting dejó el asunto visto para sentencia antes del descanso con el gol de penalti de Duje Čop, su segundo gol como rojiblanco en tres jornadas (precisamente, los dos en El Molinón), tras un claro derribo de Timor a Víctor Rodríguez.
El Leganés apretó en la segunda parte
Obligado por el marcador adverso, el Leganés salió con un carácter más dominante en el segundo tiempo. No era complicado después de su pobre primera mitad. Le estaban creando pocas dificultades al Sporting, que pudo matar el partido por medio de Víctor Rodríguez, hasta que el lateral zurdo, Diego Rico, recortó distancias con un disparo cruzado desde el frente izquierdo para estrenarse así como goleador de Primera.

Diego Rico marcó en los primeros instantes del segundo tiempo y le dio emoción a los instantes finales del partido.
Si el Sporting fue el claro dominador de los primeros 45 minutos, el Lega dominó tras el paso por los vestuarios e incluso se llevó los aplausos de la grada cuando Miguel Ángel Guerrero, un viejo conocido del sportinguismo, dejó a Machís su sitio en el terreno de juego.
Por intensidad, cansancio acumulado e igualdad, la emoción marcó los últimos minutos del encuentro, una fase crítica para el Sporting. El Leganés achuchaba a través de balones parados y colgados directamente al corazón del área sportinguista, pero entre Cuéllar y los defensas supieron abortar el peligro. ¿Qué sería del Sporting sin sufrir? Pues no sería el Sporting, sencillamente. Así se explica que se pasaran los últimos minutos encerrados en el área y achicando balones como locos. Pero supieron aguantar, el Lega mandó a las nubes la ocasión de puntuar en Gijón y el Sporting se mantiene entre la nobleza de la Liga.




























