Triunfo del Atlético de Madrid en la Rosaleda por 0-1 ante un Málaga que recibió un gol muy tempranero, tardó en reaccionar y lo hizo de forma insuficiente ante el equipo menos goleado de la competición y que sigue sumando semana a semana, al contrario que los de José González que deben ponerse a ello cuanto antes pues no ganan desde el 10 de diciembre.
Fulgurante inicio de partido por parte del Atlético de Madrid que se adelantó en el marcador a los 39 segundos. Balón que queda suelto en la frontal del área para el capitán Gabi que empala el esférico golpeando en un rival que desvía la trayectoria de forma que Griezmann, el más listo de la clase, en posición reglamentaria se adelanta a toda la defensa malaguista y bate por alto a Roberto adelantando al Atlético antes del primer minuto de juego. El francés se dirigió al banquillo donde levantó una camiseta con el nombre de Nacho Barberá, el joven aficionado del Atlético y jugador del Alzira fallecido recientemente por muerte súbita.
El gol le dio al Atlético tranquilidad para dominar a un Málaga que no terminaba de encontrarse cómodo sobre el terreno de juego, incomodado por la presión del Atlético que le obligaba a sacar el balón en largo. Una ocasión tuvo el Málaga en el primer tiempo frente a la portería de Oblak, cabezazo de Brown Ideye que se estrellaba en el lateral de la red. El Atlético jugó la mayor parte del tiempo en campo rival pero sin la precisión en el último pase para originar jugadas de peligro real para el guardameta Roberto, que pese a tener que defender varias faltas laterales se supo sobreponer, como su equipo, y llegar al descanso dentro del partido con el 0-1 en el electrónico.
Al comienzo de la segunda mitad el técnico malaguista José González, dio paso al nuevo fichaje, Mehdi Lacen, por Iturra que tenía, llevaba numerosas faltas y estaba en riesgo de expulsión. El conjunto costasoleño empezó bastante mejor que el Atlético de Madrid en el segundo periodo, presionando y robando en campo rival tratando de crear peligro sobre la portería de Oblak que tuvo que dar lo mejor de sí mismo y demostrar que puede ser a día de hoy el mejor portero del mundo con una falta botada por Rosales dirigida a la escuadra que sacó el esloveno con una mano magistral. Esa fue la mejor ocasión del partido de un Málaga que pese a mostrar iniciativa y buen hacer se fue diluyendo poco a poco con el paso de los minutos en parte por la sustitución de Keko, que aportaba una profundidad vital para el juego malaguista, en parte también por cansancio.
Simeone dio paso a Thomas por un Gabi, automáticamente renovado sobre el terreno de juego, al cumplir 25 partidos con al menos media hora de juego esta temporada. El Atlético tenía el control del encuentro y pese al corto marcador llegó con comodidad al final, un feo golpe de Mehdi Lacen con Torres, que terminó con el argelino retirado en camilla, hizo que el ritmo se cortara, y el árbitro añadiera siete minutos, en los que el Atlético incluso pudo ampliar diferencias por medio de ein contragolpe en el que finalmente no se entendieron sus atacantes, pero se echó en falta más intensidad en un Málaga que por su posición en la tabla cada vez tiene más urgencias.
Con estos tres puntos el Atlético de Madrid se sitúa a seis del líder, el Barcelona, que tiene aún que jugar en la tarde del domingo recibiendo al Getafe. El Málaga por otro lado continúa como farolillo rojo, a siete puntos de la salvación, a esperas de lo que haga el Levante el domingo por la noche en Mestalla.
Cómo nota de color cabe destacar la cantidad de peñistas rojiblancos desplazados para el partido, pues durante el viernes se celebró en la ciudad Ronda el Encuentro Internacional de Peñas del Atlético de Madrid a la que acudieron pelotas de distintas partes de la geografía española, además de Escocia, Bélgica, Dinamarca o Nueva York.


























