El conjunto blanco golea al Celta en Balaídos (1-4) y se coloca como líder en solitario de cara al último duelo contra el Málaga.
Unos se jugaban el honor y otros decidir una liga que se les resiste desde hace años. El Celta llegaba tocado después del fatídico duelo vivido en Manchester. Era el primer partido que se jugaba en Balaídos después de la eliminación europea frente a los diablos rojos y los celestes querían agradar ante su afición. A esto debemos sumarle las insinuaciones por parte de diversos medios de ser un equipo “comprado” por maletines que iban a viajar en una única escala Barcelona – Vigo. El honor como club y como profesionales se había tocado y la rabia provocada se notó en el inicio de partido.
Por otra parte, los madridistas se jugaban una vida en Vigo. La Liga Santander estaba en juego y si los blancos se imponían al Celta tendrían prácticamente en el bolsillo salir campeones. Tenían que jugar con inteligencia y con la pegada que siempre tienen y vaya si lo hicieron.
La famosa chapa caída hace un tiempo en el estadio vigués a causa de un temporal pospuso un duelo lleno de intensidad, físico y polémica.
Comenzaba el encuentro y empezaba a jugar el equipo local con un gran ritmo: presión en fase ofensiva y fuerte y rápido en la recuperación. Berizzo salía con los titulares después de mucho tiempo de rotaciones y eso se notó en la frescura que mostraron. Eran buenos momentos del Celta ante un Madrid que esperaba un posible fallo vigués.
Cristiano y su nuevo papel como 9
Y este se produjo a los diez minutos de partido. Cristiano se quedaba sin una fuerte oposición cerca del área y el luso lanzó un latigazo con su pierna izquierda a la red. Disparo seco que nadie se esperaba y menos Sergio, que se quedó de piedra. Era el 0-1, un resultado injusto hasta el momento.
Pese a ese mazazo inicial el conjunto celeste no se arrugó. Con un muy buen juego del trivote titular hoy en Balaídos (Wass, ‘Tucu’ y Jozabed), el Celta salía tocando el balón sin la necesidad de marearlo. Por momentos recuperó la verticalidad que lo caracterizó a principios de temporada y que tan buenos resultados le otorgó. Jozabed era el encargado de hacer fácil lo difícil: era el primero en la presión y el que debía jugar con inteligencia a 2 toques como mucho. Para un trabajo más defensivo se encargaban ‘Tucu’ y Wass, dos auténticos guardianes.
En el bando blanco parecían estar guardando fuerzas para la segunda parte porque en la primera el Celta los dominó. No había presión que impidiera salir jugando al conjunto vigués y se mostraba a la espera de un robo que les permitiese salir a la contra.
Era el juego de los celestes el que dominaba en el campo. Después del gol, se pudo ver a un Celta desatado con muchas ganas de marcar. El medio del campo funcionaba bien y solo faltaba un último pase que dejara solo a Guidetti. El sueco se mostró hoy bastante fallón: lento en la arrancada y sin tomar las mejores decisiones no estuvo muy presente en las acciones de ataque. Al igual que Pione Sisto. El danés no mostró su mejor versión ofensiva y no consiguió zafarse de Danilo pese a tener opciones para ello.
Wass lanzó un gran disparo de falta que paró un gran Keylor Navas, muy seguro durante todo el encuentro. Además, Aspas también dispuso de oportunidades para empatar y una muy clara que se marchó un poco desviada.
Pero el Madrid encontraba en su defensa y en la portería el aliado perfecto que le permitiese salir a las contras. Marcelo, Danilo, Ramos y Varane cuajaron un buen partido con una gran solidez y contundencia ante las llegadas celestes en los primeros cuarenta y cinco minutos. De alguna ocasión más a la contra dispuso el conjunto merengue, que sin apostar por un gran fútbol ofensivo, pudo haber rematado el partido antes del descanso. La efectividad blanca amenazaba de cara al segundo tiempo en donde serían realmente letales.
Llegaba el descanso a Balaídos con un Celta valiente, presionante en la salida del balón del Madrid y que parecía recuperar el juego de toque rápido de principio de temporada. Esta verticalidad era la oposición al juego madridista. Los blancos apostaron por no arriesgar sabiendo lo mucho que tenían en juego y aguantaron, en la mayoría de ocasiones, con sus hombres del medio del campo y de la defensa muy pegados.
Se iniciaba el segundo tiempo y con él parecía surgir un ciclón blanco. El Celta ya cansado por la intensidad ofrecida en la primera parte dejó muchos huecos en la parte defensiva y esto el Madrid supo leerlo a la perfección. Y en la primera jugada de peligro del equipo vigués llegaría el segundo gol merengue.
Wass deja solo a Guidetti dentro del área con un cabezazo y el sueco en vez de rematar se lia. Pérdida del delantero celeste que Danilo despeja hacia Isco que ya se se encontraba corriendo de cara a la portería de Sergio. Con una defensa mal colocada, el andaluz encuentra el pase perfecto para dejar solo a Cristiano y hacer el segundo gol en el marcador para él y para su equipo. Un tanto que finiquitó la historia del partido y aumentaba las esperanzas blancas de llegar dependiendo de sí mismos al último partido de liga frente al Málaga.
Entonces las esperanzas célticas parecían desvanecerse hasta que llegaba el minuto 61 de partido. Pase de Jozabed a Aspas, el de Moaña controla y pese a que se le va un poco corre a por el balón y Ramos lo arrolla dentro del área. Penalti claro no señalado por el colegiado y la historia no acaba ahí. Quizás lo más inexplicable de la jugada es la amarilla mostrada a Aspas por simulación, una tarjeta que le costó la expulsión puesto que en la primera parte el delantero gallego protestó también una mano clara al borde del área que el árbitro tampoco quiso ver.

Acción del penalti no señalado a Aspas que le costó la segunda amarilla por simulación. Fuente: Sport.
Cualquier esperanza viguesa puesta en el partido se acabó con esta acción. Con un hombre menos sobre el campo y sin un claro penalti señalado, el Celta no tuvo opción. El Madrid aprovechó bien la superioridad numérica y jugó de una manera más inteligente. Los hombres del medio, con mayores espacios para la creación, comenzaron a tocar el balón ante la desesperación viguesa. Fue clave Modric, aportando la sensatez que hasta el momento no habían mostrado ninguno de los centrocampistas blancos. Él fue el capitán que guió a los blancos hasta la victoria.
Pero cuando más en contra parecía tener el Celta el partido, hizo del honor su bandera y Guidetti se sacó un disparo que desvió Ramos y encontró portería. El balón bajó envenenado y nada pudo hacer Keylor Navas. Era el minuto 69 de partido y el conjunto local volvía a meterse de lleno. Un espejismo porque un minuto más tarde Benzema culminaba al segundo palo una buena jugada de Marcelo, colocando el 1-3 en el marcador.
Con este contexto y con un Celta jugando más con el corazón que con la cabeza, el Madrid pudo conseguir una goleada mucho mayor. Cristiano Ronaldo tuvo en sus botas conseguir su tercer gol en Balaídos pero estando solo delante de Sergio, casi vendido, la lanzó fuera.
Finalmente era Toni Kroos el encargado de hacer el 1-4 y poner la puntilla final a un partido que tuvo de todo. Mucha tensión al final con varios piques entre jugadores que seguramente fue provocada por la mucha importancia que se le lleva dando al partido desde que se aplazó.
Acababa así un encuentro en el que el Madrid sentenció con su pegada, quizás excesiva, ante un Celta que jugó bien y quiso hacer la heroica ante una actuación, la del colegiado, que no fue correcta. Mostró muchos fallos que condenaron en exceso al conjunto vigués.
La victoria blanca le deja dependiendo de sí mismo para la última jornada ante el Málaga en la que con un único punto se proclamaría como nuevo campeón de La Liga Santander.
FICHA TÉCNICA:
Celta de Vigo: Sergio Álvarez; Hugo Mallo, Roncaglia, Cabral, Jonny; Wass, ‘Tucu’ Hernández; Iago Aspas, Jozabed (Marcelo Díaz, 72′), Sisto (Cheikh, 80′); Guidetti (Beauvue, 86′).
Real Madrid: Keylor Navas; Danilo, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro (Kovacic, 71′), Kroos, Modric, Isco (Asensio, 84′); Cristiano Ronaldo (Lucas Vázquez, 84′) y Benzema.
Alberto Graña (@sirbeerto)



























