Batacazo blanco en Girona tras perder 2-1 ante el equipo catalán, que logró remontar el 0-1 inicial por parte de los blancos.
Zinedine Zidane sacaba su once de gala en Montilivi seguir presionando a Barcelona y Valencia en lo alto de la tabla. Nada más comenzar el partido se veía que esta tarde de domingo no sería la del conjunto merengue. Unos primeros 20 minutos muy flojos del Real Madrid, con y sin balón, llenaron de ilusión el campo y las gradas de Girona. Las primeras ocasiones del partido fueron para el equipo catalán, debido sobre todo, a los numerosos errores en la salida de balón por parte de la defensa y el medio blanco. En una de esas ocasiones Pablo Maffeo estrelló el balón en el palo de la meta defendida por Kiko Casilla y fue en la contra de esa misma jugada cuando el conjunto blanco, tras un contraataque muy bien llevada, conseguiría adelantarse en el marcador, al aprovechar Isco un rechace tras un buen disparo desde la frontal del área de Cristiano Ronaldo. El malagueño anota su tercer gol en la competición doméstica. La tónica del partido no cambiaría a pesar del gol blanco, ya que le Girona no le perdería la cara al partido, y seguían llegando las ocasiones por parte de los rojiblancos. El Madrid mejoró con balón, dominando ciertas partes del partido, pero sin balón los jugadores blancos se mostraban muy pasivos. Fruto de esa pasividad llegaría el segundo palo del partido para el Girona, en el minuto 35 Portu remataria al larguero un buen centro desde la banda derecha. Milagrosamente el Girona no lograba empatar y llegaríamos 0-1 al descanso.
En la segunda mitad el partido seguiría el mismo cauce, las malas sensaciones del equipo blanco no serían la única mala noticia de la tarde, ya que el francés, Varane, se lesionó al término de la primera parte y no sería de la partida en la segunda. El Girona por su parte, estaba comodo a pesar de ir perdiendo, y tras una buena jugada colectiva, Stuani lograría el 1-1 al aprovechar un gran pase filtrado para batir al guardameta blanco. Sin tiempo apenas para asimilar el empate, y siguiendo con los errores garrafales en defensa, Portu, tan solo cuatro minutos después colocaría el 2-1 en el marcador, confirmando la debacle del equipo de Zinedine Zidane. A partir de ahí el Madrid encerraría al Girona en su área pero en ningún momento le generó peligro al guardameta Bono. Con 2-1 llegábamos al final del encuentro.
Cuarto pinchazo del Real Madrid en 10 jornadas que llevamos de La Liga Santander, pero hoy no solo es la derrota la mala noticia, sino la imagen dada por equipo blanco en Montilivi, en el que solo Francisco Alarcón y Karim Benzama en la primera parte, parecían haber acudido al encuentro. El próximo partido del conjunto blanco será en el Bernabeu, donde recibirá a la UD Las Palmas, el próximo domingo a las 20:45, cerrando la undécima jornada de liga.



























