Contundente e histórico triunfo del Liverpool por 3-0 frente al Manchester City en Anfield, en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones en la que la que el estilo de Klopp se impuso al de Guardiola, especialmente en una primera mitad que fue toda una exhibición. Los citizens, superados no pudieron probar a Karius en los noventa minutos.
Filosofías de juego contrapuestas, contragolpe y posesión, el equipo que anotara el primero iba a tener mucho ganado y rival estaría a remolque. Fue el Liverpool el que se adelantó en el marcador, robo de balón en campo propio y veloz salida de balón por banda derecha, contragolpe dirigido por Salah, se interna en el área, se la pasa a Firmino que le desdobla, su remate lo rechaza Ederson, Kyle Walker no es capaz de despejar el balón, Firmino le cede la bola a Salah, que con toda la sangre fría del mundo lo controla al borde del área chica y envía con potencia al fondo de la red del Manchester City inaugurando el luminoso en la eliminatoria. Los sky-blues trataron de responder con una jugada individual de Sané por el carril central que finalizó con un disparo que se marchó desviado.
El City trataba de manejar el timón del partido, tener el balón en campo rival pero se encontró con una precisa y efectiva presión red que dificultaba enormemente la misión de los de Guardiola. En uno de esos robos de balón del Liverpool, minuto 21, el cuadro del City no estaba bien situado y Oxlade-Chamberlain recibió un pase de Milner en el carril del diez, con tiempo para acomodarse la bola y ejecutar un disparo ajustado al palo derecho de Ederson que besó el lateral de la red convirtiéndose en el segundo gol de la noche enloqueciendo a su afición con el segundo de la noche. El Manchester City todavía no había asimilado el segundo gol, no había podido ni responder en ataque como sí hizo anteriormente Sané, cuando estaba sufriendo de nuevo las llegadas del Liverpool. Primero un disparo de Salah rechazado por Kompany y después el egipcio, centro con el exterior de la bota izquierda al centro del área, no mide bien en el salto Kompany, y Sadio Mané, remate a placer, de cabeza, picado a las mallas de Ederson el tercero del partido para el delirio de Anfield. Con quince minutos por delante para llegar al descanso, los de Guardiola necesitaban un tiempo muerto, Firmino, con un disparo desde la frontal que se marchó alto, y un cabezazo de Van Dijk que se fue desviado pudieron abrir una mayor brecha en el marcador ante un City que no tiró a puerta en todo el primer tiempo.
Desafortunados primeros minutos de la segunda mitad para el Liverpool en la que Mohamed Salah se tuvo que retirar por unas molestias en la rodilla, aunque se fue por su propio pie sin necesitar de camilla, puede ser una baja considerable. Sin el egipcio el Liverpool perdió mordiente en su presión y profundidad en ataque, el balón pasó a ser del Manchester City que lo mantuvo durante más tiempo pero sin crear peligro real sobre la portería de Karius. Una volea cruzada de Sané que se marchó desviada fue lo más destacado de un City que no sabía como penetrar ante una defensa red que se estaba desenvolviendo incluso con comodidad. Guardiola dio paso a Sterling por Gundogan pero el joven extremo estaba sobrepasado por la presión que ejercía su anterior afición y no atinaba ni a producir ni a finalizar jugadas.
En el minuto 71, Klopp dio paso al joven atacante, campeón del mundo sub-20 inglés, Dominic Solanke por Roberto Firmino para tratar de recuperar la profundidad y vertiginosidad que habían perdido en la segunda mitad. El City no cejó en su empeño, llegando incluso a olvidar su característica forma de juego, Fernandinho probó hasta dos disparos desde la frontal en los minutos que fueron taponados por una expeditiva defensa red. Anfield lo estaba sintiendo, llegaba el final, el bufandeo y el canto del ‘You’ll Never Walk Alone’ era continúo, su equipo había logrado la hazaña de vencer 3-0 al Manchester City.
Séptima victoria de Klopp sobre Guardiola, ésta de un especial valor por lo que puede significar, un pase a las semifinales de la Liga de Campeones. Aunque si un equipo puede igualar o remontar está eliminatoria, desde luego es el líder indiscutible de la Premier y que mejor fútbol está practicando, el Manchester City de Pep Guardiola. El próximo martes en el Etihad Stadium, la resolución.


























